<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347</id><updated>2012-01-15T23:59:35.991-08:00</updated><category term='Corrupción total en Murcia'/><category term='Inmigración'/><category term='Stop Plan Bolonia'/><category term='varios'/><category term='Especial artículos de otros autores'/><category term='Crisis del capitalismo'/><category term='Anti mass media'/><category term='Reflexiones en torno a películas'/><category term='Corrupción total'/><category term='Teórico-filosóficos'/><category term='Artículos políticos y sociales'/><category term='Videos Stop Bolonia'/><category term='Teórico-políticos'/><title type='text'>KAOSMOS</title><subtitle type='html'>Este blog posee contenidos diversos, desde contrainformación política hasta artículos culturales. Los enlaces son variados y es, además de raíz con blogs de otros autores, raíz de blog propios que enlazan con obras literarias de mi creación. 
Es un blogs provisional que adelanta los contenidos que deberán aparecer proximamenete con una clara ordenación y con más colaboradores en una página web cuya dirección se anunciará en este mismo blog.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-2883496740789925242</id><published>2009-11-21T11:19:00.000-08:00</published><updated>2009-11-21T11:21:18.459-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórico-políticos'/><title type='text'>La España negra y salvaje de los medios de comunicación</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Swg9gj-JA2I/AAAAAAAAADE/KssE1QLgScU/s1600/perros+rabiosos.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; FLOAT: left; HEIGHT: 288px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406638982279267170" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Swg9gj-JA2I/AAAAAAAAADE/KssE1QLgScU/s400/perros+rabiosos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el estado español, de unos años a esta parte, se viene produciendo un fenómeno que, dada la problematicidad del proceso histórico constitutivo de nuestra nación, no nos debe resultar ajeno. Incluso diría que lo aceptamos sin más porque a pesar de haber estado ausente durante los años inmediatamente posteriores al proceso de transición española –años en los que la propaganda debía enseñar un país ideológicamente volcado a la izquierda- hunde sus raíces en lo más hondo de una psique colectiva acostumbrada tradicionalmente a un determinado reflejo de sí misma a través de los medios de producción del discurso social, que en país totalizado por elites acaba convirtiéndose en la única manera de comprensión de la realidad, y el único filtro con el cual cada persona interpreta los fenómenos sociales. Tal fenómeno es el de la demonización del pueblo español –el pueblo llano, despolitizado, compuesto por criminales, camorristas, irresponsables y vividores- y la consiguiente necesidad de civilizarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mito de la España profunda, relacionada ésta con la España salvaje y peligrosa, viene de antiguo y no hace sino indicar claramente cuál es la imagen que las autoridades del país, implicadas directamente en la producción de dicho discurso, han vertido sobre la población, aleccionándola así acerca de la representación que ha de tener cada individuo de sí mismo en tanto que español. La España negra late incluso por debajo del mito constitutivo de la Transición española. Escribí un artículo para esta misma revista, titulado “La desintegración del mito fundacional de la monarquía parlamentaria”, en el que siguiendo el libro de Ferrán Gallego El mito de la transición, trataba de demostrar cómo por debajo de la dialéctica –en absoluto dialógica- de los antagonismos izquierda/derecha se escondía una concepción interesada de la Guerra civil española del 36-39 como lucha fraticida entre “dos españas”. En este artículo trataba de demostrar que no existieron dos españas, sino una, y que tal lucha fraticida no constituía sólo el impulso moral que debía servir de límite a la acción política actual –a falta de límites reales incardinados en organizaciones sociales e instituciones realmente desvinculadas material e ideológicamente de la política-, sino la estrategia política mediante la cual se constituía la nueva España como amistosa reconciliación de contrarios, todo lo cual no tenía otro objetivo que lograr la supervivencia de los elementos franquistas dentro de la nueva legislación. De hecho, se podría decir que la legalidad en el país cambió para asegurar que no se produjera el tan ansiado cambio sustancial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ideas de dicho artículo pueden ampliarse, si entendemos la guerra civil como lucha fraticida y ésta a su vez como el episodio más lastimoso de la irrupción de la España negra, la España profunda, ese país salvaje en el que los hermanos están dispuestos a saltar los unos sobre los otros para sacarse las entrañas. De hecho, a la historia política de la guerra civil se han añadido otra gran cantidad de historias sangrientas, en las que los personajes son tan anónimos que popularmente ni se les conoce, en las que la confusión de la batalla y el odio ideológico servían de pretexto para que los españoles se mataran entre sí por viejas rencillas que eran incapaces de solucionar pacífica y dialógicamente. El mito de la transición no sólo ha encubierto la injusticia, sino que ha resucitado el fantasma, siempre latente, de la España ingobernable del todos contra todos, incapaz por sí misma de ser una comunidad libre y responsable de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconocida socialmente la necesidad de huir de la violencia –física y verbal- en cuestiones sociales y políticas, a día de hoy sólo nuestras autoridades políticas y las mediáticas se encuentran en condiciones de dialogar entre sí. Esto se debe a varios hechos decisivos: primero, que la oligarquía que tradicionalmente ha gobernado el país, a falta de una auténtica legitimación popular, ha debido buscar la suya propia en modelos europeos que históricamente sí habían logrado legitimidad. Por ejemplo, por más que en España intenten meternos en la cabeza que nuestro sistema parlamentario es bipartidista porque imita el modelo norteamericano, a poco que se profundice en el tema se verá que si bien en América el problema reside en la distancia que la democracia representativa real presenta con respecto al ideal de democracia plena, en España debemos cuestionarnos si realmente existe democracia representativa. Tampoco hay división de poderes a la americana, ni material ni formalmente. Igual sucede con otras tantas categorías políticas y económicas. A día de hoy, una crítica seria al sistema económico del estado español no puede tomarse en serio si pretende juzgar a este como un capitalismo neoliberal. Muchos alegarían a esto que ojalá aquí se luchara económicamente en igualdad de condiciones sin preferencias logradas mediante cargos políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco puede hablarse de estado liberal cuando la realidad es constituida íntegramente a través de un discurso político, identificado con el Estado, y con unos medios de comunicación cuya imparcialidad consiste no en articular una crítica a la vida política en general desde sus propios intereses económicos de gran empresa capitalista, sino en convertirse en correlato mediático y defensor a ultranza de las posturas políticas fácticas –no corrientes ideológicas- a las que representan. Un país en el que el discurso político configura íntegramente la realidad social –aunque su unidad consista en una eterna dualidad que presupone la lucha-, y donde esa misma realidad social es intervenida infinitamente mediante leyes que emanan verticalmente desde instancias políticas que están muy lejos de representar los intereses de los votantes, es decir, de leyes que no formalizan tendencias naturales o exigencias reales del pueblo, sino que se interponen entre él y la realidad, no sólo no es democrático, no sólo no posee un estado liberal, sino que su auténtica nomenclatura lo acercaría mucho más a esas otras realidades políticas cuyas ruinas históricas sirven precisamente de cimiento fundacional para la democracia representativa y el sistema parlamentario occidental de después de la II Guerra Mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mito de la Transición, en última instancia, ha escondido un secreto que, si bien estaba ahí guardado bajo siete llaves para que nadie advirtiera esta estrategia, ha sido por otra parte un secreto cuya realidad histórica nos es tan familiar que la hemos aceptado casi sin cuestionárnosla. La Transición está impregnada de sangre en sus orígenes. Una sangre hipotética y antigua que está más allá de la ideología política, o que convierte a esta en inútil justo en el instante en que el español mata porque lo lleva en la sangre, porque, a pesar de las proclamas, de las luchas sociales y políticas, de las reivindicaciones justas o injustas, mata porque está loco, porque es un enfermo. Finalmente, la guerra civil es concebida como aquel momento en que el país perdió la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad existen muchas categorías para designar el comportamiento patológico del español. Este comportamiento está constituido a fuerza de clichés históricos que han arraigado en la realidad psicológica y social justamente cuando la clase gobernante, carente de una legitimación realmente popular para el ejercicio de sus funciones, ha quedado al descubierto como una clase tiránica. Sólo logrando que España se concibiera a sí misma como un país aún por domesticar, un país peligroso para sí mismo, ha logrado, no legitimar, sino justificar un dominio tiránico de la sociedad que se ha aplicado con total verticalidad. En momentos de mayor bonanza económica tales dispositivos de dominación han continuado funcionando, si bien eran prácticamente inapreciables. Pero cuando la economía entra en quiebra y surge, a raíz de ella, el descontento social y la crisis amenaza con volverse institucional, se ponen al descubierto la impopularidad de las instituciones, la verticalidad de su ejercicio, que pasa a ser de gobierno a ser de dominio, y sobre todo la última ratio del poder: la fuerza. Hay quien alega que esto ya no es así, ya que el ejército está plenamente al servicio del poder civil. Sin duda se ha profesionalizado y modernizado, y desde luego la guerra que mantenemos contra Afganistán muestra hasta qué punto está al servicio de intereses políticos y económicos, como lo son las empresas de construcción privadas que se hacen ricas por sus contactos políticos. Sin embargo, no se trata tanto de saber ubicar la posición del ejército, como de identificar sobre qué fuerza se constituye el gobierno. Si su fuerza es popular podemos respirar tranquilos, ahora bien, puede que haya que volver la cabeza a otros cuerpos de seguridad del estado. Hay que recordar que el ejército del país, a diferencia de los países verdaderamente civilizados, tenía como máxima función salvar a España de los enemigos internos, según ley de 1878. Esta ley permitía al ejército recuperar el control del país siempre que estuviera en peligro. Para ellos, el peligro consistía en que el gobierno fuera verdaderamente popular. A este respecto se aprecia la ausencia de un cuerpo de policía bien preparado y armado que realizar las funciones de represión interna. Sin embargo, el poder, en aquellos años de los pronunciamientos y luego de los golpes de estado, no era precisamente civil o económico, sino que descansaba directamente en el ejército.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España es un país a medio hacer, un país que sufre un lento y traumático proceso de configuración nacional que tiende a la centralidad por la fuerza. La unión de las regiones es todavía una ficción discursiva. El concepto de unión no es aplicable a España porque según éste desaparece todo centro y con él toda verticalidad y jerarquía en el trato de los asuntos nacionales. La unión implica más un orden que un mando. La configuración de la nación española todavía es dependiente del centralismo. Tal centralismo implica una fuerte jerarquía, la verticalidad con que en última instancia se resuelven las cuestiones y, lo que es más traumático aún para todos los nómadas errabundos de la península ibérica, una relación salvaje con el español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conflicto es interno, y en tiempos de pacificación interna la relación es aparentemente de gobierno, el cual ha de poner orden en la pluralidad, en la materia desordenada, pero de reconocida existencia. Pero en tiempos de conflicto, tal como el que se avecina o, mejor dicho, en el que estamos ya inmersos, la relación que guardamos con la idea central de la nación española muestra su auténtico rostro represivo. Pasa de ser una relación de gobierno a ser una relación de imperio, y la existencia de la materia que hay que conquistar sólo es reconocida en la medida en que el discurso la inciviliza, la desnuda, para disponerse otra vez al proceso civilizatorio del que la hace presa inmediatamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que muchos son los conceptos que pueden aplicarse al supuesto espíritu dañino y anarquista –en su sentido peyorativo, no político- del español. Desde una perspectiva clínica, sería un loco, esto es, alguien que está por curar. La sociología, con relación a la sociedad de consumo, ha identificado un cierto síndrome de Peeter Pan en el español medio, sin darse cuenta de que mientras en otros países tal definición sirve a una comprensión de los movimientos sociales, en España se convierte en aliada de la estrategia política que infantiliza al individuo para justificar una actuación que tiene su modelo más inmediato en el padre generoso, pero dominador y, llegado el caso, sancionador. También la sociología puede relacionar su concepto con el del salvaje, aunque este más bien lo dejamos para la religión. La religión llama a este fenómeno “evangelizar”. Si en España ha habido siempre una actitud frente a la iglesia católica que ha combinado la subordinación a regañadientes con el desprecio más absoluto y el ansia radical de acabar con todo indicio de religiosidad, ha sido porque la Iglesia católica ha sido siempre “de púlpito”, es decir, vertical, desde arriba y en latín a un pueblo que está abajo y no entiende. Y en último término siempre ha estado más cerca de los intereses políticos y materiales que del pueblo al que decía proteger contra el maligno. Para la iglesia católica el español es el eterno salvaje. Debe reconocerle capacidad para el bien, pues de otro modo no podría aplicarse a su salvación. Pero de otra parte ha fomentado el acto de comulgar posterior a la confesión para asegurar la continua caída de aquel que sólo está en auténtica gracia con Dios cuando se arrodilla frente a la capilla del confesor y luego comulga. Sólo en este instante el salvaje abandona su condición de salvaje y se convierte en puro, pero justo después de salir de la Iglesia, cada domingo, vuelve a entrar en contacto con la corrupción del entorno, que no es otro sino el mundo. El español-salvaje cae inmediatamente en el pecado. Incapaz de llevar una vida moral –en un sentido kantiano-, se le concede el salvoconducto de la hipocresía, de la doble moral, con la ventaja de poder confesarse al fin de semana siguiente. Lo que unos ojos expertos llamarían sin lugar a duda proceso de corrupción moral de una nación, la iglesia lo ha denominado “evangelización”, que históricamente y dadas las circunstancias y los intereses materiales de la propia institución eclesiástica ha ido cobrando la forma de una eterna evangelización que no acabará nunca, y que por tanto se ha asegurado de esta manera su permanencia eterna sobre suelo nacional. Este doble juego de la iglesia explica la paradoja que sienten muchos aficionados de la historia cuando se acercan a un periodo como el del franquismo. Les choca encontrarse con una realidad tan moralizante con cuestiones, por ejemplo, como el sexo, que a su vez es una realidad obsesionada con el sexo y las mujeres hasta el punto de tolerar y hasta fomentar la infidelidad y el abuso de la mujer. Muchos han visto en este fomento de la infidelidad del varón español una estrategia de las instituciones para que los españoles dispusieran de una vía de escape y así evitar que la represión religiosa acabara en explosión popular. Sin duda habrá tenido estos efectos, pero no son buscados. La auténtica explicación de esa dualidad se encuentra en la necesidad de mantener un juego de imágenes y representaciones que combina la disposición para el bien, y por tanto la posibilidad de la salvación, con una imagen distorsionada, deformada, del monstruo que el español lleva dentro, ese monstruo tan monstruoso que ni él puede hacerse cargo de su domesticación, debiendo dejar el trabajo en manos de instituciones preparadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La relación política en España ha actuado de forma idéntica. Esta relación de dominio directo está tan presente en nuestra política que incluso puede descubrirse al salvaje parricida y fraticida en el mito fundacional del sistema actual. Tan inestable como todos los otros, ha colocado en su seno a la España negra, a esa España que deja de ser una nación, un país que debe arropar a sus habitantes, una comunidad de iguales –no sólo jurídicamente, sino realmente- para convertirse en un páramo hostil, en una especie de desierto por el que vaga un ser primitivo, desarraigado, que corre frenético a buscarse la vida mientras sobre su cabeza pende eternamente la espada de Damocles, que no es otra cosa sino la acción de dioses infinitos, instalados en un cielo inaccesible, que juegan alegremente al juego de las dos manos: con una le exigen un comportamiento civilizado y correcto, y con la otra lo sacian de vicios y lo corrompen. A los años del alcoholismo siguieron los de la drogadicción. Es significativa una escena de Nacional III en el que el Marqués de Leguineche soborna al siervo –Luís Ciges- para que se divorcie de su esposa ya que ésta se quiere casar con el marqués. Este primer soborno es encargo de la esposa, Chus Lampreave, que es una trepa capaz de todo con tal de formar parte de la nobleza. Y una vez hecho esto, el marqués, le paga una segunda cantidad para que no lo haga, para que traicione el soborno de su mujer y acceda al suyo, pues no quiere casarse. El marqués logra su chanchullo y corrompe al siervo. No eran diferentes aquellas tres criadas de Ana y los lobos de Carlos Saura, que a pesar de ser las sirvientas ocupaban un preciso lugar en la comedia sobre la nación. La España de la transición se justifica en último término sobre el mito del español salvaje capaz de matar, no por malo, sino por enfermo, por loco, por salvaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enemigo de España nunca ha sido externo. Un gran enemigo a las puertas y un país lanzado en una guerra sangrienta contra dicho enemigo habría supuesto, quizá, el nacimiento de una nación. Nuestras autoridades jamás han permitido que suceda tal cosa, y han preferido mantener la imagen de los enemigos externos sólo de puertas para adentro, como propaganda, mientras ellas se encargaban de las relaciones con él. Hoy día ya no es un secreto que el régimen franquista negociaba con la Unión Soviética y con Méjico mientras a los españoles se les ponía la cabeza loca con los peligros que suponía cualquier contacto con lo soviético o lo mejicano. Lo mismo sucede con Venezuela, sobre la que se proyecta un odio que varía en intensidad de semana en semana. En España el enemigo real para los gobernantes ha sido interno y lo ha encarnado una sucesión de insurrectos a los que se les ha aplicado el concepto de turno. Si bien nuestros gobernantes siempre han buscado su justificación en los modelos extranjeros legítimos, transformándolos a la típical ispanish –es decir, escondiendo detrás de su fachada las verdaderas y rancias relaciones históricas de dominio-, a sus enemigos internos les ha aplicado el concepto negativo que representaba un peligro para dichos sistemas legítimos. Tal es el juego de imágenes y representaciones que hay que desentrañar eficazmente para no caer en errores a la hora de lanzar una crítica efectiva al Estado. No cabe permitir que sus insurrectos sean tachados de antidemócratas cuando en España no se desarrolla una democracia. Pero por lo mismo, no cabe verter críticas sobre el estado español llamándolo liberal en lo económico y político, y ni mucho menos conservador en lo social. Nuestro estado nunca ha sido moralista. Impone modelos conservadores de conducta mientras que por lo bajo se encarga de corromper a la sociedad, asegurándose así, en lo sucesivo, su labor redentora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tiempos de crisis económica, que comienza a extenderse visiblemente a la política y amenaza con volverse crisis institucional, el pueblo salvaje de la España negra vuelve a convertirse en el centro del discurso configurador de la sociedad. Igual que en otras épocas era el púlpito de la Iglesia el medio más efectivo para difundir la propaganda del Estado, que en España no consiste sino en la continua criminalización del pueblo, ahora el medio por antonomasia es la televisión. Allí, en esa pantalla, el español obtiene la representación de sí mismo que necesita, y ésta, en vez de mostrar modelos positivos de conducta capaces de configurar positivamente la sociedad, prefiere darse al doble juego típicamente español. Pasa en pocos minutos, gracias a la rápida sucesión de programas, del discurso moralizante a contenidos de un gran machismo encubierto o de un afán por todo lo material y desprecio de todos los principios éticos, no sin descender de tanto en tanto al abismo de los infiernos populares para mostrar la imagen grotesca del pueblo llano. En el último anuncio de loterías del Estado el reclamo publicitario era, textualmente, dejar de trabajar, o sea vivir de las rentas, un ejemplo de cómo la oligarquía española imprime su corrupción en el resto de la población. Otro ejemplo claro es el programa de Cuatro, Callejeros. Si se analiza el contenido de este programa de televisión se descubrirá que no cumple ninguna función social ni aporta nada positivo. Es puro morbo, pero con algo más. Quizá por una intención explícita, o quizá por caer inconscientemente en la dinámica histórica propia de país, el programa cumple su función de delimitar claramente dos mundos: el de la gente correcta, representada por el mismo individuo que realiza la entrevista y que rebaja su tono formal y erudito, mostrándose amigable y llano, para poder contactar pacíficamente con el pueblo, y la imagen del pueblo en sí, un pueblo drogado, salvaje, sin remedio, por el cual hay que sentir lástima pero con el que, desde luego, por su grado de corrupción endémica, no se puede contar para nada, y menos para entrar a formar parte de la vida social y política del país. Si los reporteros de Callejeros descienden al pueblo en son de paz, es porque se adentran en terreno hostil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Antena 3 televisión se lleva la palma. Programas como Curso del 63 ponen de manifiesto la continua campaña de demonización de los adolescentes españoles, a la vez que adolece de una falta total de moralidad al hacer apología de las técnicas de educación franquistas sólo como medio para el espectáculo. Esta cadena no sólo juega y tergiversa una idea sobre la educación que ya había pasado a formar parte de la tradición –la condena a los medios represivos de educación tan común en España y de la que ya Galdós dejó constancia en Tormento, que han expresado, dentro de la escuela, esa misma relación de verticalidad representada por toda una mentalidad- sino que se encarga sistemáticamente de mostrar, de continuo, los peligros a los que está sometido el español de bien con una legislación tan débil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras que nuestras instituciones son santas y no cabe sobre ellas más crítica que aquella que se hace desde el respeto democrático, el pueblo español es continuamente mostrado en su aspecto más terrible y despiadado. Rubalcaba ha llegado a decir que el Gobierno no ha mentido jamás, lo cual no sólo es, cuando se aplica a la política, una mentira por definición, sino que es la peor, pues muestra una absoluta falta de respeto por la inteligencia del personal. Nadie critica una institución como la Corona, habiendo convertido todos los profesionales de la información en los nuevos cortesanos. Y la máxima tertulia política es aquella que se elabora sobre la base de la medida pantomima de posición-oposición que llevan acabo los dos partidos. Pero el español medio, el anónimo, el del pueblo televisado, se mata en la carretera porque conduce borracho, porque es imprudente, porque se droga. No tiene dinero porque es un derrochador. Si en España se mueve la droga no es por culpa de los auténticos capos de la mafia, sino porque los jóvenes son unos viciosos incontrolados que deben despertar el recelo y las sospechas de sus padres, instalando así la intriga en el interior de los hogares. Y todo esto es coronado con el relato de sucesos de crímenes brutales cometidos por aquella gente humilde que, en boca de sus vecinos, parecían tan normales. Cierto que en todas las sociedades se cometen crímenes y violaciones, pero es aquí donde estos sucesos se convierten en noticia de primera página, llenan espacios televisivos durante semanas y son relatados en el tono patético y condenatorio que prepara el camino para el doble juego: mostrar carnaza, mostrar la peor parte del ser humano, sin más límite que impedir que tal imagen llegue a tocar a la alta sociedad. Tales fenómenos sociales de depravación del pueblo se convierten en promesas políticas de mayor control. La imagen de la pobre víctima es retransmitida hasta la saciedad para obligar a pensar la acción política y judicial en términos viscerales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo mediatizado ya no es el de la transición, que quería libertad. Ahora exige seguridad, dada la terrible imagen que tiene de sí. De tanto en tanto, en medios cercanos a la derecha, publican estadísticas que indican la preferencia de los españoles por la seguridad que por la libertad, lo cual es interpretado a su vez por las autoridades como el beneplácito para contratar más policías y colocar más cámaras de vigilancia. Otra vez, el pueblo es el malo, es el salvaje al que hay que mantener vigilado. Se reproduce otra vez la tiránica relación hobbesiana que convierte al español en un lobo para el español, imagen continuamente difundida en los medios. La dinámica schmittiana de la configuración de una nación con respecto al enemigo externo que define un “nosotros” y una frontera común, se lleva a cabo en el seno mismo de nuestra sociedad y se tropieza con fronteras internas. El miedo del ciudadano se extiende y permite la presencia tan significativa de un “sereno”, y más y más patrullas de policía que convierte una sociedad en una ciudad en estado de excepción. Un miedo estúpido e insólito, ya que cualquiera puede ser el criminal, hasta uno mismo. El pueblo es otra vez aquel pueblo que mostrara Pilar Miró en su fantástica película El crimen de Cuenca. ¿O es que no recuerdan las imágenes y el tratamiento del caso Marta del Castillo, del pueblo en la puerta de los juzgados abucheando a los culpables, como salvajes todos, mientras son escoltados por la autoridad competente los supuestos culpables, a esa otra reconstrucción de los hechos del crimen de cuenca mostrados en la película? En la cadena de televisión 7 popular, de la región de Murcia, en un programa con Irma Soriano, con relación al caso Marta del Castillo, se hablaba seriamente de la necesidad de recuperar algunas leyes antiguas –franquistas- gracias a las cuales se puede condenar a alguien de asesinato aunque no aparezca el cadáver asesinado. Incluso se llegó a elogiar la ley de vagos y maleantes. En el programa se dijo claramente: el problema de las leyes actuales es que son tan permisivas y blandas que no dejan meter a los culpables en la cárcel. Es decir, que para aquellos tertulianos los sospechosos ya eran culpables, incluso antes de un veredicto judicial. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-2883496740789925242?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/2883496740789925242/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/11/la-espana-negra-y-salvaje-de-los-medios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2883496740789925242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2883496740789925242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/11/la-espana-negra-y-salvaje-de-los-medios.html' title='La España negra y salvaje de los medios de comunicación'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Swg9gj-JA2I/AAAAAAAAADE/KssE1QLgScU/s72-c/perros+rabiosos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-3999617028889314365</id><published>2009-08-19T10:29:00.000-07:00</published><updated>2009-08-19T10:33:34.603-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórico-políticos'/><title type='text'>La desintegración del Mito fundacional de la Transición</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Sow3KyScFgI/AAAAAAAAAC8/shzIWKgooDs/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 154px; height: 92px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Sow3KyScFgI/AAAAAAAAAC8/shzIWKgooDs/s400/images.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5371729113983489538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Breve reflexión histórica sobre las causas de la desintegración del Mito fundacional de la Transición y su relación con la crisis política e institucional actual.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las últimas elecciones al parlamento europeo el PSOE ha desplegado una campaña publicitaria que consistía en un enorme cartel dividido en dos colores: rojo, que venía a representar al bloque socialista de tendencia obrera y que se hacía comprensible desde su ubicación en una larga tradición política, y azul, identificado con la tendencia derechista y conservadora del Partido Popular (antes Alianza Popular fundado por el ministro franquista Manuel Fraga), fundamentalmente anti-obrera. En tiempos de crisis económica, este juego de representaciones puede funcionar electoralmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La división del color pretende evocar tendencias políticas tradicionales de signo antagónico, pero cuya coexistencia pacífica es posible gracias al marco legal -constitucional- en el que se desarrollan. Pero el juego de representaciones simbólicas que implicaba este anuncio ha de ser analizado más en profundidad, ya que en su misma configuración se encontraban elementos de justificación de los poderes fácticos, políticos e institucionales, que arraigan en la complicada historia de España del siglo XX y que tienen su origen, concretamente, en el año 1936.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Analizar este anuncio es discernir con claridad las fuerzas morales legitimadoras de los poderes políticos actuales y descubrir así cuáles son sus astucias, sus artimañas. Y también pueden ponerse de manifiesto, en una última reflexión, los motivos -internos a los propios valores morales que justifican dichos poderes- por los que se ha llegado a un claro nihilismo político por culpa del cual cada vez existe una mayor inclinación a ofrecer el aval a tecnócratas capaces de estar más allá de toda ideología política, pragmáticos, eficaces y, por tanto, desligados de lo que consideran prejuicios éticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ese camino, pues, pueden sobrevenir nuevas formas de fascismo basadas en el principio extremo, descarnado, de utilidad y eficacia que en un primer momento, al no evocar formas clásicas de fascismo que han pervivido en la política española hasta la actualidad, pudieran pasar inadvertidas o no ser claramente identificadas. Para encontrarlas es menester comprender la crisis política actual como crisis de valores morales fundacionales, y por tanto, hay que explorar a fondo el mito inaugural en el que arraigan dichos valores. Además, una sociedad fundada en un mito implica un hieratismo de origen que ha obligado a las fuerzas políticas a sostener una dinámica peculiar basada en una dialéctica peligrosa: a la vez que actualizaban el mito por la necesidad de legitimarse a sí mismos, lo vaciaban de contenido moral al tener que reinterpretarlo a la luz de circunstancias nuevas ya muy lejanas en el tiempo del acontecimiento histórico real gracias al cual se forjó dicho mito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresando a la configuración del cartel publicitario, podríamos decir que en un primer momento de lo que se trata es de dar la impresión a los votantes de que, aún hoy día, continúan existiendo dos españas en las cuales han de ver reflejados sus intereses y para cuya representación existen también representantes. Por esta idea de las dos españas es donde debe comenzar el análisis del mito fundacional constitucional que nos lleve a comprender la crisis de valores políticos -ideológicos- y la cada vez más rotunda afirmación del principio puramente instrumental de utilidad, muerta la ideología, entendida ya por muchos como rémora. Porque el peligro es la explosiva mezcla de una política que se afirma cada vez más como pura eficacia, pero que a su vez aparece desligada de un nuevo e intensivo discurso social claramente conservador, y que se difunde a través de los mass media, sobre todo, y los productos culturales derivados (cine, telefilm, música o series de televisión) Al aparecer el discurso conservador desligado de la política tecnocrática, es imposible vincular ésta con formas de derecha tradicional que permitan en último término el calificativo de fascismo. Y sin embargo, no por ello dejan de apoyarse mutuamente (política tecnocrática y moral conservadora) en su despegue inicial. Lejos de ser excluyentes, realizan una labor de simbiosis cuyos efectos se dejan sentir en la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar de “dos españas” es un reduccionismo que difícilmente puede aplicarse a la realidad española y su enorme complejidad. De hecho, la expresión de “las dos españas” puede considerarse, con todas las de la ley, el mito de producción interna gracias al cual se ha posibilitado la fundación del actual régimen constitucional definido como Monarquía parlamentaria. Con esto dejo claro que no considero la Guerra Civil española un mito en sí mismo, sino el acontecimiento histórico real que ha posibilitado, mediante la interpretación interesada, la producción del mito fundacional de la Monarquía Parlamentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo “mito” porque no existieron dos españas en ningún momento, sino una sola, una II República legítima instaurada en parte por el fervor popular, en parte por el colapso de la monarquía, República que se vino abajo por cuestiones internas (la traición de los generales del ejército, que establecida la ley de 1878 pasaban del pronunciamiento al Golpe de Estado, asustados no tanto por la república en sí misma, sino porque ésta hubiera posibilitado, vía democrática, la victoria legítima del Frente Popular, donde veían claros indicios de una posible revolución social sobre la que se cernía la sombra del Octubre Rojo) Es cierto que existió desconfianza hacia el orden republicano desde todos los frentes. Analizar los motivos es entender los efectos que una larga tradición de desengaños políticos arraigados en el siglo XIX tuvieron en la psique de los principales agentes involucrados. La historia del liberalismo y el progresismo durante el siglo XIX es la historia de una continua esperanza para las capas populares que viene siempre acompañada de un continuo desengaño. Quizá la película que con más fuerza ha representado este desengaño sea la genial El crimen de cuenca, en la que se aprecia claramente que, en la batalla política, era el pueblo el que siempre salía mal parado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España es el lugar donde las elites que representaban a la izquierda han confiado, en último término, más en el orden que en la revolución social, y este amor por el orden como lo prioritario es lo que las ha aproximado más a los supuestos enemigos conservadores a derrocar, que al pueblo al que pretendían representar. De hecho, la izquierda oficial ha tendido siempre a un cierto aristocratismo. Esta tendencia se ha repetido hasta nuestros días con la victoria en la democracia actual del PSOE de Felípez González y su traición continua a la causa obrera, traición que llevaba aparejada la búsqueda de legitimidad en las raíces de los movimientos obreros revolucionarios que lucharon contra el fascismo. Los que en su día se consideraban verdaderamente de izquierdas también desconfiaban, en este sentido, de una República que bien podía convertirse en el correlato histórico del fracaso liberal y progresista de la España del XIX. Todas estas sospechas y temores debían de estar muy presentes en aquellos hombres que venían, con optimismo, en el triunfo del Frente Popular un primer paso hacia la revolución social. Prueba de que no se equivocaban del todo en su desconfianza hacia la República es que esta, finalmente, tuvo más miedo a la revolución social que al mismísimo fascismo, con el cual compartía los conceptos de orden y jerarquía. Por otra parte, el miedo de los políticos republicanos a la revolución social estaba justificado en la autonciencia de constituir una burguesía débil incapaz de hacerse cargo de la Revolución (tal como en su día hicieron los jacobinos) y que, por tanto, sería tragada por ella. Quizá, lo que tenían en común los políticos moderados de la República, por progresistas que fueran, con los elementos conservadores y golpistas, era el miedo a que en España sucediera lo que en Rusia: una revolución social que, finalmente, nadie pudiera controlar. Manuel Azaña, al llegar a Barcelona, veía con ojos de terror los mismos acontecimientos que George Orwel, en sus descripción de Cataluña, había exaltado: el lugar donde el movimiento obrero revolucionario había conseguido configurar una sociedad de hombres iguales y libres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su desmoronamiento, la II República arrastró a toda la población civil y a los elementos más combativos del campesinado a una sangrienta guerra contra los golpistas, tras la cual se impusieron cuarenta años de dictadura totalitaria en un régimen que tuvo su impulso en el fascismo de principios de siglo. El mito de la Transición, de Ferrán Gallego, ofrece una visión crítica de la historia ideológica más reciente de España. Demuestra que en el núcleo mismo del mito de la reconciliación de las dos españas antagónicas (que desplaza la culpabilidad de la guerra civil española del 36 a una especie de locura común ilocalizable y por tanto exime de responsabilidad a los verdaderos verdugos) en el núcleo mismo se inscribía la necesidad de entender de la guerra civil como generada desde dos bandos bien definidos (que eliminaba la visión de la traición de los generales golpistas sustituyéndola por la visión de un frente militar independiente en desacuerdo con la República), los cuales, en la actual Monarquía parlamentaria, van a servir de refuerzo ideológico a una forma de parlamentarismo definida por un eterno bipartidismo (cada vez más consolidado) que pretenderá representar por sí solo el papel de lo que en terminología habermasiana se ha llamado “la civilización del conflicto” por su conversión en conflicto dialógico. Su permanencia (la de los dos partidos) ha dependido de reactualizar constantemente, en cada acto electoral, el mito del bando rojo y el azul, de la España eternamente enfrentada que ha de llegar a un acuerdo verbal (parlamentario) antes de coger las armas. Es decir, un mito que, a la vez que mantiene a los políticos en el poder al darles una legitimación histórica que tiene su impulso moral en el año 36, presupone una imagen salvaje del pueblo español, ahora votante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, y al tratarse del sistema parlamentario actual, en vez de hablarse de “la civilización del conflicto” mediante el discurso parlamentario, debería hablarse del logro de la Transición por su capacidad a la hora de institucionalizar la “pantomima del conflicto”, que se lleva reproduciendo y representando en el Parlamento durante treinta largos años. Es decir, las fuerzas políticas actuales todavía hoy tienen su legitimación en la lectura interesada que se hizo de un acontecimiento sucedido hace ya casi un siglo. El acontecimiento en cuestión es la Guerra Civil española. Fue tan sangrienta, tan dolorosa para miles de españoles, fue tan significativa para la historia posterior, fue un error tan profundo y una traición tan desmedida, y los abusos cometidos por el gobierno golpista a la luz legitimadora del espíritu del 18 de Julio fueron tan constantes y quedaron tan impunes, que aquel acontecimiento histórico fue capaz de generar un impulso moral tan intenso que sus efectos se han dejado sentir durante casi un siglo. La Guerra Civil española es un volcán que ha irradiado energía todo este tiempo, a cuyo resguardo se ha generado el espectro conceptual (y estético) político más consistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro factor que ha contribuido a que la Guerra Civil del 36 haya constituido un impulso moral e ideológico hasta nuestros días, es, no sólo que se convirtiera en el mito fundacional de la Transición (hecha en gran parte por los mismos elementos franquistas -Adolfo Suárez era uno- para impedir una auténtica evolución democrática), sino la misma censura franquista. Ésta impidió durante cuarenta años que en España se realizar una auténtica y profunda reflexión sobre la guerra civil y sus consecuencias posteriores, y esto contribuyó a que el periodo de libertad que se inauguró tras la Transición venga marcado por un afán de análisis de la España de entonces y de la Guerra Civil que casi ocupó todo el esfuerzo académico o artístico. Es decir, por fin se podía estudiar el caso con sinceridad, hablar de él, y esto condujo a una producción de la Guerra Civil y del franquismo sin precedentes, que, queriendo o sin querer, contribuía a la consolidación del mito fundacional de la Monarquía parlamentaria, al presentar una España libre donde se podía pensar. Se puede objetar que el auténtico refuerzo moral que legitimó el actual sistema se encuentra en la astucia del Rey para aparecer en los medios como salvador de la España de las libertades frente al golpista Tejero, el 23-F. Sin embargo (y con independencia del nivel de implicación de la propia monarquía tanto en el golpe duro como en el golpe blando, consistente en un gobierno de concentración al que se negó Tejero, quien pensaba en una Junta militar) los miedos que suscitó la intentona golpista del 23-F también tenían su origen en la Guerra Civil del 36. Si el rey aparecía como salvador no era sólo de las libertades civiles recién conquistadas, sino, y sobre todo, por haber librado a los españoles de un segunda guerra civil. Con independencia de que esta fuera posible dadas las circunstancias de entonces, muchos españoles tenían fuertemente arraigado el miedo a la guerra, y esta circunstancia -quizá puramente subjetiva y sin fundamento- aumentó el prestigio de las instituciones democráticas. Como quiera que se mire, se vuelve al mismo acontecimiento. Incluso si se piensa en la legitimidad del actual sistema desde la lucha de los jóvenes universitarios de los años 60 y 70, se vuelve a la Guerra Civil, ya que tal lucha, aunque muchas veces era animada por un rechazo a la reformas que mercantilizaban la universidad o incluso por un rechazo al capitalismo (así comienza el libro de José Ribas Los setenta a Destajo, Ajoblanco y libertad), fue interpretada interesadamente como lucha contra el franquismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El análisis crítico de Ferrán Gallego muestra cómo fue, curiosamente, el Partido Comunista de Santiago Carrillo el que también alimentó el mito de las dos españas enfrentadas en lucha fraticida, y lo hizo con un móvil puramente estratégico: el de aceptar las condiciones de la Monarquía restaurada por el dictador Francisco Franco (en un intento de legitimar la dictadura cara a Europa), a cambio de ser incluido como partido legal en el nuevo sistema parlamentario, junto con otras fuerzas políticas. De hecho, puede considerarse que gracias a este mito de la Transición, el franquismo logró lo increíble: un franquismo sin franco, una cuarta mutación en la que se jugaba su supervivencia, su paso de una monarquía imaginaria, con sus reyes en una especie de limbo mientras permanecía Franco en el poder, a una Monarquía Parlamentaria legítima, mutación que regeneró cara al público a las antiguas fuerzas franquistas, disfrazándolas de demócratas, y gracias a la cual lograron la permanencia en el poder todos aquellos elementos que se habían hecho fuertes durante el régimen dictatorial, desde políticos hasta banqueros, pasando por empresarios, funcionarios... Es decir, una Transición que hizo posible el que España continuara siendo lo que había sido siempre: un país de aristocracias. El mito de la reconciliación, al final, posibilitó lo inconcebible: el reconocimiento de la culpa de los franquistas (según el mito fundacional sería de una parte de la culpa, según la reproducción de los dos bandos enloquecidos) y, a la vez, su absolución y perdón, permitiéndoles, no sólo no comparecer en un tribunal por crímenes contra la Humanidad, sino continuar sus funciones al frente de las mismas posiciones (de gobierno, de defensa, de economía...) que ocupaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el mito de las dos españas, que arraiga en la Guerra Civil, va perdiendo fuerza, está en crisis, y esto se debe a varios motivos: de una parte, la guerra ha sido empleada por toda suerte de fuerzas políticas para buscar legitimación. Su manipulación ha permitido encontrar un hueco en el panorama político español a agrupaciones políticas que continuamente traicionan su espíritu, pues lo utilizan para llevar adelante su propia noción de política social y económica, o incluso sus intereses de partido y, a veces, intereses meramente personales, una carrera por el éxito social y económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De otra parte, si bien buscaban el mito para hallar hueco, este mismo mito, con su fuerza moral propia, ha impuesto sus límites a la actuación política, obligándola a adaptarse a él o a poder ser interpretada como una contribución a su gloria. Por ejemplo, que un partido socialdemócrata que no tiene sus intereses concretos y reales en el año 36, sino en este 2009, deba, para todas las acciones políticas que caen dentro del sistema actual, demostrar que de algún modo éstas están en sintonía con su propio espíritu fundacional de partido que a su vez arraiga en el mito de las dos españas y la reconciliación durante el periodo de Transición, que deba demostrar esto significa, no sólo que dicho mito es también reinterpretado a la vez que se interpretan las acciones políticas en sí, sino que, dicho mito tiene la fuerza suficiente como para imponer una limitación, a la cual, por su naturaleza hierática, se le busca la vuelta mediante esta continua labor interpretativa, que es, en el fondo, casi como la interpretación de las Sagradas Escrituras que haría una Casta Sacerdotal encargada históricamente de mantener intacta la palabra de Dios, pues es de naturaleza eterna, como todo mito, pero que, a la vez, ha de ser dinamizada por motivos de una realidad cambiante en sí misma que no permite el hieratismo característico del mito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero que la Guerra Civil haya funcionado como un límite también ha contribuido a que pierda cada vez más intensidad como fuerza moral fundacional. Que los partidos políticos, para llevar adelante sus propios proyectos tantas veces contrarios a los colores que decían representar históricamente, hayan tenido que ajustarse al mito mediante una interpretación interesada que lo tergiversaba (incluso a veces contradecía), ha producido un continuo desgaste, un efecto de erosión debido al cual muchos miembros de una nueva generación miran con desconfianza todo lo que suena a Guerra Civil española del 36, pues parecen seguros de estar frente, no a un recuerdo histórico merecido, sino expuestos a la manipulación de las fuerzas políticas en curso. Cierto que a fuerza de bordear el límite moral de la Guerra, tal límite ha terminado socavándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peligro: la máscara ideológica de los Partidos les ha permitido llevar adelante sus propios proyectos. Pero las máscaras pesan y han debido cargar con ellas. También el mito ha tenido un efecto regulador, gracias al cual podían identificarse claramente los peligros por los que la sociedad española podía pasar, y adelantarse a ellos. Las aspiraciones imperialistas o napoleónicas de cualquier dirigente de la derecha tradicional (y me estoy refiriendo a José María Aznar durante sus últimos cuatro años de gobierno) podían sacarse a la luz con gran facilidad con sólo una alusión a los fascismos del siglo XX, o comparándolas con las aspiraciones totalitarias de los caudillos militares. No era difícil, por declaraciones hechas a la prensa, ver en Ana Botella la herencia de Carmen Polo, alusiones y comparaciones que, más o menos serias (a veces en clave de humor), más o menos fundamentadas, actuaban como un límite. Tales alusiones las hacían grupos mediáticos no por amor a la libertad, sino por tener sus intereses materiales más cercanos a la oposición. Pero fuera como fuera, el arsenal de imágenes y símbolos que ofrecía la historia española, entrelazada por la tradición, contribuía a la identificación de los peligrosos fascismos de corte más rancio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ahora que la sociedad atraviesa una crisis, no sólo económica, sino política, ahora que la confianza en las fuerzas políticas tradicionales se va rompiendo, pues cada vez resulta más evidente que ninguna representa en realidad a aquellos sectores de la sociedad e ideas que dicen representar, ahora sí que puede emerger de entre el espesor y el desconcierto (y el descontento) una agrupación política que no sólo esté más allá de la ideología, sino que, además, pueda jactarse de ello apelando tanto a la inteligencia como a la necesidad de renovación y superación de las viejas fórmulas, a la vista que fracasadas. Una fuerza política que mire con desdén los viejos antagonismos, como rémoras que impiden el verdadero desarrollo de las fuerzas nacionales necesarias para salir de la crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, una fuerza política apoyada sólo en principios de eficacia cuyas aberraciones puedan ser toleradas gracias al giro conservador que ha dado la sociedad mediante la intensiva labor de los medios de comunicación. Si las máscaras ideológicas pesan, pues someten al hieratismo del mito inaugural, tal agrupación política no tendría que aguantar el peso de la tradición. Además tal grupo político podría aprovechar la coyuntura de esta crisis institucional y política, garantizando mediante su permanencia en el poder la permanencia de las instituciones. Y ello jurando  lealtad a una serie de principios que fácilmente podrían ser traicionados posteriormente por un grupo que, a su vez, pretende desenvolverse sin arrastrar el peso de la ideología, ligada a dichos principios por su origen histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen ya agrupaciones de este signo, y no son precisamente aquellas cuya siglas recuerdan los años de franquismo, pues estos son partidos que si bien pueden representar un peligro para las libertades, y que en tiempos de crisis también proliferan, están vinculado inexorablemente al mito fundacional de la Transición, en el que laten todavía las aberraciones de la Guerra Civil del 36 producidas por los nacionalismos exacerbados característicos de los albores del siglo XX. En España, por la confluencia de intereses puramente elitistas que se ha dado continuamente a lo largo de la Historia, por las guerras intestinas de poder, los mitos fundacionales no tienen la misma fuerza que en otros países, donde aguantan siglos y son capaces de generar una auténtica comunidad social y política. Por eso, cada cierto tiempo los mitos se descomponen, y esto mismo le sucede al mito de la Transición dada la irresponsabilidad de los políticos en su lucha encarnizada por el poder y sus alianzas integradas en la ideología que dicen representar por una interpretación ad hoc.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-3999617028889314365?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/3999617028889314365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/08/la-desintegracion-del-mito-fundacional.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/3999617028889314365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/3999617028889314365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/08/la-desintegracion-del-mito-fundacional.html' title='La desintegración del Mito fundacional de la Transición'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Sow3KyScFgI/AAAAAAAAAC8/shzIWKgooDs/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-1955104658721939924</id><published>2009-06-01T03:32:00.000-07:00</published><updated>2009-06-01T03:41:09.300-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Especial artículos de otros autores'/><title type='text'>Adiós clae media adiós. De Ramón Muñoz</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/SiOvzsLs_sI/AAAAAAAAAC0/ec3Wkq-soMA/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este artículo es de Ramón Muñoz, colaborador de El País, escrito para Kaosenlared.net. Lo he introducido completo y como entrada porque considero que su lectura arroja mucha luz sobre la relación entre la estructura social actual y sus variaciones y la compleja situación económica. Con respecto a las clases sociales españolas, su lectura me parece imprescindible. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Ridiculizada&lt;/strong&gt; por poetas y libertinos; idolatrada por moralistas; destinataria de los discursos de políticos, papas, popes y cuantos se suben alguna vez a un púlpito en busca de votantes o de adeptos; adulada por anunciantes; recelosa de heterodoxias y huidiza de revoluciones; pilar de familias y comunidades; principal sustento de las Haciendas públicas y garante del Estado de bienestar. La clase media es el verdadero rostro de la sociedad occidental. En un mundo globalizado, en el que hasta en el más mísero país siempre se puede encontrar a alguien con suficientes medios para darse un paseo espacial, sólo la preeminencia de la clase media distingue los Estados llamados desarrollados del resto. Los países dejan de ser pobres no por el puesto que ocupan sus millonarios en el ranking de los más ricos -de ser así, México o la India estarían a la cabeza del mundo dada la fortuna de sus potentados-, sino por la extensión de su clase media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero parece que la clase media está en peligro o, al menos, en franca decadencia. Eso piensan muchos sociólogos, economistas, periodistas y, lo que es más grave, cada vez más estadísticos. Como los dinosaurios, esta "clase social de tenderos" -como la calificaban despectivamente los aristócratas de principios de siglo XX- aún domina la sociedad, pero la actual recesión puede ser el meteorito que la borre de la faz de la Tierra. Siguiendo con la metáfora, el proceso no será instantáneo sino prolongado en el tiempo, pero inevitable. La nueva clase dominante que la sustituya bien pudieran ser los pujantes mileuristas, los que ganan mil euros al mes. Tal y como sucedió cuando los mamíferos sustituyeron a sus gigantes antecesores, los mileuristas tienen una mayor capacidad de adaptación a circunstancias difíciles. También se adaptan los pobres, pero no dejan de ser excluidos, mientras que los mileuristas son integradores de la masa social. Por eso se están extendiendo por todas las sociedades desarrolladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mileurismo -un término inventando por la estudiante Carolina Alguacil, que escribió una carta al director de EL PAÍS en agosto de 2005 para quejarse de su situación laboral- ha dejado de ser un terreno exclusivo para jóvenes universitarios recién licenciados que tienen que aceptar bajos salarios para hacerse con un currículo laboral. En los últimos años ha incorporado a obreros cualificados, parados de larga duración, inmigrantes, empleados, cuarentones expulsados del mercado laboral y hasta prejubilados. Se estima que en España pueden alcanzar en torno a los doce millones de personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su popularidad es tan creciente que ya hay varios libros dedicados exclusivamente a los mileuristas, tienen web propia y hasta película. Se llama Generazione 1.000 euro, una producción italiana que se acaba de estrenar. Cuenta la historia de un joven licenciado en matemáticas que malvive en una empresa de mercadotecnia y se enamora de otra mileurista. Basa su argumento en el libro con el mismo título que triunfó gracias a las descargas gratuitas de Internet (la gratuidad de la Red es una de las pocas válvulas de escape de los mileuristas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta los políticos comienzan a mirar hacia ellos. Las medidas anunciadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el debate del estado de la nación, aunque luego descafeinadas, parecen ser las primeras especialmente diseñadas para mileuristas: equiparar las ayudas al alquiler, eliminar para las rentas medias la desgravación de la vivienda (¡el pisito, icono de la clase media española!), bonos de transportes desgravables y, sobre todo, máster gratis sin límite para graduados en paro. Másteres, estudios de posgrado, doctorados, idiomas..., el signo de identidad de esta generación Peter Pan, dicen que la mejor preparada de la historia pero cuya edad media de emancipación del hogar familiar está a punto de alcanzar los 30 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estadística da cuenta cada vez de forma más fehaciente de la pujanza del mileurismo frente a la bendita clase media. Uno de los datos más reveladores se encuentra en la Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE), un informe cuatrienal pero que desnuda la realidad sociolaboral como ninguna otra. Según la misma, el sueldo medio en España en 2006 (última vez que se realizó) era de 19.680 euros al año. Cuatro años antes, en 2002, era de 19.802 euros. Es decir, que en el periodo de mayor bonanza de la economía española, los sueldos no sólo no crecieron, sino que cayeron, más aún si se tiene en cuenta la inflación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si nos remontamos a 1995, la primera vez que se llevó a cabo la encuesta, la comparación es aún más desoladora. El salario medio en 1995 era de 16.762 euros, por lo que para adecuarse a la subida de precios experimentada en la última década, ahora tendría que situarse en torno a los 24.000 euros. Se trata del sueldo medio, que incluye el de los que más ganan. Por eso convendría tener en cuenta otro dato más esclarecedor: la mitad de los españoles gana menos de 15.760 euros al año, es decir, son mileuristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sueldos se han desplomado pese a la prosperidad económica e independientemente del signo político del partido en el poder en los últimos años (desde 1995 han gobernado sucesivamente PSOE, PP y nuevamente PSOE). La riqueza creada en todos esos años ha ido a incrementar principalmente las llamadas rentas del capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos dan definitivamente por muerta la clase media. Es el caso del periodista Massimo Gaggi y del economista Eduardo Narduzzi, que en su libro El fin de la clase media y el nacimiento de la sociedad de bajo coste (Lengua de Trapo) vaticinaban la aparición de un nuevo sistema social polarizado, con una clase tecnócrata reducida y crecientemente más rica en un extremo, y en el otro un "magma social" desclasado en que se confunden las antiguas clases media y baja, definidas por una capacidad de consumo muy limitado, a imagen y semejanza de los productos y servicios que les ofrecen las compañías low cost (bajo coste) como Ikea, Ryanair, Mc Donald's, Zara o Skype.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nosotros hablábamos de la aparición de una clase de la masa, es decir, de una dimensión social sin clasificación que de hecho contiene todas las categorías, con excepción de los pobres, que están excluidos, y de los nuevos aristócratas. La clase media era la accionista de financiación del Estado de bienestar, y su desaparición implica la crisis del welfare state, porque la clase de la masa ya no tiene interés en permitir impuestos elevados como contrapartida política que hay que conceder a la clase obrera, que también se ha visto en buena parte absorbida por la clase de la masa. La sociedad que surge es menos estable y, como denunciábamos, potencialmente más atraída por las alarmas políticas reaccionarias capaces de intercambiar mayor bienestar por menos democracia. También es una sociedad sin una clara identidad de valores compartidos, por lo tanto, es oportunista, consumista y sin proyectos a largo plazo", señalan los autores a EL PAÍS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El declive de la clase media se extiende por todo el mundo desarrollado. En Alemania, por ejemplo, un informe de McKinsey publicado en mayo del año pasado, cuando lo peor de la crisis estaba aún por llegar, revelaba que la clase media -definida por todos aquellos que ganan entre el 70% y el 150% de la media de ingresos del país- había pasado de representar el 62% de la población en 2000 al 54%, y estimaba que para 2020 estaría muy por debajo del 50%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Francia, donde los mileuristas se denominan babylosers (bebés perdedores), el paro entre los licenciados universitarios ha pasado del 6% en 1973 al 30% actual. Y les separa un abismo salarial respecto a la generación de Mayo del 68, la que hizo la revolución: los jóvenes trabajadores que tiraban adoquines y contaban entonces con 30 años o menos sólo ganaban un 14% menos que sus compañeros de 50 años; ahora, la diferencia es del 40%. En Grecia, los mileuristas están aún peor, ya que su poder adquisitivo sólo alcanza para que les llamen "la generación de los 700 euros".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Estados Unidos, el fenómeno se asocia metafóricamente a Wal-Mart, la mayor cadena de distribución comercial del mundo, que da empleo a 1,3 millones de personas, aplicando una política de bajos precios a costa de salarios ínfimos -la hora se paga un 65% por debajo de la media del país-, sin apenas beneficios sociales y con importaciones masivas de productos extranjeros baratos procedentes de mercados emergentes, que están hundiendo la industria nacional. La walmartización de Estados Unidos ha sido denunciada en la anterior campaña presidencial tanto por los demócratas como por los republicanos. El presidente Barak Obama creó por decreto la Middle Class Task Force, el grupo de trabajo de la clase media, que integra a varias agencias federales con el objeto de aliviar la situación de un grupo social al que dicen pertenecer el 78% de los estadounidenses. El grupo tiene su propia página web y su lema: "Una clase media fuerte es una América fuerte".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacen falta más que lemas para salir de la espiral que ha creado la recesión y que arrastra en su vórtice a una clase media debilitada hacia el mileurismo o tal vez más abajo. En Nueva York, 1,3 millones de personas se apuntaron a la sopa boba de los comedores sociales en 2007. Apenas un año después, tres millones de neoyorquinos eran oficialmente pobres. Los pobres limpios, como se denomina a los que han descendido desde la clase media, también comienzan a saturar los servicios sociales en España. Las peticiones de ayuda en Cáritas han aumentado un 40%, y el perfil social del demandante empieza a cambiar: padre de familia, varón, en paro, 40 años, con hipoteca, que vive al día y que ha agotado las prestaciones familiares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el propósito de tranquilizar a la población, los dirigentes han comenzado a hablar de "brotes verdes" para designar los primeros signos de recuperación. Pero ésta no es una crisis cualquiera. Howard Davidowitz, economista y presidente de una exitosa consultora, se ha convertido en una estrella mediática en Estados Unidos al fustigar sin piedad el optimismo de la Administración de Obama. "Estamos hechos un lío y el consumidor es lo suficientemente listo para saberlo. Con este panorama económico, el consumidor que no se haya petrificado es que es un maldito idiota. Esta crisis hará retroceder al país al menos diez años y la calidad de la vida nunca volverá a ser la misma".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La marcada frontera que separaba la clase media de la exclusión y de los pobres se está derrumbando a golpes de pica como lo hizo el muro de Berlín, y algunos se preguntan si tal vez la caída del telón de acero no haya marcado el inicio del fin de conquistas sociales y laborales que costaron siglos (y tanta sangre), una vez que el capitalismo se encontró de repente sin enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al margen de especulaciones históricas, lo cierto es que la desigualdad crece. En España, la Encuesta de Condiciones de Vida, realizada en 2007 por el INE, señalaba que casi 20 de cada 100 personas estaban por debajo del umbral de la pobreza. El último informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en España, de Cáritas, resaltaba que hay un 12,2% de hogares "pobres integrados", esto es, sectores integrados socialmente pero con ingresos insuficientes y con alto riesgo de engrosar las listas de la exclusión. Su futuro es más incierto que nunca, y muchos hablan de un lento proceso de desintegración del actual Estado de bienestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros expertos son mucho más optimistas y descartan que se pueda hablar del fin de clase media. "Es una afirmación excesivamente simplista que obvia algunos de los grandes avances que ha registrado la sociedad española en el largo plazo. Las crisis comienzan perjudicando a los hogares con menores ingresos y menor nivel formativo, para extender posteriormente sus efectos al resto de grupos. Y aunque mantenemos niveles de desigualdad considerablemente elevados en el contexto europeo estamos todavía lejos de ser una sociedad dual", señala Luis Ayala, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos y uno de los autores del informe FOESSA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El catedrático de Estructura Económica Santiago Niño Becerra ha saltado a la fama editorial por su libro El crash de 2010 (Los Libros del Lince), en el que afirma que la crisis no ha hecho más que empezar y que será larga y dura. A la pregunta de cómo va a afectar esta debacle a la clase media, contesta: "El modelo de protección social que hemos conocido tiende a menos-menos porque ya ha dejado de ser necesario, al igual que lo ha dejado de ser la clase media: ambos han cumplido su función. La clase media actual fue inventada tras la II Guerra Mundial en un entorno posbélico, con la memoria aún muy fresca de la miseria vivida durante la Gran Depresión y con una Europa deshecha y con 50 millones de desplazados, y lo más importante: con un modelo prometiendo el paraíso desde la otra orilla del Elba. La respuesta del capitalismo fue muy inteligente (en realidad fue la única posible, como suele suceder): el Estado se metió en la economía, se propició el pleno empleo de los factores productivos, la población se puso a consumir, a ahorrar y, ¡tachín!, apareció la clase media, que empezó a votar lo correcto: una socialdemocracia light y una democracia cristiana conveniente; para acabar de completar la jugada, esa gente tenía que sentirse segura, de modo que no desease más de lo que se le diese pero de forma que eso fuese mucho en comparación con lo que había tenido: sanidad, pensiones, enseñanza, gasto social... que financiaban con sus impuestos y con la pequeña parte que pagaban los ricos (para ellos se inventaron los paraísos fiscales). Todo eso ya no es necesario: ni nadie promete nada desde la otra orilla del Elba, ni hay que convencer a nadie de nada, ni hay que proteger a la población de nada: hay lo que hay y habrá lo que habrá, y punto. Por eso tampoco son ya necesarios los paraísos fiscales: ¿qué impuestos directos van a tener que dejar de pagar los ricos si muchos de ellos van a desaparecer y si la mayoría de los impuestos de los que quieren escapar van a ser sustituidos por gravámenes indirectos?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que frente a la extendida idea de que la mejor forma de favorecer el bienestar es conseguir altas tasas de crecimiento y de creación de empleo, en los momentos de máxima creación de empleo la desigualdad no disminuyó. Al contrario, desde el primer tercio de los años noventa la pobreza no ha decrecido. Los salarios crecen menos que el PIB per cápita. El último informe mundial de salarios de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) destaca que entre 2001 y 2007 crecieron menos del 1,9% en la mitad de los países. En España, el aumento real fue casi cero, como en Japón y Estados Unidos. Para 2009, la OIT pronostica que los salarios crecerán sólo un 0,5%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En España hay un dato aún más revelador del vértigo que siente la clase media cuando se asoma al abismo de inseguridad que le ofrece esta nueva etapa del capitalismo. El número de familias que tiene a todos sus miembros en paro ha sobrepasado el millón. Y peor aún, la tasa de paro de la persona de referencia del hogar -la que aporta más fondos y tiene el trabajo más estable- está ya en el 14,5%, muy similar a la del cónyuge o pareja (14,4%), cuyo sueldo se toma como un ingreso extra, mientras que la de los hijos se ha disparado cinco puntos en el primer trimestre y está en el 26,8%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Ayala constata que, por primera vez desde mediados de los años noventa, al inicio de esta crisis hemos asistido a tres cambios claramente diferenciales respecto al modelo distributivo en vigor en las tres décadas anteriores: la desigualdad y la pobreza dejaron de reducirse (aunque no aumentaron) por primera vez desde los años sesenta; por primera vez en muchos años la desigualdad no disminuyó en un contexto de crecimiento económico, y a diferencia de lo que sucedió con la mayoría de los indicadores macroeconómicos (PIB per cápita, déficit público, desempleo, etcétera), durante este periodo se amplió el diferencial con la UE desde el punto de vista de desigualdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si en un tiempo de mareas altas no disminuyó la desigualdad, cabe contemplar con certeza su posible aumento en un periodo de mareas bajas. La evidencia que muestran varios estudios de cierta conexión entre determinadas manifestaciones del desempleo y la desigualdad y la pobreza obligan, inevitablemente, a pensar en un rápido aumento de la desigualdad y de las necesidades sociales. Así, tanto el número de hogares en los que todos los activos están en paro como la tasa de paro de la persona principal del hogar son variables más relacionadas con la desigualdad que los cambios en las cifras agregadas de empleo. La información más reciente que ofrece la EPA deja pocas dudas: en ninguno de los episodios recesivos anteriores crecieron tan rápido ambos indicadores, por lo que cabe pensar en aumentos de la desigualdad y de la pobreza monetaria muy superiores a los de cualquier otro momento del periodo democrático", afirma Ayala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, estos datos demolen en parte el viejo bastión español frente a la crisis: el colchón familiar. ¿Cómo van a ayudar los padres a los hijos si comienzan a ser los grandes protagonistas del drama del desempleo? El profesor Josep Pijoan-Mas, del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI), en el artículo Recesión y crisis (EL PAÍS, 15 de marzo), observaba una preocupante similitud entre esta recesión y la de 1991-1994, cuando el paro trepó hasta el 24%. "Los datos muestran que el aumento de la desigualdad en el ámbito individual se amplifica cuando agrupamos los datos por hogares. Esto sugiere que, contrariamente a la creencia popular, la familia no es un buen mecanismo de seguro en España: cuando un miembro del hogar experimenta descensos de renta, lo mismo sucede al resto de miembros del hogar", indica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afirmar a simple vista que, por primera vez desde la II Guerra Mundial (la Guerra Civil en España), las nuevas generaciones vivirán peor que la de sus padres puede parecer osado. Nunca tantos jóvenes estudiaron en el extranjero (gracias a las becas Erasmus), viajaron tanto (gracias a las aerolíneas low cost) o prolongaron tanto su formación. Pero se trata de una sensación de riqueza ilusoria, apegada al parasitismo familiar. El número de jóvenes españoles que dispone de una independencia económica plena disminuyó desde el 24% en 2004 al 21% en 2008, según el último informe del Instituto de la Juventud (Injuve). El proceso es general en toda Europa. El número de "viejos estudiantes" ha crecido a un ritmo vertiginoso en los últimos años. Así, el 15% del total de estudiantes de la Unión Europea (entendiendo por tales los que dedican todo su tiempo a la formación) tiene ya más de 30 años, según el Informe de la Juventud de la Comisión Europea de abril pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando esos maduros estudiantes se incorporan al mercado laboral les esperan contratos temporales, tal vez para siempre. Y es que según el informe de la UE, el porcentaje de personas que tenía un contrato temporal y no podía encontrar uno fijo se incrementa con la edad. Del 37%, entre los 15 a los 24 años, hasta el 65%, entre los 25 los 29. Atrapados en la temporalidad de por vida, van desengañándose de encontrar algo mejor a medida que envejecen. Muchos cuando rondan la treintena ya están resignados a su suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Desde luego es la generación que menos periodos de adultez va a tener. Pueden entrar en el mercado laboral a los 33 años y encontrarse con un ERE a los 50 o directamente con la prejubilación. El problema es que ofertamos puestos de trabajo que puede hacer cualquiera. Por eso, curiosamente, los jóvenes van a responder a la crisis dependiendo de las posibilidades que tengan de esperar y formarse adecuadamente. Y en eso es decisivo el poder adquisitivo de los padres y su nivel educativo", señala el sociólogo Andreu López, uno de los autores del último informe de Injuve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El drama laboral no sólo lo sufren los jóvenes. Puede que los miles de trabajadores que están perdiendo su empleo vuelvan al mercado laboral cuando la crisis escampe, pero no con las mismas condiciones. Por ejemplo, la ingente masa laboral de la construcción que ha sostenido la economía española deberá ocuparse en otros sectores. "Todo lo que aprendieron a hacer trabajando en los últimos años les valdrá de poco o nada. Por tanto, no es de esperar que sus salarios sean muy altos cuando encuentren nuevos empleos. De hecho, la evidencia empírica disponible para Estados Unidos muestra que los desempleados ganan menos cuando salen de un periodo de desempleo y que dicha pérdida salarial es mayor cuanto más largo ha sido el periodo de desempleo", indicaba el profesor Pijoan-Mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gobernantes han encontrado un bálsamo de Fierabrás contra el paro y la precariedad laboral: innovación y ecología. Los empleos que nos sacarán de la crisis estarán basados en el I+D+i. Es lo que Zapatero ha llamado el nuevo modelo productivo. Sin contar con que los sectores tecnológicos no son muy intensivos en mano de obra, la premisa parte en cierta forma de una falacia: la de pensar que los países emergentes se quedaran parados mientras convertimos los cortijos andaluces en factorías de chips ultraconductores y laboratorios genéticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La globalización también ha llegado al I+D+i. La India, por ejemplo, produce 350.000 ingenieros al año (los mejores en software de todo el mundo), anglófonos y con un salario medio de 15.000 dólares al año, frente a los 90.000 que ganan en Estados Unidos. Por su parte, China está a punto de convertirse en el segundo inversor mundial en I+D. "Cuando despertemos de la crisis en Europa, descubriremos que en la India y en China producen muchas más cosas que antes", avisa Michele Boldrin, catedrático de la Washington University.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante este clima de inseguridad y falta de perspectivas, no es de extrañar que el 45,8% de los parados esté considerando opositar y el 14,6% ya esté preparando los exámenes, según una encuesta de Adecco. Ser funcionario se ha convertido en el sueño laboral de cualquier español, y puede ser el último reducto de la clase media. El único peligro es que su factura es crecientemente alta para un país en el que se desploman los ingresos por cotizaciones sociales y por impuestos ligados a la actividad y a la renta. La última EPA refleja que los asalariados públicos han crecido en un año en 116.200 personas, sobrepasando por primera vez la cifra de tres millones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El coste total de sus salarios alcanzará este año los 103.285 millones de euros, según datos del Ministerio de Política Territorial. Cada funcionario le cuesta a cada habitante 2.400 euros, el doble si consideramos sólo a los asalariados. ¿Puede permitirse una economía tan maltrecha una nómina pública que consume el equivalente al 10% de la riqueza nacional en un año?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un panorama tan sombrío para amplias capas de la población puede sugerir que pronto se vivirán enormes convulsiones sociales. Algunos advierten de un resurgimiento de movimientos radicales, como el neofascismo. Por el momento, nada de eso se ha producido. Las huelgas generales convocadas por los sindicatos tradicionales en países como Francia o Italia no han tenido consecuencia alguna, porque los más damnificados -parados y mileuristas- no se sienten representados por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En España, ni siquiera se han convocado paros. Y los llamados sindicatos de clase van de la mano del Gobierno al Primero de Mayo e invitan al líder de la oposición a sus congresos. Un marco demasiado amigable con el poder político teniendo detrás cuatro millones de parados y casi un tercio de los asalariados con contrato temporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que no sea muy romántico advertir de que, tampoco esta vez, seremos testigos de una revolución, pero es muy probable que la caída del bienestar se acepte con resignación, sin grandes algaradas, ante la indiferencia del poder político, que llevará sus pasos hacia la política-espectáculo, muy en la línea de algunas apariciones de Silvio Berlusconi o Nicolas Sarkozy, cuya vida social tiene más protagonismo en los medios de comunicación que las medidas que adoptan como responsables de Gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa línea, Santiago Niño Becerra considera que hoy por hoy "la ideología prácticamente ha muerto", y gradualmente, evolucionaremos hacia un sistema político en el que un grupo de técnicos tomará las decisiones y "la gente, la población, cada vez tendrá menos protagonismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Conceptos como funcionarios, jubilados, desempleados, subempleados, mileuristas, undermileuristas irán perdiendo significado. Con bastante aceleración se irá formando un grupo de personas necesarias que contribuirán a la generación de un PIB cuyo volumen total decrecerá en relación al momento actual, personas con una muy alta productividad y una elevada remuneración (razón por la cual su PIB per cápita será mucho más elevado que el actual), y el resto, un resto bastante homogéneo, con empleos temporales cuando sean necesarios, dotados de un subsidio de subsistencia (el nombre poco importa) que cubra sus necesidades mínimas a fin de complementar sus ingresos laborales. La recuperación vendrá por el lado de la productividad, de la eficiencia, de la tecnología necesaria; pero en ese trinomio muy poco factor trabajo es preciso. Pienso que la sociedad post crash será una sociedad de insiders y outsiders: de quienes son necesarios para generar PIB y de quienes son complementarios o innecesarios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una impresión bastante similar a la de los italianos Gaggi y Narduzzi que, en su último libro, El pleno desempleo (Lengua de Trapo, 2009), dibujan un marco sociolaboral sin beneficios contractuales, baby boomers (la generación que ahora tiene entre 40 y 60 años) resistiéndose a jubilarse, contratos temporales de servicios y autónomos sin seguridad. Y pese a todo, una masa social amorfa y resignada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La masa del siglo XXI es una forma social figurada no material en el sentido de que no es fácil ver las concretas manifestaciones políticas o sociales en la calle, mientras que es normal identificar conductas o comportamientos masificados como la utilización de Google o la pasión por el iPhone. Esto significa que cuatro millones de desempleados son hoy menos peligrosos de lo que lo eran en 1929, porque no hay una ideología política que contextualmente cohesione y aglutine el malestar y la disensión. Y también los sindicatos se han debilitado. La crisis actual rechaza amablemente lo que decíamos en nuestro ensayo del año pasado: el mercado de trabajo se desestructura y se flexibiliza hasta el punto de que aparecen como desocupados de hecho la mayoría de los trabajadores. Es el triunfo del factor de la producción capital, que aparentemente está en crisis, pero que en realidad se aprovecha de la crisis para dar el empujón final a las últimas, y pocas, certezas de los trabajadores", señalan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace cuatro años, Carolina Alguacil hizo una definición precisa y certera cuando acuñó el término de mileurista. "Es aquel joven licenciado, con idiomas, posgrados, másteres y cursillos (...) que no gana más de mil euros. Gasta más de un tercio de su sueldo en alquiler, porque le gusta la ciudad. No ahorra, no tiene casa, no tiene coche, no tiene hijos, vive al día... A veces es divertido, pero ya cansa". Si hubiera que reescribir ahora esa definición sólo habría que añadir: "El mileurista ha dejado de tener edad. Gana mil euros, no ahorra, vive al día de trabajos esporádicos o de subsidios y, pese a todo, no se rebela".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Objetivo: la 'generación tapón'&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Internacionalmente se les conoce como baby boomers. En España, le llaman generación tapón y abarca a los nacidos en las décadas de los cincuenta y sesenta, coincidiendo con un boom de la natalidad. Acaparan casi todos los puestos de responsabilidad en la política, los negocios e, incluso, la vida cultural, taponando el acceso a las nuevas generaciones, se supone que mejor formadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el plano laboral, ocupan los trabajos fijos, mejor pagados, protegidos por derechos laborales y sindicatos poderosos, mientras los mileuristas sufren la precariedad y la temporalidad. Los trabajadores con un contrato temporal tuvieron un salario medio anual inferior en un 32,6% al de los indefinidos (Encuesta Estructura Salarial 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no todos los cuarentones son triunfadores o acomodados padres de familia. También ellos sufren su propia dualidad. Los salarios entre ejecutivos y empleados se han agrandado en los últimos años. El salario anual de los directores de empresas de más de diez trabajadores fue superior en un 206,6% al salario medio en 2006.&lt;br /&gt;&lt;img class="gl_align_full" alt="Justificar a ambos lados" src="http://www.blogger.com/img/blank.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;En tiempos de recesión, los ojos se vuelven hacia ellos. Además de ser el objetivo de los ERE, bajadas de salarios o el recorte de prestaciones, los baby boomers serán los principales paganos con sus impuestos del creciente endeudamiento que están acometiendo los Estados para sortear la crisis. Y eso sin contar la amenaza de la inviabilidad de sus pensiones cuando lleguen a la edad de jubilación, de la que no paran de advertir los malos augures como el FMI. Pero además de una carga laboral son también el principal sostén del consumo. Así que cuidado con quitar el tapón, no vaya a ser que se vaya el gas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramón Muñoz es un periodista especializado en reportajes económicos que escribe regularmente en el diario liberal español El País. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-1955104658721939924?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/1955104658721939924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/06/adios-clae-media-adios-de-ramon-munoz.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/1955104658721939924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/1955104658721939924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/06/adios-clae-media-adios-de-ramon-munoz.html' title='Adiós clae media adiós. De Ramón Muñoz'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-6155769620037435191</id><published>2009-05-18T09:59:00.000-07:00</published><updated>2009-06-01T03:40:52.078-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Especial artículos de otros autores'/><title type='text'>Ilegalización de Iniciativa internacionalista y bloqueo de kaosenlared</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;Este artículo es de Themyla. de su blog Themyla.blogspot.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el reino español, este reino que no es nuestro sino de las corruptelas y tejemanejes de los sacrosantos poderes políticos (de derechas y de derechas) así como de los económicos, ambos en perfecta sintonía, y, por último, pero desde luego no menos importante, del campechano y soberano Juan Carlos abucheado durante la última Copa del Rey heredera de la antigua Copa del Generalisimo (a quien yo le quitaba hasta el "Don") nombrado a dedo por nuestro Caudillo responsable "sólo ante Dios y ante la Historia" para sucederle y preservar así la unidad y represión de la patria (¿la patria de quién?), se ha logrado una nueva victoria en la cruzada contra el infiel, el rojo masón, el republicano y, en definitiva, contra cualquiera que ose poner en riesgo la patética e inmisericorde situación en la que nos sumen día a día, la bota que ponen sobre nuestro cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero a la ilegalización de partidos. En los inicios de la aplicación de esta ley tantearon el terreno, esto es, a la opinión pública, a nosotros, tratando de medir nuestras reacciones mientras nos inundaban con mensajes a cerca del terrorismo etarra. Ahora, puesto que nada pasó entonces, la ilegalización de partidos en nuestra mal llamada democracia está a la orden del día: casi que se ha convertido en el hobby del poder político y judial, entre los cuales no hay separación por lo que constatamos una y otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez ha caído Iniciativa Internacionalista cuya cabeza de lista es Alfonso Sastre (a quien vemos en la imágen): reconocido dramaturgo a nivel mundial que pasó en los 70 por las cárceles franquistas y que fue liberado bajo fianza en medio del clamor internacional en repulsa de su encarcelamiento. Para más información a cerca de su biografía y su obra, recomiendo este enlace: http://www.sastre-forest.com/.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este partido se formó con la pretensión de presentarse a las elecciones al parlamento europeo dado el contexto de crisis mundial por el que nos están haciendo atravesar. Pero leamos que nos dice esta formación política, pues sobran las palabras de alguien que no está viviendo en sus carnes un proceso represor como al que ellos se enfrentan:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MANIFIESTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos asistiendo a la mayor crisis del capitalismo de los últimos ochenta años, y de nuevo los gobiernos de la Unión Europea quieren que paguen sus consecuencias los trabajadores y los sectores populares. En toda Europa, los despidos, los expedientes de regulación de empleo y la no renovación de contratos se convierten diariamente en el drama de millones de personas condenadas al paro, el desahucio y la miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gobiernos europeos expolian el erario público para rescatar a los banqueros y ayudar a las grandes empresas, mientras el desempleo crece sin cesar. Es la Europa de las privatizaciones, del Plan Bolonia para mercantilizar la enseñanza superior, de la Directiva Bolkenstein o de la Directiva del Retorno contra los trabajadores inmigrantes, que alienta la xenofobia y el racismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis actual, como no podía ser de otra manera, además de sus consecuencias económicas y sociales, está dando lugar a importantes transformaciones políticas, que se verán intensificadas en un futuro próximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso del Estado español, la crisis, la global y la propia, están contribuyendo a dejar definitivamente al descubierto las carencias del Gobierno de Rodríguez Zapatero y del régimen borbónico surgido del llamado proceso de "transición": corrupción generalizada, uso de la represión legal o ilegal como forma recurrente de afrontar los conflictos sociales y políticos con los sectores populares, precariedad de los servicios sociales, colapso de los sistemas educativos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy especialmente, afloran las gravísimas carencias democráticas de un régimen cuyo Jefe de Estado, Juan Carlos I, fue impuesto por Franco, régimen que, en consonancia con esta situación aberrante, es incapaz de elaborar una ley de la memoria histórica que reconozca la realidad de la resistencia antifascista de nuestros pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe una corriente involucionista, neofascista, impulsada por sectores poderosos del capitalismo español y su entramado institucional y mediático, que tiene dos caras: la "moderna", cuya expresión más significativa es la UpyD, y la ''tradicional'', cuya punta de lanza es la Conferencia Episcopal Española. Dicha corriente involucionista, con sus diversas expresiones, es la que en este momento está orientando la estrategia de fondo del bloque dominante español, incluido el Gobierno del Estado. Una estrategia que se materializa, entre otras cosas, en la alianza PP-PSOE para conseguir el gobierno vascongado con un objetivo claro: la españolización de ese territorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado estamos las fuerzas soberanistas e independentistas de izquierdas, las fuerzas políticas de la izquierda estatal respetuosas con los derechos nacionales de los diversos pueblos oprimidos por el Estado español, así como importantes movimientos sociales y sindicales, entre los que destacan el movimiento antifascista; el movimiento contra la privatización de la sanidad, la educación y los servicios públicos; las luchas obreras contra los EREs y despidos; la lucha de los estudiantes contra el Plan Bolonia; los movimientos de mujeres... A su vez, algunos de estos movimientos sociales tienen una importante articulación nacional-popular, especialmente en los pueblos en donde el proceso político soberanista está más avanzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideramos que existe la suficiente capacidad como para orientar en un sentido anticapitalista y democrático ese deseo cada vez mas extendido de cambio radical, aunque hoy por hoy dicha capacidad tenga un desarrollo desigual en nuestras respectivas naciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de esta valoración, impulsamos este manifiesto, cuyos ejes básicos son:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Justicia social. Que la crisis la paguen quienes la han provocado: los capitalistas. El capitalismo español tiene unos rasgos especialmente agresivos, como la tremenda precariedad laboral, causa de la mayor tasa de paro y de empleo eventual de la UE. Y ahora la pretensión del sistema es dar una vuelta de tuerca más en lo relativo a la explotación y a los recortes sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las gentes que apoyamos este manifiesto nos comprometemos a impulsar la movilización para frenar tales propósitos, exigiendo un plan de rescate de los trabajadores, sin temor a proponer para ello medidas anticapitalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Libertades democráticas plenas. Estamos comprobando cómo, paso a paso, se van recortado los ya de por sí limitados derechos civiles existentes, tales como el derecho a la no discriminación por razones ideológicas, de lengua y cultura, de edad o de género. El derecho a la libre expresión, el derecho a no ser represaliado, torturado o procesado por las propias ideas. El derecho a votar y ser votado. El Estado español no respeta la soberanía de las diversas naciones bajo su jurisdicción ni del conjunto de los pueblos. Existe un entramado jurídico- político creado en la transición que ha convertido al Estado en una cárcel de pueblos y de gentes, así como en un pozo de corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No a la discriminación de género. Pero no como un mero enunciado formal y vacío de contenido, sino como una exigencia normativa, jurídica y práctica que posibilite realmente el fin de la discriminación. Lo cual incluye, entre otras cosas, el derecho y la posibilidad real de control de las mujeres sobre su cuerpo, su sexualidad y su capacidad reproductiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Derechos políticos. Reivindicamos los derechos negados por el régimen actual, entre los que hay que destacar el derecho de todos los pueblos a decidir de forma soberana su futuro, y no como un hecho aislado sino como un derecho permanente, es decir el derecho de autodeterminación. El derecho de cada pueblo a decidir su forma de gobierno y a la normalización de su lengua y su cultura nacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Contra la Europa del capital. Estamos en contra de la Europa del capital y a favor de la Europa de los pueblos. Estamos en contra de la OTAN como expresión militar del imperialismo y, por tanto, exigimos la retirada del Estado español de dicha alianza militar. Estamos en contra de la especulación y el deterioro del medio ambiente. Estamos por la defensa de la soberanía alimentaria y de lo colectivo frente a lo privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyamos los procesos soberanistas que se dan a nivel europeo, y asimismo expresamos nuestra solidaridad con los procesos de articulación patrióticos, antiimperialistas y de justicia social que tienen lugar en Latinoámerica, así como con los frentes de resistencia en Oriente Medio, y muy especialmente con la heroica lucha del pueblo Palestino. Desde una ferviente vocación internacionalista, apoyamos las luchas de todos los pueblos del mundo por su libertad y su dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que les duele: que se muestre el carácter fascista del Estado español, que la democracia aparezca como la fachada que oculta otro régimen opresivo que sumar a la Historia... En definitiva, que los ciudadanos tengan una opción real a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo es atacada desde los poderes fácticos cualquier organización política que suene a izquierda real. Otro acontecimiento viene a mermar nuestras opciones a la hora de tener un pensamiento realmente independiente y crítico que al menos nos permita contrastar la "información" vertida por las multinacionales de la información y por la televisión del Estado. Me refiero ahora al bloqueo de http://www.kaosenlared.net/:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posiblemente un hacker, alguien con el conocimiento y el tiempo necesarios, un personaje que se opone a las libertades, un fascista convencido, o, peor aun, un simple empleadillo, un contratado a sueldo que sólo ejecuta sin preguntarse por la moralidad de sus acciones, ha entrado en los entresijos de la web. Como consecuencia tres son ya los días en que ésta no ha podido renovar sus artículos ni los comentarios a los mismos: la página es ahora sólo de lectura, con lo que su esencia, libre y participativa desde la perspectiva de izquierda, se ha perdido. Kaos se ha convertido con el tiempo en una página con gran peso y difusión, muchas son las visitas que recibe y cada vez más los que se animan a publicar sus artículos ofreciendónos una alternativa a lo que ellos mismos han denominado "falsimedia". Además, por lo que veíamos en sus artículos, habían apostado por Iniciativa Internacionalista, y, tal vez, sea éste el motivo del ataque sufrido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, los asiduos lectores de la web nos hemos quedado en suspenso, en un limbo extraño, huyendo del sonido del televisor pero sin poder acudir al refugio desde el que seguir luchando. Con esto no quiero menospreciar otras páginas de información alternativa que yo misma sigo cada día. Lo que pretendo es denunciar el monopolio de la realidad al que aspiran los poderes que hoy campan a sus anchas y que determinan nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, con todo esto, la realidad revela una vez más su auténtica naturaleza represora y tiránica...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquí sólo me queda esperar a que Kaos pueda volver a funcionar. Pero también quiero hacer una propuesta a todos aquellos que decidieron votar por I.I. ahora ilegalizada: el día de las elecciones, en la papeleta en que se nos marcan las opciones "correctas", se puede escribir encima la nomenclatura de este partido como muestra de nuestro rechazo al proceso totalitario que estamos viviendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡BASTA DE REPRESIÓN Y DE CORRUPCIÓN! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-6155769620037435191?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/6155769620037435191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/05/ilegalizacion-de-iniciativa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/6155769620037435191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/6155769620037435191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/05/ilegalizacion-de-iniciativa.html' title='Ilegalización de Iniciativa internacionalista y bloqueo de kaosenlared'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-5599627307040790</id><published>2009-05-09T04:07:00.000-07:00</published><updated>2009-05-09T04:09:56.890-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Corrupción total'/><title type='text'>Corrupción política en el reino español</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/SgVkVxHJW0I/AAAAAAAAACk/AHrAKE7sLpw/s1600-h/Escudoespa%C3%B1a.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/SgVkVxHJW0I/AAAAAAAAACk/AHrAKE7sLpw/s400/Escudoespa%C3%B1a.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333779658813561666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La situación política en el reino español es tan alarmante que hablar de corrupción política para describirla es, no solamente erróneo, sino que encubre la naturaleza de la auténtica relación que los ciudadanos mantienen, obligada y a veces hasta inconscientemente, con los poderes. Los casos que actualmente se están destapando en la asamblea de Madrid, lugar de representación pública de todos los ciudadanos en el seno de lo que se considera un sistema parlamentario, ilustra a las claras la situación que denuncio en este artículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yendo más lejos, y por paradójico que parezca, la manida expresión “casos de corrupción política”, difundida continuamente por los informativos de todas las cadenas de los falsimedia, la reiteración continua de la misma, hace creer a los ciudadanos que efectivamente existe un sistema propiamente político, un espacio público de representación popular donde los santos ideales de la democracia y los principios que le son inherentes, están continuamente siendo corrompidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, sin embargo, no es así. Y no saber cuál es el auténtico sentido de lo que está ocurriendo con la clase dirigente en este reino, bajo la tutela constante de sus majestades, dormidas en los laureles y al tranquilo amparo de los poderes soberanos logrados mediante una transición controlada, no conocer en profundidad la naturaleza de estos acontecimientos, hace que el ciudadano no solamente tolere la supuesta corrupción política como inevitable, sino que, al generar la impresión de que efectivamente existe un sistema democrático parlamentario que está siendo dañado pero que, no obstante, es real, es incapaz de vincular directamente las calamidades que sufre en la vida personal, la limitación constante de las libertades, que se ven recortadas cada día a fuerza de pequeñas embestidas desde la autoridad de la ley, con la vida política del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, es tal la incapacidad por parte del ciudadano para establecer este vínculo, incapacidad que radica en el desconocimiento de lo que verdaderamente significa aquí, en el reino, tener una elite corrupta en el poder ocupando los espacios de representación, que no solamente tolera los excesos, llegando en algunos casos a justificarlos e incluso a identificarlos con su bienestar, lo cual es inverosímil, sino que achaca sus males, o bien a una equivocada posición personal frente a los problemas, es decir, a una conducta errónea por su propia parte, o, en el caso de trascender el ámbito de su propia identidad, lo achaca a mecanismos ciegos tales como la “economía”, la “crisis”, y toda una suerte de identidades o entes impersonales cuya tangible realidad es generada desde los falsimedia que no solamente desvían la atención y disuelven todo instinto revolucionario o al menos contestatario (pues no se puede replicar a un concepto impersonal como la “economía” y frente a una cosa llamada “crisis” sólo cabe la impotencia de la espera), sino que, además, y por eso mismo, sirve para encubrir que existe toda una elite económica (financiera y empresarial), política y mediática, a nivel nacional y global, que maneja los hilos y que es directamente la culpable de esas continuas restricciones de la libertad y de unas condiciones sociales cada vez más pésimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el reino español concretamente, si el ciudadano no sabe identificar en qué consiste ahora la corrupción de la elite política, no va a poder impedir el progresivo deterioro de un sistema que está siendo absorbido paulatinamente por el abuso de elementos sin escrúpulos, si no es que está totalmente perdido. Y ahí es donde se dirige este artículo, a despertar conciencias. Siento ser yo quien traiga tan malas noticias, pero allá voy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando escuchamos la expresión “corrupción política” en los falsimedia implicamos de forma inconsciente mucho más de lo que creemos. Esta implicación que hace nuestra propia mente no es fortuita, ya que la clase política y mediática, a veces identificada, es perfectamente consciente de qué conceptos utilizar, ya que mide al dedillo qué efecto tendrán en nuestras conciencias el bombardeo constante de dichas palabras y expresiones. Saben el sentido último que les vamos a dar. Sistema de estímulo y respuesta, como los animalillos. De hecho, a pesar de lo que crea el respetable público, el Gran Público, un partido político cualquiera está mucho más dispuesto de lo que nos creemos a aceptar que en sus filas se han colado esos “elementos corruptos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a ver, pues, cuáles son esas implicaciones subjetivas. Vamos a sacar a la luz, a nivel consciente, los procesos mentales que están ocultos, vamos a ponerlos delante de nuestros ojos, haciéndolos objetivos, para salir del engaño, del sueño dogmático de la expresión “corrupción política”. Se esté atento el lector porque, después de examinar a la luz de una conciencia liberada de engaños los propios engaños a los que está expuesta la conciencia, verá que tal término es difícilmente aplicable a la elite política instalada en el poder. Otra cosa antes de ir por fin al meollo de la cuestión: el caso concreto al que me refiero es al relacionado con el Gobierno de Madrid de Esperanza Aguirre, pero es extensible tanto a otros feudos del Partido Pupular, como Valencia o Murcia, especialmente Murcia, como a otros elementos del PSOE. Incluso diría que, por estar caracterizado este proceso por la absoluta falta de escrúpulos, es extensible a lo que está ocurriendo en el País Vasco, que a mi juicio es lo más escandaloso, lo más vergonzoso, que ha ocurrido en el reino español desde que sus majestades decidieron, motu propio, que el franquismo sería democrático,  y muestra que en dicho reino con la ley en la mano todo vale, aunque sea una ley que se crea sobre la marcha y según qué les convenga con interpretaciones ad hoc de la democracia, y muestra también que todos los buenos conceptos políticos, como “libertad, democracia...”, pueden ser mancillados para introducir precisamente reformas contrarias a lo que esos conceptos expresan. Es decir, prostituyen los conceptos. Pretendo demostrar que, siendo el término “corrupción política” un concepto político, incluso su auténtico significado puede ser prostituido para ponerlo al servicio de la gente sin escrúpulos que nos gobierna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una acción propiamente política es aquella que está guiada por unos principios ideológicos, que se identifican con el bien, o al menos lo contiene, por tanto, una acción política implica una cierta ética basada en principios puros. Este es el caso del reino español, pues, aunque en realidad PP y PSOE son lo mismo (de ahí que puedan ser llamados PPSOE), ellos incluyen en su discurso, sobre todo de cara a las elecciones, la dicotomía derecha-izquierda. Por tanto asumimos que, en el caso concreto de los dos partidos mayoritarios, se guían en sus acciones por principios o ideales que constituyen la ideología y que determinan u orientan en último término, siendo su fundamento, la dirección de la acción política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no significa que una acción política establezca en la realidad un valor puro. Nadie mejor que los neomarxistas de la Escuela de Frankfurt, bebiendo directamente de las fuentes del sociólogo Max Weber, quien distinguía entre ética de la convicción y ética de la responsabilidad para designar las acciones y diferenciar las propiamente políticas de las que deben ser ejecutadas por el cuadro de funcionarios de un sistema burocrático, pues pocos, digo, como Max Horkheimer o Teodor Adorno en el desarrollo de la Teoría Crítica expresaron este rasgo esencial de la acción política. Si la ideología no se ha convertido en acción política, es decir, no se ha desplegado en el mundo para organizarlo y organizarse a sí misma, permanece pura, siempre crítica con el statu quo, inocente, es decir, con las manos limpias. Sin embargo, es inherente a la acción política, como a toda acción en general, el tener que discriminar, el tener que mantener un negocio constante con la realidad. Si la ideología se despliega en el mundo, si entra a determinar la sociedad, si se convierte en praxis, se mancha las manos de sangre, es decir, tiene que pactar con el diablo, parafraseando a Weber. Esto no es por una carencia moral de los agentes que encarnan, representan o pretenden hacer valer la ideología, sino que esta característica se encuentra, a pesar del ser humano, en la propia naturaleza de las cosas. Un mundo perfecto es imposible, y cualquier realista lo sabe. Pero tal realismo no implica necesariamente nihilismo ni pesimismo, ni la inacción. Esto sería de cínicos. El mundo no tiene por qué ser perfecto. E incluso, diría más, si una acción política ha de sacrificar en un momento determinado los ideales que pretende instaurar o que dice representar, puede que lo haga con vistas a hacer prevalecer, a largo plazo, dichos ideales. Esta clase de corrupción es inherente a cualquier sistema político, cualquiera que sea su nomenclatura u organización. Una ética de la convicción desarrollada en el espacio político, es decir, un político que no entendiera esto, llevaría a la sociedad a la ruina. Siempre le echaría la culpa a la realidad, y él sería irresponsable frente a las consecuencias derivadas de su acción, en tanto que sus ideales, a pesar de ir contra la naturaleza corrupta de la realidad, eran santos. El caso en la historia más paradigmático de este romanticismo exacerbado es Adolf Hitler. De hecho, es un error creer que era un gran estratega político, pues sus acciones y el espíritu que las guiaba encajan si acaso en el mundo del genio artístico atormentado, pero jamás en el espacio de la racionalidad, de la instrumentalidad, que es a veces la política. Yo diría más: es esencialmente el peor político de la historia, al haberse situado en las antípodas de la actividad que pretendía desempeñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otra clase de corrupción política. Se trata de los elementos políticos que llegan a ocupar espacios de representación popular, es decir, espacios públicos, en el seno de un sistema. Elementos que se corrompen por intereses propios, elementos que sacrifican el ideal en una acción política no para evitar que, a largo plazo, el ideal mismo se venga abajo, sino por una simple cuestión personal. Pero estos elementos también implican en sí mismos, a priori, la existencia de aquellos principios que constituyen el corpus de la ideología. En este caso, es la propia debilidad de la naturaleza del hombre lo que entra en juego. Y esto es así porque, el ideal, incorrupto, de otro mundo que este, se mantiene inexpugnable a lo largo de los siglos. El ser humano no pone a prueba los ideales al llevarlos a la praxis, sino que son los ideales mismos los que ponen a prueba, constantemente, los que ponen a prueba al ser humano. Éste es finito, mortal, de carne y hueso, y por tanto está predestinado a cometer errores y mucho más a cuidar de sí,  mientras que la naturaleza del ideal, objetivamente hablando, es contraria, es infinita, inmaterial, y nos sobrevive a todos. El ser humano puede llegar a ser en ciertas ocasiones un títere en manos del ideal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta segunda clase de corrupción es la que me interesa. Los falsimedia, o los propios políticos, al hablar de sus elementos corruptos sólo pretenden activar en nosotros dispositivos subconscientes que implican la presencia de esta segunda clase de corrupción, y esto por lo siguiente: porque generan la ilusión de que en las Asambleas, en los espacios de representación pública, existen elementos que: Primero, son políticos, es decir, representan al pueblo ya que encarnan los principios que componen la ideología, los cuales son de carácter ético. Esto es, el que es de un partido supuestamente conservador ha llegado ahí porque considera que alguna forma de sociedad conservadora en lo social y liberal en lo económico, es mejor, es la buena, es la moralmente correcta porque es la que más felicidad puede aportar a sus conciudadanos. Y lo mismo para los elementos de un partido supuestamente de izquierdas, que se adhieren a otra clase de ideología a la que subyace, en el fondo, la misma creencia en el mejor sistema posible por principios y funcionalidad. Segunda cosa que implicamos, que dichos elementos han llegado a ocupar los asientos desde los cuales representan a un sector porcentual de la población por encarnar dichos valores éticos, o sea, que detrás hay una carrera específicamente política. Estos dos factores son esenciales, pues, si la realidad se correspondiera con esto, tendríamos ya la perfecta relación entre ciudadanos y políticos, una relación que sólo se da en el marco teórico, y que viene a justificar la existencia de los espacios públicos, de las Asambleas, y de nuestros representantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con estas ideas implicadas el subconsciente, la expresión “corrupción política” trabaja del siguiente modo: estas personas caracterizadas por su carrera política en pro del ciudadano, al llegar a ocupar estos sillones, han sido corrompidos desde fuera por otros elementos que representan el interés privado, y que son, en resumidas cuentas, el capital. Véase cuál es la idea clave, el núcleo duro de la cuestión: la expresión, a pesar de su connotación negativa, continúa manteniendo la separación entre lo público y lo privado, mientras que llena a nuestros políticos de una imagen mediática según la cual sus intereses y motivaciones han sido siempre la promoción de la felicidad general, en contraste con otros políticos de carrera o profesión que piensan que la felicidad general llegaría mediante otra ideología. El término apela a su vez a la debilidad de la naturaleza humana, y sitúa la corrupción, verdaderamente, fuera del espacio político, por parte de ese capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una forma más de mantener intacto el statu quo: primero, la corrupción política implica precisamente eso, la existencia del espacio político, público, separado del privado, segundo, al capital nadie lo culpa, pues está en su naturaleza la pretensión de incrementarse a toda costa, incluso corrompiendo las santas conciencias, la inocencia inmaculada, de nuestros políticos, y tercero, deja siempre en menos del jefe del partido, o de elementos sistémicos como la justicia, la solución del problema, desplazando así la acción ciudadana al espacio de la simple expectativa. Si estos elementos corruptos dimiten o son espulsados (incluso aunque no sean encarcelados) pues ya está, otra vez, el sistema impoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso de Madrid demuestra que esto no es así. No se dejen ustedes engañar por más tiempo. Esos elementos que vemos desfilar en televisión no son corruptos, políticamente hablando, porque jamás han tenido un solo ideal o principio que se pudiera corromper. Estoy convencido de que la gran mayoría jamás ha tocado un libro de política, y mucho menos si este libro iba en la línea de aquellos que pretenden instaurar o interrogarse sobre cuál sería el sistema político perfecto con respecto a valores puros o al menos aquel que produciría la mayor felicidad. Aunque dicen defender una economía liberal, la mayoría sabe de Adam Schmit lo necesario para pronunciar su discurso de turno, y tal discurso ha sido escrito por los asesores de imagen, para construir eso precisamente, la imagen del político que, en realidad, no se es ni se fue jamás. El capital no los corrompe desde fuera, sino que ellos mismos son ya otra forma de capital. Ineptos en política, ajenos a cualquiera consideración ética, personas sin escrúpulos, que jamás se han interesado por nada que no sea incrementar el número de dígitos de su propia cuenta corriente, y que en esa carrera por enriquecerse, gracias a su habilidad, a sus contactos y, como digo, a la ausencia de todo escrúpulo, se han visto de pronto ocupando un asiento desde el cual se ha de representar la voluntad popular. Pero estos no son ni de derechas ni de izquierdas. La voluntad popular no sólo no les interesa ahora, es que no les ha interesado jamás. De hecho, ellos no son corruptos al estilo habitual que imaginamos porque piensan en otros coordenadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, que el ciudadano piense en esta reflexión. Supongo que no serán todos así, pero poco a poco, día a día, la política es gobernada por esta clase de elementos. Ahora corrupción política no significa que unos individuos han renunciado a sus principios para enriquecerse, no señor, ahora significa que estamos gobernados por un puñado de impresentables sin el más mínimo atisbo de una conciencia moral (encarnada en una ideología política) que harán todo lo posible por, no digo ya sostenerse en el poder, sino incrementarlo a toda costa. Por eso últimamente tenemos la sensación de que la crisis económica no solamente no está siendo solventada, sino que los poderes la usan para apretar más al personal si cabe. Su finalidad: chupar hasta la última gota de sangre, pues para ellos los ciudadanos no son más que vacas apacibles que ordeñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos, pues, en manos de un puñado de gente sin principios, ni éticos, ni morales, ni religiosos, ni relacionados con alguna clase de ideología política, por eso la expresión “corrupción política” no se les puede aplicar. Hagan un ejercicio: cuando los vean por televisión bajen el volumen para no escuchar la voz de la presentadora de turno. Miren atentamente a esos elementos desfilar delante de sus ojos. Miren sus trajes, sus ademanes de prepotencia, estudien sus antecedentes, y descubrirán, quizá no sin horror, que esos no son políticos corruptos porque NUNCA HAN SIDO POLÍTICOS, sino otra cosa incluso peor. Y luego piensen que su vida, individual y social, está atravesada por lo que esa gentuza decida, está determinada en gran parte, en una parte muy grande, por ellos.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-5599627307040790?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/5599627307040790/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/05/corrupcion-politica-en-el-reino-espanol.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/5599627307040790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/5599627307040790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/05/corrupcion-politica-en-el-reino-espanol.html' title='Corrupción política en el reino español'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/SgVkVxHJW0I/AAAAAAAAACk/AHrAKE7sLpw/s72-c/Escudoespa%C3%B1a.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-2414384612411580741</id><published>2009-04-24T02:09:00.001-07:00</published><updated>2009-04-24T02:18:43.252-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='varios'/><title type='text'>el humor y el país</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este país, su estado, puede medirse por la evolución de su formas humorísticas. Últimamente ha revistado películas geniales como las del Makinavaja o algunas de Giménez Rico, con guión de Azcona, y he constatado que los problemas sociales ya no se plantean desde un humor deshinibido e irreverente, sino que son oscuras, impregnadas de malestar, dando fe de los tiempos que corren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué ha sucedido esto, está claro. El estado español es capitalista y ha entrado, desde que cayó el Partido Socialista de Felipe González, en un estado de represión continuo que progresivamente va cerrando filas. Los políticos carecen de poder real. Son empleados de grandes corporaciones de intereses económicos nacionales e internacionales. Como tener humor, buen humor, en la época del miedo, del terror continuo insuflado vía intracerebral y de continuo a fuertes dosis por los medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo el mejor humor, el de más calidad, es el de Muchachada nui, chicos que vienen del programa La hora chanante. la genialidad de estos chicos está feura de toda duda. Han venido a refrescar el panorama, y sólo por el hecho de estar libres, porque su programa se emitía, primero, en un canal con poca audiencia, y ahora en una franja horaria de escaso público. Eso les da libertad. Sin embargo, lo que se hecha de menos, y esto jamás lo podrán remediar, pues es una consecuencia sociopolítica, es el humor popular, es decir, el humor gamberro, cachondo, irreverente. De hecho, cuando los de Muchachada nui se aproximan a cualquier crítica social (y lo hacen, y muy bien) hay siempre un ocultarse, un decir las cosas entrelíneas, comos si tuviera que pasar alguna censura o como si quisieran verse lejos del huracán mediático que los arrollaría si se posicionaran políticamente. En definitiva, recuerda a la sutileza del humor inteligente que se realizaba durante el franquismo, pues debía pasar la censura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo demás, es infantil y vacío, propio de un país que ha perdido el sentido del humor y de guinistas que buscan la risa fácil sin mojarse, y que si se mojan políticamente lo hacen para dorar la píldora al partido político de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patético. necesitamos gamberrismo, cachondeo fácil, ganas de reirnos de todo, hata de Janeiro. Esto se acabó en los noventa. Pienso que sus últimos coletazos fueron películas como las de Alex de la Iglesia o las citadas del Maki. Desde entonces, comedias buenas, con la que te ríes, pero alejadas de cuestiones sociales, o asumidas éstas con demasiada aprensión. Pero, en fin, los noventa son los años oscuros. El Día de la Bestia ya lo vaticinaba, y decía: señores, una época se marcha, los fascistas ganan la partida, españa va a ser de ellos en breve. Acció Mutante tenía el mismo mensaje. Pues bien, y como decía la niña de "poster gay": ya están aquiiiiiiiiiiiiiii&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-2414384612411580741?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/2414384612411580741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/04/el-humor-y-el-pais.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2414384612411580741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2414384612411580741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/04/el-humor-y-el-pais.html' title='el humor y el país'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-7047496866138168757</id><published>2009-04-02T12:43:00.000-07:00</published><updated>2009-04-02T12:47:23.175-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anti mass media'/><title type='text'>¿Quién será el "antisistema" que se construye mediáticamente?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/SdUV6J2p4AI/AAAAAAAAACc/wZI1fwkU80c/s1600-h/ANTISISTEMA.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 288px; height: 209px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/SdUV6J2p4AI/AAAAAAAAACc/wZI1fwkU80c/s400/ANTISISTEMA.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5320182623629860866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;E&lt;/span&gt;l tratamiento que los mass media dieron en los espacios informativos a las multitudinarias manifestaciones en Londres contra la reunión del G 20, evidencia la necesidad de iniciar una discusión alternativa que informe al ciudadano sobre el auténtico significado del concepto “antisistema”, o al menos, abrir un foro de debate gracias al cual pueda ser fijado dicho concepto y salvarlo así de la inminente caza de brujas que bajo su significado negativo va a suceder, y cuyo terreno se está allanando gracias al bombardeo incesante de estos medios de gran difusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estrategia de los medios ha sido bien sencilla y los lectores asiduos de kaosenlared están familiarizados ya con artículos donde se analizan detalladamente sus sucias técnicas para construir la figura del antisocial, del enemigo. La crisis del capitalismo global, y la crisis social y laboral que está produciendo, está revelando una verdad que hasta ahora había permanecido latente: a más descontento social, más se ve dónde están los mass media, junto a quién se alinean. Y precisamente estas estrategias para construir la figura negativa del “antisistema” son las que ponen de manifiesto, ya a las claras, que detrás de la pretendida objetividad de la información, de esa seriedad de los trajeados presentadores, no se esconde más que la manipulación masiva de la opinión pública para que respalde el statu quo y por tanto las medidas aprobadas por los gobiernos occidentales pro-capitalistas, que después del expolio del mercado mundial y los recursos naturales, han fijado sus afilados ojos de lobo en las arcas públicas, donde está el dinero del contribuyente, del obrero. En efecto, los gobernantes sólo buscan ganar tiempo para que nada cambie o incluso para que los cambios a peor sean asimilados por la insatisfecha población desde la imperiosa necesidad de salvar la macroeconomía, entendida ya como una absoluta abstracción disociada totalmente de las exigencias de igualdad social y de prosperidad, es decir, un estatu quo  que ya no se caracteriza sólo por desplegar un capitalismo brutal, voraz, sin fronteras, desmadrado, sino además por el miserable mundo al que nos está abocando. El capitalismo es ahora un viejo enfermo, pestilente, que se resiste a morir y que amenaza con envenenar la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí están alineados los mass media. Ellos vuelven a recoger la imagen de un pueblo (en este caso en Londres) al que caracterizan de pertenecer a la izquierda radical (demonizándola así) y de estar compuesto por elementos antisistema. La inmaculada representación de la democracia y la concordia, presente en la composición formal de los espacios informativos y las tertulias políticas (el teatro de la democracia), contrasta con ese pueblo embrutecido, asesino, beligerante, al que hay que domesticar a través de la intervención quirúrgica del experto en materias sociales. Y el que protesta en serio, más allá de la pantomima, de lo políticamente correcto -permitido- es conducido hacia el concepto de antisistema, que es, a saber: aquel elemento absolutamente desquiciado, salvaje, desinformado, que se mueve en contra de la civilización, que sólo busca la destrucción por la destrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la sociedad es un sistema, el antisistema está en contra de ella. Pero, por otro lado, si se han encargado bien de dejar claro que el “antisistema” es un elemento puramente negativo, logrando así con ello aislar los movimientos sociales de protesta del resto de la sociedad civil, también es cierto que la estrategia incluye la indefinición del concepto, la absoluta ambigüedad, gracias a lo cual se amplía enormemente su campo de aplicación y, si llegara a tipificarse en el código penal -y esto sucederá, pues para ello es el discurso mediático-, de acción e intervención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sólo antisocial, pero no es más nada. No posee un contenido positivo. Esto entraña un peligro enorme cuyas consecuencias ya se advierten en las zonas de población donde la ambigüedad del concepto “terrorismo” sirve a una clase política relacionada directamente con intereses económicos y mediáticos para barrer por la vía judicial cualquier obstáculo que impida su libre y encarnizado desarrollo o sencillamente ponga alguna objeción al mismo. El mundo vuelve a estar revuelto, y ahora más que nunca el capital necesita de todas sus estrategias para organizar una realidad a su medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto “antisistema”, así entendido, está siendo repetido continuamente en los mass media. Rebota en discursos junto con las palabras y las imágenes del horror, del terror, del caos, de la maldad, de la deformidad social que necesita ser intervenida, un rebotar que produce ese eco infinito gracias al cual se filtra en las conciencias de la ciudadanía. Es el proceso previo de lavado de cerebro necesario para la intervención policial y judicial. Pronto los sujetos disidentes comenzarán a abarrotar las cárceles en calidad de “elementos antisistema”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ambigüedad del concepto se alía en este punto con su carácter puramente negativo: Se podrá objetar cualquier medida política sobre la economía o la sociedad siempre y cuando se haga desde unos parámetros claramente establecidos que son cada vez más estrechos y limitados, caracterizados en España por la presencia de dos posturas en apariencia antitéticas (PP y PSOE), pero en complicidad para gobernar ellas el espacio de la decisión política. La objeción ha de moverse en este ámbito, y ni siquiera es hecha por la ciudadanía, sino por los agentes que dicen representarla más directamente, los sindicados oficiales, la patronal, y los periodistas que dicen ser la opinión pública total, correlato televisivo de  la parafernalia de la democracia a la que asistimos en las imágenes sobre las Cortes. Estos son los límites de la libertad de expresión. Ahora bien, cualquier alternativa que ponga en duda el sistema en general, que lo critique desde fuera, objetivándolo para destacar sus vicios y corruptelas y así proponer formas de vida distintas, será inmediatamente tachada de antisocial, de antisistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La seriedad y repetición con que este concepto está circulando en los mass media hace suponer que preparan el terreno para su inclusión en el código penal. De aquí a no mucho el “antisistema” estará tipificado y entonces se podrá intervenir policial y jurídicamente cualquier elemento social sospechoso de disentir con la versión oficial y el estado de cosas actual. La crisis financiera y de producción generará unas condiciones de vida tan pésimas que los poderes necesitarán de estas artimañas para desactivar y enjaular los movimientos sociales que protesten y se presenten con alternativas reales a una forma de vida que comienza a hacer aguas. El enemigo público no será sólo el “terrorista”, sino también, y más incluso quizá en el plano ideológico que aquel, el “antisistema”. Los pensamientos que queden fuera de lo políticamente correcto, que choquen con lo que los poderes antidemocráticos dispongan que se puede pensar, deberán ser suprimidos de inmediato y apartados de la circulación, pues sólo así el famoso G 20 (y cada gobierno en su respectivo país) podrá seguir reuniéndose para hacer creer a la opinión púbica que los conflictos entre políticos de distintas naciones son reales, cuando en el fondo no son más que argucias para realizar lo único que saben y pueden hacer, ganar el tiempo que el capital necesita para seguir sustrayendo hasta la última gota de sangre de los obreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es, pues, en un sentido positivo, más allá del sermón de los mass media, el “antisistema”? En realidad, este concepto tiene truco, pues como tal, como individuo antisocial, el antisistema no existe, carece de existencia real. De hecho, sólo un movimiento en la larga historia de la Humanidad puede caracterizarse por ser directamente antitodo, es decir, en esencia negativo, y ese movimiento ha sido el fascismo. En realidad, si tuviéramos que conceder alguna realidad al concepto de antisistema, éste se encarnaría mejor que nada en la figura de los elementos fascistas que cada vez campan más a sus anchas por la sociedad con el consentimiento de los poderes políticos conservadores, pues ellos pueden contener cualquier disidencia social con pretensiones de un auténtico cambio. Esto ya ocurrió una vez con dramáticas consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el fascista no es un antisistema porque ya tiene su propia denominación. Entonces... ¿qué es? ¿A qué llaman los mass media antisistema? Veamos esto con detenimiento, pues es de vital importancia que el ciudadano preocupado que lea este artículo se informe bien y de una vez por todas para que pueda luego formularse un juicio propio y crítico tanto con los medios, como con los políticos, pasando por supuesto por los movimientos sociales de protesta contra el capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión central es que los “movimientos sociales” no son nunca antisociales, ni antisistema. Ante las calamidades que está produciendo una sociedad basada en la persecución egoísta de la riqueza sin límites, que tiende a concentrarse en pocas manos, realizan un doble gesto: de una parte, critican esta proceder y ponen así en evidencia cuál es la realidad que se esconde detrás del discurso oficial de democracia, crecimiento económico sostenido, justicia, libertad e igualdad. Y de otra parte, proponen alternativas, formas de vida que apuntan a otro mundo posible, mejor. Estas alternativas que proponen los movimientos sociales de protesta, todas ellas sin excepción, llevan implícitas las exigencias de justicia social que el estatu quo dice representar y hasta defender. Precisamente, es la decepción reinante (y esto es lo que se ha manifestado en el pueblo contra el G 20), es la increíble distancia que existe entre el discurso idílico de las democracias occidentales y las condiciones reales de existencia -cada día más miserables y sin visos de mejorar- lo que impulsa y da fuerza a estos movimientos sociales alternativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué sucede cuando un movimiento social protesta contra la forma de producción capitalista y la mentalidad neoliberal que le sirve de respaldo e ideología, proponiendo así formas alternativas de producción de bienes y, por tanto, de relaciones sociales? ¿Qué sucede cuando lo que se pone en cuestión es el modelo capitalista actual, caracterizado por la globalización y la depredación absoluta? Las consecuencias de tal protesta sólo se entienden si se tiene en consideración que la realidad del capitalismo ha invadido cada uno de los rincones del mundo. En las democracias Occidentales, el ordenamiento jurídico -todas las leyes, las derivadas y las fundamentales- y las relaciones sociales en general están configuradas por el capitalismo actual. Por tanto, y este es el punto clave, cuando se pone en cuestión el sistema capitalista, cuando se denuncian sus excesos, los poderes recurren al concepto de “antisistema” para no verse en la necesidad de dialogar con los movimientos sociales, para no concederles ningún espacio, para no darles tregua ni oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pensamiento único y totalitario propio de los fascismos llama a la puerta de Europa y del Mundo a través de una democracia liberal mundial que se repliega contra toda alternativa y traiciona su esencia, fundamento y justificación: el entendimiento mutuo y la tolerancia. Parece como si ya sólo faltara que este pensamiento único e intolerante que se configura desde el Estado de Derecho se concretara en una forma de gobierno despótico ya no a escala nacional (como el nazismo, que aunque era de carácter universal tenía su raíz en la nación) sino mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este contexto, cualquiera que presente una alternativa al capitalismo está poniendo en cuestión el destino total implicado en la sociedad Occidental, y cuando digo sociedad me refiero a todo el conjunto de instituciones, moldeadas en último término por el capitalismo. Es decir, el que se presenta reivindicado formas de vida que realmente cumplan con las exigencias de justicia social y convivencia pacífica que promueve el discurso democrático, está poniendo en cuestión el destino inscrito en el ordenamiento jurídico global, está luchando contra la sociedad capitalista en su conjunto, que es ley universal. Y esta es una forma de protesta que los poderes, aferrados a sus sillones, excesivamente crecidos, incapaces de ceder ni un centímetro de su posición, incapaces de realizar la más insignificante concesión, no están dispuesto a tolerar. Antes la aplastarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto negativo de “antisistema” pronto permitirá una actuación judicial concreta. No hará falta esperar a que se destruya mobiliario urbano para aplicar una ley de vandalismo, sino que la propia noción de “antisistema” valdrá para juzgar formalmente a los disidentes. El poder en democracia, en el Estado de Derecho, que se caracterizaba precisamente por compartir el espacio junto con otras formas, por dejar huecos, por basarse en el diálogo, una vez que ha dominado los mass media, se vuelve avaricioso. Lo quiere todo, y el activista irá pronto a la cárcel igual que iban ayer los compañeros anarquistas, socialistas o comunistas, ya no por disturbios sociales, sino por lo que es, activista, por disidente. ¿Quién es, pues, el antisistema, quién irá a la cárcel, quién será quien se revele contra la miseria, el desempleo, los bajos sueldos y el despido libre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El antisistema es el obrero, y para él, en tanto que antisistema, habrá cárcel si se le ocurre protestar. Esa es la estrategia. Ese es el futuro que nos aguarda. Porque, lo que quiere en capital, lo que ha querido siempre y querrá en el futuro, no es generar progreso, ni dar trabajo (como dice aquí la patronal) sino reducir al obrero a la vida más miserable para aumentar así la plusvalía. Es la vieja fórmula. Es la realidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-7047496866138168757?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/7047496866138168757/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/04/quien-sera-el-antisistema-que-se.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/7047496866138168757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/7047496866138168757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/04/quien-sera-el-antisistema-que-se.html' title='¿Quién será el &quot;antisistema&quot; que se construye mediáticamente?'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/SdUV6J2p4AI/AAAAAAAAACc/wZI1fwkU80c/s72-c/ANTISISTEMA.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-461087567703582228</id><published>2009-04-01T10:48:00.000-07:00</published><updated>2009-04-01T11:06:55.341-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Corrupción total en Murcia'/><title type='text'>Video de las mentiras de Valcarcel</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;object width="393" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-9f7362dbac84af95" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v21.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3D9f7362dbac84af95%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330226723%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D840F659E19C9C6915D8E1BAAE0A3360EEE8C359A.ADE9270CEECAFB3E0E1E2FE4DF77E3CEFB26F09%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D9f7362dbac84af95%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DY9ytBu8k_NuMueKwjCU8yPRltSc&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="393" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v21.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3D9f7362dbac84af95%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330226723%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D840F659E19C9C6915D8E1BAAE0A3360EEE8C359A.ADE9270CEECAFB3E0E1E2FE4DF77E3CEFB26F09%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D9f7362dbac84af95%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DY9ytBu8k_NuMueKwjCU8yPRltSc&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;Pues parece ser que Valcárcel, a pesar de que está demostrada la relación de sus familiares con empresas favorecidas por la corrupción urbanística, no va a dejar la política, a pesar de que lo promete. Vean este video y luego les recomiendo entrar en la página web Azoge, cuyo enlace pueden encontrar aquí en este blog en la sección de sitios web de contrainformación. Es interesantísimo ver cómo toda la parafernalia de seriedad de estos politicuchos no esconde sino a un montón de sinvergüenzas que poco a poco se están haciendo con Murcia. Supongo que la familia de Valcárcel, gracias a la influencia politica de nuestro señor presidente de la comunidad autónoma, debe de ser ya, a estas alturas, la más rica de Murcia. Pero, aquí, nadie saber por qué ni cómo, la peña seguirá votando al PP, supongo que hasta que no quede ni un centímetro del suelo murciano que sea público, hasta que todo nos haya sido arrebatado frente a nuestras narices.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-461087567703582228?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=9f7362dbac84af95&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/461087567703582228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/04/video-de-las-mentiras-de-valcarcel.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/461087567703582228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/461087567703582228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/04/video-de-las-mentiras-de-valcarcel.html' title='Video de las mentiras de Valcarcel'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-8173867701729399346</id><published>2009-03-27T15:01:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T15:04:27.805-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Videos Stop Bolonia'/><title type='text'>Video Barcelona Stop Bolonia (26 de Marzo 2009)</title><content type='html'>&lt;object width="400" height="300"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true" /&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always" /&gt;&lt;param name="movie" value="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=3877965&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=1&amp;amp;show_byline=1&amp;amp;show_portrait=0&amp;amp;color=&amp;amp;fullscreen=1" /&gt;&lt;embed src="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=3877965&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=1&amp;amp;show_byline=1&amp;amp;show_portrait=0&amp;amp;color=&amp;amp;fullscreen=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" width="400" height="300"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/3877965"&gt;Manifestació multitudinaria contra la repressió estudiantil i el Pla Bolonya&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/oriolsabata"&gt;Oriol Sabata&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-8173867701729399346?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/8173867701729399346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/manifestacio-multitudinaria-contra-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/8173867701729399346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/8173867701729399346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/manifestacio-multitudinaria-contra-la.html' title='Video Barcelona Stop Bolonia (26 de Marzo 2009)'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-2680152272710885040</id><published>2009-03-27T01:29:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T01:44:23.924-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórico-políticos'/><title type='text'>En la base de la estrategia revisionista hay un sofismo que se combate con Historia y Teoría</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScyRjkAoHHI/AAAAAAAAACU/EPYb3JZ8k4Q/s1600-h/Revisionistas.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 231px; height: 151px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScyRjkAoHHI/AAAAAAAAACU/EPYb3JZ8k4Q/s400/Revisionistas.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317785300165467250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En la foto: Pio Moa, César Vidal, Losantos y, en general, la plana mayor del revisionismo y negacionismo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué una teoría de la Historia multidisciplinar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque la izquierda oficial no lo considere un asunto urgente, la amplia difusión que está teniendo la literatura revisionista obliga a repensar nuestra relación con el pasado. Porque lo que está en juego esta vez es la memoria histórica, la memoria de las víctimas. Toda forma de ultraderecha procede así: primero instrumentaliza a las víctimas para que jueguen a su favor, y cuando le pesan demasiado, procede a su olvido, a su aniquilación mediante la tergiversación de su significado histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lógicamente no me refiero a la ley promulgada por el actual Gobierno, que no ha sabido o no ha querido llevar hasta sus últimas consecuencias un camino que, tarde o temprano, debe distanciarnos definitivamente de un régimen totalitario y golpista, sino de la auténtica memoria histórica, aquella que pertenece a una colectividad, y que hace surgir inmediatamente en el pensamiento de cada ciudadano la imagen de los tiranos y de la represión cuando se pronuncia la palabra franquismo. Es este un saber popular sedimentado, efectivo a la hora de crear perfiles reflexivos y tolerantes imprescindibles para la convivencia pacífica de individuos libres, que corre peligro de perderse bajo la astuta pluma de aquellos que se dicen historiadores cuando, lo único que hacen es, maliciosamente, legitimar a los tiranos muertos para deslegitimar a los políticos vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo dicen con la boca grande, pero sí con la pequeña, continuamente, haciendo que en los medios retumben ideas como que el advenimiento de un régimen golpista fue un proceso necesario al que condujo, verdaderamente, una II República ineficaz y beligerante y un Frente Popular cuyos efectos evalúan, no con relación a la legitimidad conseguida de facto en las urnas, sino por su inclinación revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para enfrentarse al revisionismo del tipo Pío Moa o César Vidal es imprescindible saber qué se tiene entre manos, analizarlo, saber desde qué frentes historiográficos se está planteado la batalla a la memoria histórica y ofrecer así, desde este conocimiento, estrategias intelectuales efectivas. De momento, una cosa es cierta: muchos intelectuales han reusado dar una réplica a una historiografía tan burda y tergiversada por preferencias personales. Esta actitud debería ser replanteada. La labor de los historiadores es crucial aquí. Es cierto, como ahora se verá, que la estrategia no se puede plantear sólo desde la datología. El documento es importante, pero hay que avanzar hacia una historia multidisciplinar capaz de ordenar el ingente archivo documental sobre la II República y la represión franquista. Pero, así y con todo, los historiadores serios tienen el deber de plantar cara a este conjunto de pseudo-historiadores que de algún modo legitiman la represión y se sirven de un estado de Derecho y una libertad de expresión para difundir la apología de regímenes en los cuales habría sido imposible darles una réplica como esta que ahora escribo, pues ello habría supuesto el encarcelamiento, el exilio o incluso algo peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, Jiménez Losantos y César Vidal amenazan con poner un libro-manual de historia de España en cada mesita de noche. La plana mayor del pensamiento más reaccionario se dio cita con motivo de la presentación de este libro bajo la tutela de Esperanza Aguirre. Si los historiadores serios no hacen nada al respecto, si no se ponen a trabajar en serio en construir una historia de España objetiva accesible no sólo a eruditos, sino a adolescentes, las mentes del futuro serán forjadas desde la ultraderecha, la cual, tarde o temprano, se presentará como portadora de esas esencias que los futuros votantes habrán aprendido a valorar en libros de historia editados por los medios de comunicación de la ultraderecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como avanzaba, la estrategia ha de ser multidisciplinar. La batalla intelectual se está planteando desde el dato. Éste, además, comienza a adquirir un cierto matiz subjetivista. No hay una clara diferenciación entre la objetividad del dato y su significado. Si nos dejáramos guiar en estas cuestiones por los revisionistas, tendríamos, incluso, que acabar reconociendo que ni siquiera la veracidad del dato no implica que el franquismo fuera un régimen represivo, si relativizamos qué significa eso de ser represivo. También depende de con qué lo comparemos. Porque uno de los elementos -hay más, como veremos- que hacen fuerte al revisionismo es una ambigüedad de base: de una parte, los sectores más duros de la ultraderecha no han dudado jamás en criticar el relativismo moral de Occidente en general. Esta idea del relativismo, por oposición al fundamentalismo, está presente en toda la obra de Aznar Cartas a un joven español. De otra, cualquier análisis científico y rigurosos de la historia cuyo resultado no les conviene, es revisado desde un relativismo total. Un primer paso es comprender que el recurso a valores de la ultraderecha es absolutamente circunstancial: Si hay que criticar el relativismo moral, se critica desde un valor supremo democráticamente reconocido, como el valor de la vida. Pero si hay que aferrarse a dicho relativismo para destruir la tesis de prestigiosos historiadores, lo harán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pseudo-intelectuales de la ultraderecha son capaces de las más extravagantes piruetas: pueden exigir la prohibición del aborto, de hecho, amparándose en la inviolabilidad de los derechos individuales de las personas y las mujeres. Pueden acometer las más descaradas censuras amparándose en la democracia y la libertad de expresión. Esto es lo que hace que una discusión frente a frente sea sumamente resbaladiza. Pero hay que saber qué se tiene entre manos para adoptar una estrategia. Primero: los teóricos de la ultraderecha no es que carezcan de valores, pero son, a nivel social, vergonzosos. De momento sus ocultas adhesiones al franquismo, al racismo, al machismo o al militarismo más beligerante no pueden salir a la luz pública sin escandalizar a más de uno. Hay varios factores implicados aquí: estas adhesiones están a la base. Además, han de permanecer ocultas a la opinión pública (de momento, pues quizá en adelante tengan auditorio), pero, a su vez, han de configurar la realidad, y lo hacen, por ejemplo en el caso de su negativa al matrimonio gay, basándose en cuestiones etimológicas o diciendo defender los derechos de las familias tradicionales, es decir, disfrazándose de demócratas progresistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que hace del discurso de la ultraderecha un sofisma. No puede ser abierto, claro y sincero, pues mostraría los monstruos que están a su base. Ha de persuadir y disuadir, pero sin mostrar cuáles son sus auténticos objetivos y valores de fondo. No busca la verdad, sino la verosimilitud. Y la verdad, continuamente, es puesta en duda desde un relativismo sin fundamento, dogmático, que relativiza no los datos con relación a otros nuevos datos, sino en función de la ya manida máxima de que Todo es relativo, nada es absoluto, máxima a la que no dudan en acudir los promulgadores de valores absolutos cuando carecen ya de argumentos con que defender sus débiles teorías, justificando a su vez, así, su inverosímil adhesión a la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para enfrentarse al discurso histórico de ultraderecha hay que tener en cuenta, además del sofisma, el recurso palmario a logros sociales que han venido de la mano de la izquierda más comprometida con los derechos humanos y más crítica contra los abusos del poder. ¿Cómo pueden los elementos de un discurso típicamente de izquierdas servir a la estrategia de la ultraderecha? Verdaderamente, la flexibilidad no es del discurso en sí de esta derecha en particular, sino de la estructura del discurso sofista en general. Éste sólo entiende los contenidos como recursos apropiados o inapropiados para defender la causa tal o cual. La verdad, su verdad, ya está prefigurada. No hay descubrimiento. Todo está descubierto y lo demás sirve o estorba a su demostración. Lo importante no es descubrir una verdad, sino demostrar una tesis evidenciando u ocultando datos, según. Pongo varios ejemplos: Si la tesis historiográfica de un revisionista escandaliza hasta el extremo de exigir moderación, automáticamente la izquierda que la exige es tildada de intolerante, beligerante, inflexible, absolutista y totalitaria, esto es, es tildada de todas aquellas patologías sociales que ella misma se ha encargado de examinar y escrutar minuciosamente con vistas a impedir su resurgimiento. Veremos el día en que la ultraderecha llame fascista a la izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si todos estos elementos eran estudiados para conocer las circunstancias precisas que podían favorecer la emergencia del fascismo (intolerancia, pensamiento único...) y así evitarlo en un futuro, ahora son continuamente arrojados desde la ultraderecha para silenciar cualquier posicionamiento desde la izquierda. Dicho posicionamiento, si es contundente, será llamado intolerante. A este respecto, la palabra de moda que resuena una y otra vez en los medios revisionistas es “chequista”. El discurso de la izquierda es así prostituido en boca de la derecha, y todas estas contradicciones no pueden sino, a la larga, desprestigiarlo. Por eso, la estrategia consiste también en no dejarse amedrentar con el falso humanitarismo en que se ampara esta ultraderecha. Debajo de su piel de cordero, compuesta por corrientes ideológicas que confunden al personal (neoconservadores, revisionistas, liberal conservadores...) no se esconde sino la misma clase política y social incalificable que proviene del franquismo. Se necesitan juicios de valor con fuerza suficiente como para alzarse sobre estos débiles argumentos que sólo ganan fuerza gracias a que disponen de efectivos medios técnicos para su gran difusión, no por su rigor histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los muertos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro problema, y este ya nos acerca a la interpretación de la Guerra Civil española, es el de los muertos. Ha sido el pensamiento comprometido con los derechos humanos y la libertad el que ha decidido, frente a las terribles consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, no contabilizar los muertos por su color, raza o adhesión política. Con el respeto incondicional a las víctimas, los muertos no debían servir para justificar ninguna causa, aunque ésta fuera un próximo y posible estado de mayor bienestar social, de justicia o de libertad política. Este argumento en contra de la instrumentalización de los muertos ha sido absorbido por la ultraderecha, quien, por otra parte, siempre ha operado produciendo distinciones en el seno de la sociedad, sobre todo en España. A ella más que a nadie le ha interesado dar a los muertos un revestimiento metafísico, pero ahora que le interesa, cuenta igual los muertos tanto de un lado como de otro. En realidad, una vez desnudados los muertos de su significación social y política, pueden entrar en el debate acerca de qué bando fue peor con relación al número de muertos que causó y a las circunstancias más o menos inhumanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta postura del muerto igual debe ser abandonada por un pensamiento científico que quiera tomarse en serio la realidad del problema. Y es con relación a este conflicto con el muerto desnudo, tal cual, sin implicación política o social, desde donde planteo la necesidad que los historiadores tienen de aliarse con teóricos de todas las disciplinas posibles para organizar los documentos dentro de un marco conceptual apropiado que desde el rigor desbanque el argumento de los revisionistas. Este marco teórico debe contener una serie de conceptos clave que, pivotando sobre la realidad social y política de los muertos, su significado no histórico, sino social concreto (lo que en aquella época significaban, y no lo que significan ahora para nosotros) saque a la luz las deficiencias de la teoría de los revisionistas. En realidad, tales deficiencias deben mostrar que, procediendo por sofismas, los revisionistas carecen por completo de una teoría de la historia, pues esta ya exige una serie de adhesiones a principios invariables y reconocidos que los sofismas, por mutables según la circunstancia, no pueden incorporar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata, en definitiva, de obtener una serie de criterios objetivos desde los cuales evaluar el periodo que va de la II República a la Guerra Civil. Así se podrán lanzar juicios de valor que minimicen los riesgos de convertirse en subjetivos. El terreno de la historia en sí es árido si no es puesto en relación con la teoría. Es, además, imposible interpretar la historia desde los simples hechos si el significado o sentido último de tales hechos ha de ser interpretado a su vez con relación a la idea prefigurada que cada cual tenga ya elaborada de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy de acuerdo en que los muertos son todos iguales. Pero esto es sólo así desde un punto de vista subjetivo. Sólo es así cuando uno se ve impulsado por un humanitarismo ciego que impide ver las diferencias de facto producidas por el inocente hecho de nacer en el seno de una sociedad políticamente constituida. Por otra parte, tal humanitarismo ciego, incondicional, incapaz de diferenciar, impide la elaboración de una teoría de la historia capaz de interpretar los datos en términos mínimamente humanitarios. Por ejemplo, en un contexto sociopolítico determinado, no es justo equiparar los muertos. O sólo es justo si se trata de un juicio moral personal, pero no de un análisis histórico riguroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una teoría histórica contra el revisionismo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este contexto, son claves los conceptos legítimo e ilegítimo. Walter Benjamin tiene un texto llamado Para una crítica de la violencia, que ya contiene los elementos más importantes para esbozar una teoría de la historia de fondo marxista. En la Historia universal la violencia está monopolizada por la legitimidad de un ordenamiento jurídico, que como tal ha recibido la sanción de una instancia externa, lejana, que podríamos llamar mítica. Desde aquí, el Estado, según lo vio también Max Weber, es definido como el control legítimo de la violencia en el interior de un territorio. La propia violencia legítima, su alcance, delimita el territorio y lo define.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo sobre la base conceptual de las dos españas pueden contarse los muertos como si fueran iguales y sólo sobre esta base puede discutirse, con pretendida objetividad, sobre técnicas de ejecución y números. Sin embargo, esto no es así en absoluto, pues eso de las dos españas surge de una ilusión puesta en marcha por los mismos revisionistas. Toda esta forma de elaborar una narración histórica a partir de los datos está equivocada y quizá tiene su origen más en los mitos de reconciliación de la Transición que durante el periodo de la II República. No se pueden plantear dos españas, pues legítimamente sólo existía una. Con independencia de su configuración factual, tomada abstractamente en sus notas esenciales a todo ordenamiento jurídico, poseía la legitimidad social y política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, tal ordenamiento jurídico no puede (podía) incluir, pues, categorías específicas del golpe de Estado, de la violencia ilegítima ejercida sobre el ordenamiento en cuestión. Las paradojas de una Constitución son evidentes cuando se trata de la “excepcionalidad del derecho” que ella misma instituye como forma máxima de salvaguardar el propio derecho. Sin embargo, con relación a la violencia manifiesta que le es impuesta totalmente, no como delito que transgrede una ley concreta y preexistente, sino como aquella violencia que se levanta contra el destino que contiene todo ordenamiento jurídico vigente, no existe duda posible: es una violencia ilegítima y como tal queda tipificada. Veamos algunos ejemplos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos considerar una crítica interna del proceder de la República. Como ley general, ella misma contiene los criterios objetivos con los que podemos lanzar un juicio serio, documentado, sobre la legalidad o no de sus propias acciones. Por eso, con relación a un ordenamiento jurídico dado, los poderes pueden actuar legalmente. Si tales actos legales desembocan en penas de muerte, sus resultados serán considerados ejecuciones (no asesinatos). Ejecuciones, arrestos, son algunos de los nombres con que designamos las acciones legales de un Gobierno que está amparado por un ordenamiento jurídico. Si amparándose en este mismo ordenamiento, un gobierno electo o de turno emplea medios anticonstitucionales, el propio ordenamiento contiene los criterios que permiten la objetividad del juicio. Una ejecución, en tales circunstancias, pasaría a ser un asesinato. Sus actos serían crímenes. Generalmente, los Estados, incluso los democráticos, han inventado toda clase de sucias tretas para que sus crímenes parezcan legales, pero, en cualquier caso, la necesidad de recurrir a tales engaños muestra la capacidad de una Constitución para generar criterios objetivos de legitimidad en las acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de estos sucede con los crímenes del franquismo. Ningún ordenamiento jurídico puede incluir en sí la cláusula mediante la cual puede ser depuesto. Cuando digo que no puede, no me refiero a que no deba. Quizá debería, es cierto, pero esto es una discusión en otro plano. Ningún ordenamiento jurídico, tal como se ha venido desarrollando históricamente, ha incluido en sí la posibilidad de su derrocamiento. Eso sería tanto como anular el derecho incondicional que todo ordenamiento tiene a la autodefensa. Cuando los revisionistas legitiman un gobierno golpista, defienden sin saberlo una teoría del Estado que no admite el derecho a la defensa, interna y externa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estos motivos, las técnicas empleadas por un sector rebelde, golpista, no pueden ser diferenciadas claramente. Es cierto que unas pueden parecernos más humanas que otras. Preferiríamos que las tropas de Franco, durante la sublevación, mataran rápidamente evitando la tortura, en el caso de que tuviéramos que elegir forzosamente entre ambas opciones. Pero esto es, otra vez, una cuestión subjetiva, humanitaria. En tanto que golpista e ilegítimo, el levantamiento está claramente tipificado en el ordenamiento jurídico como el mayor delito posible. Todas sus acciones, como acciones golpistas, son criminales e ilegítimas. Sobre este punto no cabe ninguna duda. Pongo un ejemplo claro considerando la actual Constitución que puede extrapolarse fácilmente al contexto de la II República y la sucesión de Gobiernos que se sucedieron al amparo de su ordenamiento: existen criterios objetivos que explican, justifican y legitiman el tránsito de un Gobierno de centro izquierda (PSOE) a un Gobierno de centro derecha (PP) Y esto porque el ascenso de uno y la caída de otro son dos momentos cuya posibilidad está contenida en un contexto de leyes fundamentales. Toda acción que estando más allá de dicho contexto, que lo pretendiera modificar, ha de desarrollarse más allá de estos criterios, en el plano de un discurso subjetivo, apelando a una serie de valores superiores, naturales, donde cada uno apuesta por una preferencia y la defiende con argumentos que pueden ser más o menos convincentes, pero para los cuales, más allá de la persuasión, no existe criterio inmutable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo comienzan a aclararse ciertos puntos oscuros de la teoría del Estado y del Derecho. Los revisionistas no pueden contar muertos ni hablar de dos bandos como si realmente se tratara de dos españas. En efecto, todos eran españoles, pero divididos por una forma de violencia ilegítima que se oponía a una organización de la violencia cuyo derecho a la autodefensa estaba plenamente reconocido. Podemos, claro está, lanzar una queja a las autoridades de cualquiera de los dos ordenamientos. Podemos decir sin ningún temor que si la II República no hubiera aguantado hasta el final, el número de muertos hubiera sido menor. Podemos, y debemos, hacer la crítica interna a la II República y a sus gobiernos. Crítica no es igual a revisionismo. La primera puede incluso poner en relación la Guerra Civil, o explicarla, desde la inoperancia de los dirigentes republicanos o desde el desarrollo del Frente Popular o del contexto internacional. Pero claro, esto no lo hace para justificar un golpe de Estado, sino para explicarlo y sacar a la luz aquellas circunstancias que no deben volver a repetirse. Mientras que en una crítica interna a la II República late el reconocimiento implícito de que es el sistema más deseable, motivo por el cual nos interesamos acerca de los motivos de su fracaso, en el revisionismo no late más que una imposible deslegitimación para legitimar un golpe de Estado. En el franquismo posterior, constituido, ni siquiera se podrá hablar seriamente de ilegalidad, y esto será una enfermedad endémica que procede de la forma en que inicialmente se va desarrollando: más allá de toda ley, no apelando a más principio que sí mismo: la autarquía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede, desde luego, opinar a favor de un golpe de Estado. Y, a propósito de esta opinión, se pueden dar razones de ello basándose en la debilidad del ordenamiento contra el cual se efectúa el golpe. Pero todo esto es una cuestión de gusto, de preferencias personales. Y que toda esta supuesta objetividad de los revisionistas salga a la luz como mera preferencia personal por un pasado franquista, ya que carecen de una teoría seria, es la auténtica tarea de una historiografía cuyos datos sean ordenados en el contexto de una teoría histórica rigurosa. A todo lo más que pueden aspirar los revisionistas es una teoría de la circunstancia. Esta no sólo deja irresoluto el problema de la legitimidad, sino que daría como resultado una legitimidad subjetiva y meramente circunstancial, basada en la provisionalidad de los hechos históricos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-2680152272710885040?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/2680152272710885040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/en-la-base-de-la-estrategia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2680152272710885040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2680152272710885040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/en-la-base-de-la-estrategia.html' title='En la base de la estrategia revisionista hay un sofismo que se combate con Historia y Teoría'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScyRjkAoHHI/AAAAAAAAACU/EPYb3JZ8k4Q/s72-c/Revisionistas.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-2150190239469307628</id><published>2009-03-25T13:38:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T01:20:17.192-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anti mass media'/><title type='text'>Los mass media y el capitalismo transnacional se alían en la persecución contra la población inmigrante</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScqeE93O89I/AAAAAAAAABc/IMSVt6uFEtY/s1600-h/images.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 127px; height: 95px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScqeE93O89I/AAAAAAAAABc/IMSVt6uFEtY/s400/images.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317236118227186642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los medios de comunicación oficiales vuelven a difundir las imágenes del terrorífico inmigrante ilegal, bajo la forma del delincuente universal, para justificar la acción policial autoritaria global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mara, nombre con que se conoce a las pandillas juveniles en Centroamérica. Originadas por el retorno a centroamérica de enormes cantidades de emigrantes deportados por delincuencia desde México y Estados Unidos, transfieren las condiciones para recrear en el plano nacional, aquellas condiciones de marginalidad, violencia, delincuencia y supervivencia, aprendidas y desarrolladas por los deportados en los distintos lugares en los cuales lograron su estadía. A ello se agregan los jóvenes de sectores sociales marginados, conformando una amenaza social por la eventual violencia con la que actúan tanto hacia afuera como hacia adentro de estos grupos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“De manera adicional el fenómeno se agrava a partir de la introducción de drogas de amplio consumo como el crack, marihuana, pegamento para zapateros o inhalantes, heroína y otras, las que son comercializadas y consumidas en el país por estos grupos de pandilleros”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Su principal fuente de ingreso, además de las remesas de Estados Unidos, son las extorsiones a la población que tiene un nivel de vida aceptable. Dichas extorsiones son de carácter obligatoria y no hay negociaciones razonables, ya que las consecuencias son atroces”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     ESTA es la información que puede encontrarse en Wikipedia acerca de los maras. De hecho, esta información puede ampliarse bastante adentrándose en la red. Hoy, 5 de Marzo de 2009 (para que quede constancia) Antena 3, en el telediario, de pronto, daba la noticia de la gran red de delincuencia universal que extiende por el mundo sus tentánculos. Las imágenes que hemos visto todos en la televisión no son producto de este informativo concreto, sino que están, como casi todo lo que movilizan los medios oficiales, bajadas de Internet, el desván de artículos y excedentes de la información oficial que es, por parte de los mass media, a la vez que continuamente desacreditado como fuente de verdad a partir de la que construir un relato social, el bazar clandestino, y gratuito, de donde últimamente extrae sus fuerzas.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     Todo comienza a suceder de una forma extraña. Todo tiene un origen en la palabra que sitúa los conceptos en la realidad, y los hace circular raudos, calando profundamente en las conciencias, taladrándolas con sus imágenes del horror. La palabra mara tiene ya tanto tiempo como estas bandas organizadas, cuya naturaleza y existencia nadie pone en cuestión, aunque desde luego merecería la pena situar su auge en relación con el de un capitalismo transnacional, excluyente, que genera importantes núcleos de miseria y marginalidad en las mismas metrópolis, que luego ha de ser controlada mediante la deportación. No es este el tema que centra el artículo. La cuestión es que, siendo una realidad que ya venía filtrada por Internet y otros medios de comunicación no oficiales, tal realidad no tenía una existencia oficial y, por tanto, no estaba ligada a una preocupación política ni judicial por parte de las autoridades. Para el ciudadano acostumbrado a informarse sólo mediante los mass media para luego no contrastar dicha información, estos maras no existían. El telediario, hoy, ha decidido, no solamente que es una realidad vandálica y superpeligrosa que ha de ser tenida en toda consideración, sino que sus dimensiones y redes internacionales dan LA VOZ DE ALARMA. La noticia se acaba de construir además con carácter retroactivo. Aunque hoy el Telediario de Antena 3 daba esta noticia por primera vez, la forma en que es dada la despliega en un tiempo pasado, sobre una superficie pretérita donde, precisamente ahí, ha tenido las consecuencias justas que hoy sitúan el acontecimiento mara como un problema que está ya llamando a las puertas del honrado ciudadano.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     Lógicamente, este discurso del terror es acompañado de las imágenes del terror. El mara aparece descontextualizado, aislado de su proceso de formación histórica. Sólo varios minutos ocupan este espacio de alarmismo total. Otra vez, las imágenes y el discurso del terror son elementos fríamente calculados que ponen a todos los ciudadanos en peligro. El incivilizado latinoamericano, ese hombre tatuado que mata, viola, trafica con drogas y extorsiona a las personas de bien, podría estar ya, no digo llamando a las puertas de su país, ciudad o barrio, sino forzando la puerta de su casa. Este es el problema central. Caminamos, tal y como explicita esta noticia, por el filo del abismo. La vida una y otra vez ha de ser puesta en manos de esa autoridad competente, policial, experta, pedagógica, para que la salve. Sí, ese serial de expertos que provienen de instituciones sin mácula -como la policial, la jurídica, la clínica o la política- a cuyas manos hemos de entregarnos para que nos libren del mal y nos suministren sus bienes salvíficos en forma de estricto control y vigilancia.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     Este es el punto. Una banda de delincuentes que de pronto, hoy, 5 de Marzo de 2009 -y no ayer ni anteayer... ¿por qué?- nos amenaza y, en esta misma construcción de la amenaza por nuestros poderes sociales, recrea, como un espejo, la imagen impoluta de las instituciones que deben, ahora sí, aplicarse a nuestra salvación, adoptando todas las medidas posibles, incluso las... ¿anti-humanitarias? ¿Serán los maras, y otras redes internacionales que se filtran en la decencia europea a través de la inmigración, la justificación de la excepción de la regla que debe seguir el proyecto Europeo, y que corrobora precisamente en su justificación de la excepción, esto es, el progreso humano por encima del capital o el técnico? Porque procesos inhumanos justificados en el peligro que corren estos valores no harían sino corroborarlos.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     Verdad, amarillismo o... ¿algo más? A nadie se le escapa que los medios exageran las noticias que ellos mismos producen. Carecen de afán de verdad. Como empresas capitalistas privadas que son, la información deviene mercancía y constituye las ideas de la conciencia general, del ciudadano reducido a gran público. El acontecimiento social es un invento, el objeto de la especulación económica dentro de un contexto de capitalismo especulativo mundial. No, desde luego, esto no se le escapa a nadie. No pongo en cuestión la realidad o veracidad de la existencia de las maras, pero, ya de entrada, podemos poner en cuestión que realmente, hoy, precisamente hoy, los maras sean una realidad tan amenazante. ¿Responde sólo a criterios económicos, a lo rentable, según la lógica interna de todo proceder basado en el crecimiento económico ilimitado, que debe derribar a su paso toda ética profesional que se interponga entre él y la pela?&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     Me quedo con la versión de amarillismo, pero ¿por qué precisamente con los maras? Quizá aquí debamos ir más lejos en el análisis, y lógicamente deberemos especular, pues para esta clase de elucidaciones no hay versión oficial donde apoyarse, ya que atentan precisamente contra dicha versión oficial. Escribí un artículo para esta misma página que llevaba por nombre “Hasta 10.000 euros de multa por acoger a un sin papeles” Creo que allí fui bastante contundente, así que no hace falta poner otra vez de relieve que la crisis económica financiera está organizando un movimiento anti-inmigrante, no solo en España, sino en toda Europa. Éste vuelve a ser perseguido (ya lo fue antes y durante la Segunda Guerra Mundial, auge del nacionalismo, aunque ya pocos se acuerden de eso, incluso intelectuales de postizo que han olvidado, qué casualidad, esa parte concreta de la historia, y cuyo olvido, oh casualidad repetida, sólo beneficia a las elites políticas, económicas y mediáticas instaladas en el poder).&lt;br /&gt;     Pero parece que los poderes en su conjunto no quieren tirar del nacionalismo, algo tan manido. Corrijo: no quieren tirar de una antigua forma de nacionalismo. Prefieren mantener al ciudadano bueno, lleno de santos ideales de igualdad, democracia e interculturalidad, pues a fin de cuentas son los valores teóricos o ideales de las democracias representativas occidentales sobre los que se asientan el poder económico, político y mediático. Pero, por otra parte... ¿cómo justificar la exclusión del otro? ¿Cómo armonizar, otra vez, la exclusión inhumana con los valores que sustentan a los poderosos? ¿Cómo controlar instrumentalmente sólo con el fin de mantener intactas las estructuras de poder, esos flujos de seres humanos que se están dando precisamente por el despotismo de este capitalismo transnacional? El problema se plantea otra vez al nivel del nacionalismo clásico: la necesidad de armonizar los Derechos del hombre y del ciudadano, con el dominio y la represión inhumana. El nacionalismo clásico de principios de siglo XX no fue sino la excepción que confirmaba este derecho, la necesidad de diferenciar entre lo humano y el ciudadano, y lo no humano. No otro motivo que esta disyuntiva esencial tuvo la invención del nacionalismo o su recurso como ideología para el control de las masas por parte de un poder desmedido.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     Las imágenes del terror que vemos en estos telediarios, cada día más intensas e intensivas, y que cada día engloban un aspecto mayor de nacionalidades que, oh gran casualidad, están aquí, en España, no en virtud de extranjeros sino de inmigrantes (lo cual los relaciona directamente con un mercado de trabajo de nivel global, correlato del capitalismo transnacional que ha dado de sí la famosa globalizacón), estas imágenes, que ya no van al país enemigo sino al enemigo civil, lo cual sería propio de una sociedad globalizada, sin afuera, donde el enemigo es ya enemigo público por terrorismo o por delincuencia organizada, estas imágenes, digo, podrían estar al servicio de los intereses de esta nueva forma de nacionalismo que, en realidad no es encubierta -pues toda forma de nacionalismo, de exclusión, siempre encubre la auténtica naturaleza del otro-, sino que ha adoptado la forma necesaria según las condiciones que el mismo capitalismo ha generado, las condiciones de un gran proletariado universal que, por carecer de límites reales, geográficos, ha de ser tomado como delincuente externo, que debe tornar a su país de la delincuencia de manos de una policía internacional. &lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     En definitiva, estas imágenes son la excusa perfecta para que el probo ciudadano justifique la intervención de sus poderes en la exclusión y regulación de una mano de obra que, en tiempos de crisis, se ha convertido en excedente de producción. Es lo mismo de lo que advertí en el anterior artículo: la imagen del inmigrante delincuente que define las identidades, las constituye en el enfrentamiento, para poder organizar a la población inmigrante según las exigencias del capital financiero mundial.    La contraimagen difundida del inmigrante por los mass media en su alianza con los poderes económicos mundiales siguen forjando la imagen monstruosa, no-humana, de quien será el nuevo estigmatizado social, del nuevo paria, ahora ya no atrapado por dictaduras militares, sino por redes de sistemas policiales a nivel globAL&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-2150190239469307628?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/2150190239469307628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/los-mass-media-y-el-capitalismo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2150190239469307628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2150190239469307628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/los-mass-media-y-el-capitalismo.html' title='Los mass media y el capitalismo transnacional se alían en la persecución contra la población inmigrante'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScqeE93O89I/AAAAAAAAABc/IMSVt6uFEtY/s72-c/images.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-8798806262881551524</id><published>2009-03-25T13:35:00.000-07:00</published><updated>2009-03-25T16:28:13.828-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Stop Plan Bolonia'/><title type='text'>Murcia, Jueves 12 de Marzo a las 11:30, Huelga para paralizar el Proceso de Bolonia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScqeclkBn-I/AAAAAAAAABk/6Eraqk_YgIg/s1600-h/contraelplanbolonia.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 212px; height: 299px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScqeclkBn-I/AAAAAAAAABk/6Eraqk_YgIg/s400/contraelplanbolonia.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317236524021030882" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Murcia, Huelga, concentración desde la Plaza Círcular para frenar el proceso de mercantilización de la Universidad Pública que pretende hipotecar nuestro futuro y el de toda la sociedaD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MURCIA se mueve contra el Plan Bolonia, al que ahora se opone incondicionalmente, y denuncia la incompetencia de los supuestos representantes de nuestros derechos, a los que, habiendo demostrado lo que son y al servicio de quién están, se les exige la dimisión inmediata. (Al Rector)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 12 de Marzo, habrá una manifestación que comenzará, caso de Murcia, en la Plaza Circular, a las 11:30&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuanta más gente acuda, mejor, así que PASADLO POR TODOS LOS MEDIOS POSIBLES.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los miembros de la Asamblea de estudiantes de Murcia, y con ellos el gran número de estudiantes universitarios en desacuerdo con esta estrategia de los poderes económicos y políticos, se sienten estafados tras los acuerdos a los que se llegó después de la anterior manifestación, motivo por el cual, con las narices hinchadas, se decide, no ya negociar Bolonia, sino detenerlo, frenarlo en seco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, tal como puede leerse en la página de la Asamblea, motivos no faltan. ¿Es esta exigencia intransigente? De esto nos acusarán los muy hipócritas, después de haber desoído todas las exigencias que pretendían, no sólo modificar el plan, sino incluir efectivamente la opinión de los estudiantes en su proceso de elaboración. La cosa está clara: o te lo comes con patatas, sin rechistar, o eres un totalitario, energúmeno, intransigente y anarquista (o lo que es peor, antisistema perroflauta, adjetivo con el cual gustan de etiquetar en los mass media a todos aquellos que reclaman la práctica democrática que los poderes sólo sustentan en la teoría).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, tras la apariencia legitimadora del diálogo social, nos ponen una cara y luego nos apuñalan por la espalda. Nos dejan que recorramos las calles, por los caminos pactados, por los laberintos cercados, con la Policía vigilando en todo momento que la cosa no se desmadre. Policía que, a nuestro paso, nos mira como diciendo: “mira qué graciosos los jodíos niños de papá”. Una cosa incluso pintoresca. Dejándonos pasean por las calles, quedan de maravilla frente al ciudadano, quien, al ver nuestra larga marcha desde el balcón o la puerta de su comercio, luego sigue a lo suyo con la gratificante sensación -pues no es más que sensación- de vivir en un país democrático, donde la gente puede manifestar sus inquietudes (pero, ojo, sólo manifestar, no vaya usted a pasarse de rosca esperando que tal manifestación tenga la más mínima incidencia). Después, los poderes que nos permiten tan resueltamente este recorrido, acogen a los portavoces de los estudiantes con esa faz reconciliadora y ese afán democrático del diálogo para llegar al mutuo acuerdo, y luego, cada uno a su casa y aquí se hace lo que ELLOS (los cortesanos del reino de España) dicen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué opinan de esta actitud los izquierdosos que se jactan una y otra vez de haber corrido delante de los grises durante las revueltas estudiantes de los 60's y 70's que estaban, no sólo orientadas contra el franquismo -la propaganda hace milagros- sino, y principalmente, contra la intervención y mercantilización de la Universidad? Sí señores, sí. Así comienza el libro de José Ribas Los setenta a destajo, ajoblanco y libertad, advirtiendo de que tal movimiento universitario estaba motivado por los mismos problemas que ahora nos afectan. Esta información está en sus primeras páginas, así que a ellas remito para que el lector se informe. A mí me sorprendió descubrirlo, pues, ingenuo de mí, había creído la versión oficial que vinculaba las revueltas directamente a la represión franquista, haciéndolos aparecer como los precursores ideológicos del sistema actual de cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El déficit democrático que los legitima en el poder no puede ser mayor y más descarado. Tras la gran pantomima de la democracia, de esta parafernalia, están las brillantes mentes que saben mucho mejor que nosotros qué nos conviene para el futuro. Como hijos obedientes, debemos escuchar a los expertos en nuestra vida. Con una mano tendida y la otra dispuesta para caer sobre cualquier reclamación verdaderamente democrática. La teoría no solo no se corresponde con la praxis, sino que la traiciona una y otra vez, intentando disolverla por todos los medios. La santa democracia española está muy bien mientras nadie protesta mediante ella. Cuando esto sucede, las cosas se tuercen porque los poderes tienen que escuchar más voces que aquellos secretos cuchicheos de pasillo entre gerifaltes ineptos que luego se disfrazan de benévolos proyectos sociales que justifican inmaculadas leyes por el bien público: Todo para el pueblo, pero sin el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Asamblea de estudiantes de Murcia informa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En España en cambio los estudios de Máster se verán restringidos a una élite, tanto por las escasas plazas ofertadas como por los elevadísimos precios, que están en la Universidad de Murcia entre 1350 y 1800€” (Publicado por asambleadeestudiantes en Marzo 6, 2009)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Al mismo tiempo los estudios de Máster y la investigación en general se orientan a las necesidades de las empresas. Pretenden que ellas financien una parte de las investigaciones y, a cambio, las empresas se quedarán con los resultados. En esto consiste la llamada transferencia de conocimientos. Sin embargo, todos sabemos que es precisamente ese modelo de mercantilización del conocimiento y de patentes el que hace que millones de personas mueran en el mundo y no puedan beneficiarse de los resultados de investigaciones como la farmacéutica. Al mismo tiempo, este modelo amenaza la supervivencia de los proyectos de investigación rentables para la sociedad, pero no para las empresas” (Publicado por asambleadeestudiantes en Marzo 6, 2009)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No respetan ni siquiera los derechos de los actuales licenciados, que después de estudiar al menos 5 años deberán cursar también los Máster del nuevo sistema de estudios para habilitarse profesionalmente o acceder al doctorado. Por esos derechos hoy estamos también aquí. ¡Nuestros años de esfuerzo no nos los pueden robar así como así!”(Publicado por asambleadeestudiantes en Marzo 6, 2009)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así están las cosas. Este puede ser el golpe de gracia contra la Universidad Pública. Progresivamente, todas las carreras estarán determinadas por las grandes empresas que hallarán en ellas el arsenal humano e intelectual necesario para desplegar por el mundo sus intereses económicos. La sociedad se ha encontrado con un problema: Las universidades se llenan, y los muchachos salen con una preparación profesional e intelectual tan elevada, que genera unas expectativas de vida y futuro imposibles de realizarse en la realidad que nos espera, y que ya se va asentando poco a poco: trabajos de mierda, temporales, donde se exige poca o nula cualificación, y mediados siempre por las Empresas de Empleo Temporal que poco a poco han ido suplantando la racionalidad de una economía organizada con vistas al futuro a través del INEM, un organismo del Estado. Mejor, pues, que los chavales no se hagan muchas ilusiones. Eso sí, la Universidad debe convertirse en el correlato de esta sociedad clasista: ella debe formar a una minoría selecta que aporte su inteligencia y dirija a los esclavos metidos a obreros hipotecados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso, por no hablar de los grandes beneficios que a la larga los bancos obtendrán del sistema de las becas-hipoteca. Sistema Americano. Al final, las familias tendrán que ahorrar desde que nazca el niño. O eso, o acceder al chantaje de la militarización de nuestros hijos para que luego puedan acceder a los estudios universitarios, tal como pasa en EEUU. Luego critican a los países socialistas y su exigencia de servir al Estado para conseguir un futuro mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad igualitaria se disuelve: el hijo de una familia sin recursos, a poner tornillos a la fábrica o a estudiar módulos para su inserción en el estrato primario del mundo laboral vía ETT. El que sí los tenga, a estudiar y dirigir. Y la Universidad, como investigación y desarrollo de ideas, no para una sociedad más justa y mejor, sino de aquellas ideas a disposición de la estructura interna del espagueti de tal o cual marca o para mejorar los efectos de reducción de arrugas de una crema para los pellejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aquí se esconde otro peligro que muy pocos mencionan. Yo quiero añadir este peligro adicional vinculado a la mentalidad del especulador-depredador al estilo Ibérico: Cuando hablamos de que la Universidad se convierta en el campo de acción de las empresas privadas para sacar adelante sus proyectos, invirtiendo sólo parte de su dinero para disponer de los medios técnicos, humanos y económicos que aportarán los poderes públicos, imaginamos proyectos económicos que intentarán organizar una economía de producción largoplacista. Sin embargo, los nuevos capitalistas de este país ya no representan (si es que la han presentado alguna vez) la estructura psicológica adecuada a esta idea. Detrás de su facha de empresarios serios y respetables, no se esconden más que garrulos especuladores ávidos por ganar dinero fresco, rápida y limpiamente, al precio que sea. Y la verdad, aunque esto es una constante en España que arraiga en los tejemanejes del franquismo, los americanos, modelo universal del mito capitalista (el Robinson Crusoe), de la iniciativa privada y la libertad de la economía con respecto al Pather Estado, andan también sobrados de especuladores que ahora van lloriqueando a sus gobiernos para que actúen como el buen padre que saca a sus hijos del apuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha demostrado sobradamente que los nuevos capitalistas son simples especuladores que buscan hacer dinero directo con sus inversiones. Esto supondrá que la Universidad Pública se convierta en un mercado, un campo de especulación directa mediante el cual transferir dinero público directamente a los bolsillos privados. O dicho claramente: una vez que, mediante una pequeña inversión, el capitalista especulador se garantice el dinero fresco en el bolsillo procedente de lo público, la ganancia estará ya lograda. Pero claro, nuestros poderes públicos en España se encargarán de vigilar que esto no suceda, y que las inversiones públicas a los capitalistas privados no sean a fondo perdido, tal y como se han encargado de que los ayuntamientos no se conviertan en simples medios para el enriquecimiento directo del alcalde de turno (jajajajaja). A la vista de la corrupción total que existe en España, donde los políticos se venden bajo mano al capital mediante el soborno -así y no de otra manera se ha estado desenvolviendo el magnífico negocio del ladrillo, que ha beneficiado al bolsillo privado del constructor y la banca y al del político corrupto-, esto ya no está tan claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Asamblea de estudiantes de Murcia exige, por ello:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“-Exigimos la paralización de todos los nuevos grados. Que la Universidad presupueste el coste de los cambios y el gobierno aporte la financiación para contratar nuevos profesores, ampliar el número de aulas y dotarlas de los medios necesarios. Sin este proceso, que necesitará todavía varios años, no podemos hablar de reforma. ¡Ninguna reforma sin financiación!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exigimos un verdadero precio público para todos los estudios de Máster, que no sobrepase el coste de los actuales estudios de diplomatura y licenciatura. El coste de matrícula de los estudios universitarios debe tender progresivamente a la gratuidad. La educación es un derecho, no un privilegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exigimos la ampliación del número de becas tradicionales hasta llegar a la media europea y la retirada inmediata de las becas préstamo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exigimos que se respeten los derechos de los estudiantes de las actuales licenciaturas, de forma que puedan habilitarse profesionalmente y acceder el doctorado sin tener que cursar costosos Másters.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Rechazamos cualquier reducción de la oferta de plazas universitarias, la introducción de notas de corte en aquellas carreras que no las tienen y la subida en las que actualmente las tienen. En un momento en que el mercado de trabajo no nos abre sus puertas, la Universidad debe tenerlas abiertas para formar a toda una generación. Si las notas de corte suben pediremos la dimisión inmediata de cada uno de los responsables de este proceso. del primero al último. ¡Si no pueden defender nuestros derechos, que se vayan todos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exigimos la retirada de todos los grados en los que las peticiones de los alumnos han sido ignoradas y los nuevos grados se han impuesto según la ley del más fuerte. Que se abra un nuevo proceso en el que sean los profesores y estudiantes de los departamentos que han de impartir y cursar el título quienes tengan poder de decisión. ¡Abajo el grado de Ciencia Política y Gestión!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pedimos la suspensión de la ANECA hasta que la selección de sus miembros no se haga a través de una convocatoria pública y que los criterios de calidad con los que trabaja hayan sido elaborados democráticamente con la participación de los estudiantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exigimos la retirada inmediata de la Estrategia 2015. ¡No a universidades de primera y de segunda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Reclamamos que las competencias de Universidad vuelvan del Ministerio de las Empresas al Ministerio de Educación. No es posible que personas con importantes responsabilidades en la patronal rijan ahora el destino de la Universidad pública, imponiendo los criterios de la empresa privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Rechazamos que la Universidad de Murcia ponga a sus investigadores al servicio de los intereses de empresas privadas. El conocimiento debe estar al servicio de toda la sociedad y la supervivencia de los programas de investigación no puede decidirse simplemente por una rentabilidad meramente económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exigimos un referéndum consultivo entre la comunidad universitaria (alumnos, profesores y PDI/PAS) y medios públicos para que las diferentes perspectivas sobre el proceso puedan ser defendidas en igualdad. Al contrario que las autoridades de esta Universidad, no tenemos miedo al debate democrático.””&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡STOP BOLONIA! ¡EN DEFENSA DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-8798806262881551524?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/8798806262881551524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/murcia-jueves-12-de-marzo-las-1130.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/8798806262881551524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/8798806262881551524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/murcia-jueves-12-de-marzo-las-1130.html' title='Murcia, Jueves 12 de Marzo a las 11:30, Huelga para paralizar el Proceso de Bolonia'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScqeclkBn-I/AAAAAAAAABk/6Eraqk_YgIg/s72-c/contraelplanbolonia.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-5124470603925977925</id><published>2009-03-25T13:24:00.000-07:00</published><updated>2009-04-01T10:48:05.843-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Corrupción total en Murcia'/><title type='text'>Agua para todos, o la escandalosa trama de corrupción protagonizada por los "aguatenientes" de Murcia.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Scqe-5CG5VI/AAAAAAAAABs/dSJlL-a6K94/s1600-h/Murciaaguaparatodos.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 124px; height: 83px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Scqe-5CG5VI/AAAAAAAAABs/dSJlL-a6K94/s400/Murciaaguaparatodos.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317237113363031378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Detrás del "agua para todos", y de las manifestaciones por el trasvase Tajo-Segura, se esconde la que quizá sea la mayor trama de corrupción política, económica y judicial de toda España. Murcia SOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasado día 18 de Marzo, a las 5 de la tarde, se convocaba una manifestación en Murcia en defensa del Trasvase Tajo-Segura, contra la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla la Mancha, que prevé la caducidad del trasvase Tajo-Segura para el año 2015. Todas las autoridades públicas relacionadas con el trasvase se dieron cita a la señalada hora: El PP de Murcia, de Valencia y Almería; el PSOE de Murcia, Andalucía y Valencia, IU-LV de Murcia y UpyD, además de asociaciones empresariales y patronales. La derecha más reaccionaria se apuntaba así al invento progresista de la manifestación, como es el caso de la Iglesia, la policía e incluso la justicia. Hubo música de Joan Manuel Serrat, Mediterráneo, quizá para que los asistentes se sintieran imbuidos del espíritu de mayo del 68. Y hasta de Celtas Cortos (La lluvia cae en soledad), para que se vea que los políticos españoles y murcianos son enrollados y modernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La afluencia fue masiva, pues las autoridades se encargaron de contratar hasta un millar de autobuses (presumiblemente pagados con dinero público) para que los murcianos pudieran acudir desde todos los puntos de Murcia. El dispositivo fue excepcional. Grandes camiones con megáfonos donde se les decía a los murcianos, reiteradamente, en plan Minuto de Odio de Gran Hermano, que desde Castilla la Mancha nos quieren quitar el agua que tanto necesitamos para beber. Se desplegaron multitud de furgonetas de servicios sanitarios para socorrer inmediatamente a quien lo necesitara. Y la Policía estuvo atenta en todo momento a que los manifestantes no sufrieran ningún percance, vigilando también por la seguridad de los altos cargos públicos que acudían, como Ramon Luís Valcarcel, presidente de la comunidad autónoma, y Francisco Camps. De hecho, incluso sobrevoló la zona un helicóptero de la policía. (Magnífica actitud de protección de la policía que contrasta sobremanera con la que tuvo el pasado día 12 de Marzo contra los manifestantes anti-bolonia, a los que no permitía entrar en la universidad pública. Pero esto es otra historia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta manifestación estuvo organizada para atraer el agua del trasvase y concienciar a los ciudadanos de que en Murcia se necesita agua para beber. Sin embargo, a poco que se bucee en el tema del agua en esta región, se encuentran casos que apuntan a usos totalmente indebidos de este bien público, relacionados con ricos terratenientes, importantes constructores, funcionarios de la administración pública y hasta jueces. De hecho, parece que existe toda una trama de robo de agua por parte de ciertos grupos económicos, denominados también “aguatenientes”, que extienden sus influencias por toda España y que están generando el mayor caso de deterioro de las instituciones públicas y los derechos civiles sufrido en la España democrática, dado que han alcanzado y corrompido al mismísimo Tribunal Superior de Justicia de Murcia. Hay hasta un posible asesinato. Casos de corrupción tal alarmantes que puede hablarse, en esta región, de toda una mafia organizada en torno al negocio del agua, que implica blanqueo de dinero, sobornos a funcionarios públicos, delitos contra el fisco, subvenciones cobradas de fondos Europeos que han ido a los bolsillos privados de jueces relacionados con grupos empresariales, el mayor incendio de monte de la historia del país.... Lo vemos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto comenzó a salir a flote con una carta de Vicenta Oliveros a la Fiscalía de Madrid. Vicenta Oliveros ERA jefa de los servicios jurídicos de la CHS (Confederación Hidrográfica del Segura), órgano (Público, dependiente de Medio Ambiente) máximo en cuestiones de reparto de agua y el que debe velar por la legalidad del mismo. En esta carta, firmada el 8 de Julio del año 2002, denunciaba graves relaciones entre los poderes económicos y políticos y los altos cargos de dicho órgano gestor de los recursos hidrográficos, aportando pruebas de que estaban metidos hasta el cuello en una trama de robo de agua. Ahora desglosaremos todos estos casos, que desde luego son de película americana a lo Informe Pelícano o Chinatown. Pero antes, un minuto de silencio por esta señora, pues el 21 de Julio de 2002 fallecía junto con su esposo Antonio Bernabé (jefe de prensa de la CHS) y su hijo pequeño de seis años, en un aparatoso accidente de tráfico justo cuando se dirigía a la Fiscalía de Madrid para volver a declarar sobre la corrupción interna de la CHS. Tal declaración la haría (nunca llegó a realizarse) frente al fiscal decano de Medio Ambiente de Madrid, Emilio Valerio. La Guardia Civil aún no ha cerrado la investigación sobre el accidente. De hecho, el coche fue enviado a la casa Mercedes para investigar la holgura en la dirección. Además, circulaba por una recta por el término municipal de Seseña, Toledo, y más extraño aún resulta que, a pesar de haberse salido de la carretera, no hubieran marcas de frenazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, y sobre la susodicha carta, la CHS denunciaba la falsedad de la misma. Juan Cánovas, presidente del órgano, decía que “era más falsa que el beso de judas”. La firma no coincidía con la del DNI, y aparecía con pseudónimo. Sin embargo, en sus contactos con la Fiscalía de Madrid dejó constancia de que, dada su posición en el interior del organismo, su identidad debía permanecer secreta. Además, según el Informe preliminar de la Brigada Científica Central de la Policía Judicial, aunque el nombre de la firma no coincide, todo apunta, por los trazos de la grafía, a que fue hecha por Oliveros. Desde luego, lo ideal sería que estuviera de cuerpo presente para defenderse. Pero está muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La información ha sido extraída (entre otras fuentes) de una carta dirigida a la Ministra de Medio Ambiente Narbona (criminalizada en Murcia por el discurso difundido por el PP bajo el lema AGUA PARA TODOS) desde la Organización Pro-Río, vinculada a 147 colectivos concienciados con el problema y las víctimas de los delitos de robo de agua, víctimas no sólo de quienes la roban, sino incluso de los jueces y autoridades que deben llevar el caso y... ¿proteger al ciudadano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según esta organización, en contra de lo manifestado por el Fiscal General del Estado, no se está produciendo ninguna actuación por el caso de robo de agua denunciado por la señora Oliveros, caso que fue remitido desde la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid a la fiscalía de Murcia. Todo lo contrario. Una vez aquí, el caso parece haber sido abandonado, pues según parece, el fiscal jefe de Murcia no ve trama alguna, y además no investigará las multimillonarias defraudaciones al fisco que ha propiciado el susodicho negocio y que implican a políticos, terratenientes y empresarios. Y el Teniente Fiscal López Bernal (designado por el Fiscal General del Estado) dice que nadie ha solicitado investigar estos delitos contra la Hacienda Pública, lo cual no es verdad, pues la solicitud de que se proceda a la investigación fue hecha por parte de los denunciantes. Todas estas defraudaciones a la Hacienda Pública (ese dinero con el que deben contribuir los millonarios al bien público según la idea generalmente aceptada) constituyen la vía que demostrarían la existencia de turbios negocios en la Región. Pero no se está persiguiendo el fraude fiscal. En vez de eso, la fiscalía actúa “con inusual diligencia contra las víctimas de los delitos denunciados”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de que el caso fuera remitido desde Madrid a Murcia, ni siquiera se ha llamado a declarar a los imputados, dando fe del total desentendimiento por parte de las autoridades regionales y poniéndose, así, bajo sospecha con relación a posibles vínculos con los denunciados. De hecho, el Juzgado de Instrucción número 5 declaró su incompetencia para estudiar otro caso de corrupción de la finca “El Chopillo”, que es propiedad, entre otros, del magistrado de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Murcia (Espinosa de Rueda). Estos terrenos forestados eran un bosque de pino mediterráneo que sufrió el mayor incendio de la historia del país en 1994 (quizá fueron ellos, y no uno de los miles de pirómanos sueltos por España que hacen su aparición, curiosamente, en verano: ver película La caja 507) Además, los propietarios de esta finca recibieron, por ella, subvenciones de Fondos Públicos de la UE. Pero lo relacionado con la finca “El Chopillo” lo veremos unas líneas más adelante, pues es mucho más escandaloso de lo que a priori parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según esta carta de Pro-Río, se llega a extremos increíbles en cualquier Estado de Derecho: Antonio Cerdá, que es nada menos que Consejero de Agricultura, persigue en los tribunales a las víctimas del robo de agua y a todos aquellos que aparecieron en el programa de TVE Línea 900, titulado “Con el agua de todos”, y cuya investigación se basaba a su vez en la investigación de la fiscalía de Madrid. Nos dicen de Pro-Río: “Esta situación ha tenido el efecto perverso de situar en el centro de la diana a personas que aparecen en el citado programa de TVE y que pusieron en conocimiento del Fiscal General del Estado, las amenazas de muerte recibidas. El día 11 de Abril pasado se produjo el asalto a la casa de Architana, cuyas propietarias aparecían en el programa emitido por RTVE. Los autores del acto vandálico destrozaron con hacha el mobiliario de la casa y realizaron pintadas con spray rojo en las paredes: “ecologista”, a modo de insulto y “la próxima fuego””&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal es la dejadez, que los afectados (que pronto se convertirán, irónicamente, en acusados) piensan elevar el caso a la Unión Europea, por considerar que los ladrones del agua tienen demasiada influencia en el Tribunal de Murcia, y que se persigue a las víctimas, en vez de a los verdugos. Lo cual se explica si se tiene en cuenta que, según la fiscalía de Madrid, hay claros indicios de que la CHS y la Consejería de Agricultura son cómplices en esta trama de corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las consecuencias, nos dice Pro-Río, son claras: circulación de grandes sumas de dinero negro, estafa al Estado, destrucción de los espacios naturales (propiedad de todos los ciudadanos, de los que sólo unos pocos sacan provecho) y la construcción de inmensos complejos urbanísticos (semejantes a ciudades que emergen de la nada) con aguas robadas a los legítimos usuarios, con las cuales no sólo se edifica y se abastece a esta nueva población, sino que se riegan sus campos de golf.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, a todo esto, Ramón Luís Valcárcel, presidente de la comunidad autónoma por el PP, el mismo que el día 18 paseaba por la Gran Vía de Murcia pancarta en mano por los derechos de los ciudadanos, contesta que: “la investigación de la Fiscalía de Madrid está perdiendo fuerza en Murcia” y que “ha quedado en mucho menos de lo que podía haber quedado”.(Diario La Opinión 23 Marzo 2004). Es decir, lo desmiente todo y, si la cosa llega más lejos, no dudará en convencer a todos los murcianos de que, si bien los extremeños quieren matarnos de sed, desde la fiscalía de Madrid también están urdiendo alguna sucia trama contra los intereses de todo buen murciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras fuentes sobre esta trama de corrupción de agua la encontramos también en un gran artículo publicado por la revista Interviú, en su número 1417. Desde luego, todo lo que aquí se lee da que pensar. Detrás de la trama de corrupción hay seis gigantes económicos que a su vez tienen ramificaciones urbanísticas por todo el litoral. Pero, aunque las denuncias de particulares y colectivos son constantes, los expedientes abiertos en la CHS quedan generalmente sin sanción alguna o sencillamente ni son estudiados, sino archivados. Además, añade que según un estudio que llegó al Ministerio de Medio Ambiente, en los últimos cuatro años se han extraído ilegalmente hasta 600 hectómetros de agua, lo cual equivale a la “práctica totalidad de la demanda prevista en los proyectos del trasvase del Plan Hidrológico Nacional” Esto es, que queda claro para qué y quiénes, el PP de José María Aznar (lo recuerdo poniendo el primer y último bloque en la inauguración) se empeñaba en semejante construcción bajo la excusa de la sequía y la falta de agua en Valencia y Murcia. Construcción de la que unos pocos se iban a beneficiar, pero que íbamos a pagar todos los españoles, de ahí la palabra final “Nacional”. Pues los empresarios que pensaban llevarse el agua del Ebro no estaban dispuestos a costearla. Y probablemente, de haberse llevado a cabo el PHN, no habría tardado ni diez minutos en ser privatizado a alguna empresa adjudicataria, con grandes beneficios para algunos allegados, tal como sucedió con Telefónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los más beneficiados con la inacción por parte de la CHS con relación a las denuncias son: Mariano Espinosa Rueda, magistrado del Tribunal Superior de Justicia, que está implicado también en la obtención, tal vez fraudulenta, de fondos públicos. Él y sus hermanos tienen 56 expedientes abiertos en la Confederación, todos ellos sin sanción. Los grupos económicos más favorecidos son los encabezados por Mariano Roca Meroño; el magistrado y sus hermanos, el grupo empresarial Hernández Zamora, Aguas de Murcia, y las sociedades agrícolas de transformación La Forja, Carche Raspay y Abemar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso de la finca El Chopillo, que hemos adelantado líneas arriba, merece una atención especial. Esta finca pertenecía a una serie de terratenientes que cobraban primas de la UE por repoblar un monte quemado en un incendio casual (el mayor de España en toda su historia), pero, en realidad, plantaban superficies de regadío. Estos terratenientes, además, poseen grandes inversiones en negocios inmobiliarios. La UCOMA (Unidad Antifraude de la Guardia Civil), investigó y corroboró todo esto, sin que ello tuviera efecto alguno sobre los culpables, revelando así que la justicia (quizá, siempre quizá) está metida en los casos de corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esta finca (la cual conduce a otras tantas tramas de corrupción relacionada con el negocio inmobiliario) se obtenía fraudulentamente agua del embalse del Cenajo, que es el receptor de todos los caudales del río Segura. Es decir, que mediante pozos ilegales extraían el agua del pantano donde van a confluir las principales corrientes al río central. Controlar este embalse, por tanto, es tener literalmente en las manos los recursos hídricos del segura, y, con ellos, los de la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora hablemos de los usos turísticos del agua, que también recoge el citado artículo de Interviú. Hay que destacar desde ya que, dependiente el sector turístico, en una zona de secano como Murcia, sobre todo del agua, quien controla este recurso controla también aquel sector, de lo cual ya podemos ir deduciendo que los negocios más productivos de Murcia están todos en manos de quienes tienen el control del agua en particular y de Murcia en general. Dicho control lo ejercen, sobre todo: La familia Espinosa de Rueda y Roca Meroño, quien tiene un grupo de sociedades inmobiliarias y de agricultura. Se ha aliado también con Hiberdrola, donde además tiene una gran influencia el hermano de Federico Trillo, Jesús Trillo Figueroa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la fiscalía, “da la impresión de que existen dos CHS, una A y otra B”, pues en los expedientes más graves no se realiza una valoración del agua y las sanciones, de haberlas, son ridículas en comparación con las cifras que manejan estas empresas. Es decir, son de risa (por ejemplo 600 euros) El estudio de la fallecida Vicenta Oliveros descubría el modus operandi de la CHS, organismo, recordemos, de carácter público. Había unos funcionarios que se ocupaban de los asuntos de tono menor, más burocráticos y genéricos. Pero luego había un personal específico dedicado a los expedientes de más injundia, que a su vez era personal de confianza de los órganos directivos de la CHS. Esto puede parecer normal, como una especie de repartición de tareas entre profesionales más o menos expertos. Pero estos casos de mayor injundia no eran castigados, ni siquiera investigados, y son los que ponen a estos directivos en relación directa con los personajes más destacados de las tramas de corrupción, la cual conduce a los órganos de mayor responsabilidad civil: los de justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, en la sentencia de 1997 del Tribunal Superior de Justicia de Murcia se eximía de sanción un expediente por uso irregular del agua. El ponente magistrado entonces era Espinosa de Rueda (el de El Chopillo, el de las subvenciones...) y sus compañeros de sala fueron Abel Sáez y Joaquín Moreno. Sorprende que, recusado Espinosa por ser parte en el proceso, fueron sus colaboradores quienes tomaron el relevo y se ocuparon luego de la investigación. Sobre este ponente (Espinosa de Rueda) planea la sospecha de haber recibido nada menos que 300 millones de pesetas de fondos europeos, y su mujer es la jefa del Gabinete Jurídico de la Presidencia de Murcia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podríamos ahora intentar hacer un balance de los que los murcianos han sacado en claro de toda esta corrupción. Sin embargo, esto es imposible, porque corrupción significa riqueza a raudales para unos, y miseria para otros. Pero de todas formas habrá otro artículo vinculado a la corrupción urbanística en el que se pondrán de relieve las ridículas infraestructuras públicas generadas por el gobierno del PP en todos sus años de mandato. Especial atención merece el caso de corrupción, que implica a todo el gobierno regional, de Portmán Golf S.A., en la Unión, triste tierra que continúa sufriendo las maquinaciones de los corruptos y poderosos desde que sus habitantes, hace ya un siglo, comenzaron a ser explotados para la extracción de carbón en las minas, además de la catástrofe ecológica y heroicas luchas de los vecinos de todo un pueblo (obreros) contra la especulación urbanística, contra legiones de policías, todo ello en los tiempos de Felipe González. Hay un documental terrible sobre aquel tiempo, que desde luego recomiendo. Este caso será recogido, además de la utilización de fondos públicos en Murcia para la construcción de megacentros comerciales de los que sólo unos pocos extraen beneficios. Se verá, entonces, que los nombres que aparecen en este artículo se vuelven a repetir incesantemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea con la que uno se queda siempre es que Murcia se la están quedando unos pocos, que hacen y deshacen a su antojo y que no dudan en aumentar la presencia policial y la vigilancia ciudadana cada vez que que alguna conducta les parece contraproducente a sus objetivos. En fin, técnicas típicamente fascistas de una aristocracia política corrupta hasta las entrañas. En otro artículo hablaré de esta represión, y de cómo Murcia ha ido cambiando poco a poco hasta ser un lugar en el que prácticamente no se puede vivir si uno siente la más mínima necesidad de ser libre. Pero son tantos y tantos los abusos que todo esto quedará, como he dicho, para otro artículo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-5124470603925977925?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/5124470603925977925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/agua-para-todos-o-la-escandalosa-trama.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/5124470603925977925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/5124470603925977925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/agua-para-todos-o-la-escandalosa-trama.html' title='Agua para todos, o la escandalosa trama de corrupción protagonizada por los &quot;aguatenientes&quot; de Murcia.'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/Scqe-5CG5VI/AAAAAAAAABs/dSJlL-a6K94/s72-c/Murciaaguaparatodos.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-2508001028620409467</id><published>2009-03-25T13:21:00.000-07:00</published><updated>2009-03-25T16:24:16.114-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Stop Plan Bolonia'/><title type='text'>El Plan Bolonia debe someterse a referendum. Todos los ciudadanos deben saber lo que aquí se juegan.</title><content type='html'>(Al final del artículo puedes ver un vídeo sobre la represión policial en cataluña)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de lo ocurrido en Cataluña, de cómo se conduzca el Plan Bolonia por parte de los poderes públicos dependerá, inevitablemente, la fe ciudadana en la democracia y el Estado de Derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los medios de comunicación oficiales están legitimando y justificando la intervención policial en Cataluña contra los manifestantes. Y no sólo eso, sino que la forma en que difunden la noticia genera la ilusión de que en España está teniendo lugar lo que precisamente los manifestantes (entre los que me incluyo) echamos en falta. Cuando hablan de “disturbios”, parece como si la policía y los manifestantes hubieran protagonizado una trifulca. Eso nunca es así. Son los policías los que cargan, y los manifestantes los que corren. La ilusión consiste en hacer creer que existen dos frentes en igualdad de condiciones que han entrado en conflicto. Esta ilusión, además, refuerza en la psique del ciudadano, o al menos lo pretende, la idea de vivir en una democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los medios explican la versión oficial del Plan de Bolonia, con todas sus ventajas, y luego difunden la idea que sobre el mismo plan tienen los manifestantes antibolonia, generan la ilusión (absolutamente falsa) de que en la sociedad, con respecto a la reforma universitaria, existe un marco de diálogo donde coexisten ideas enfrentadas que han de llegar a un pacto negociado. Los medios, además, critican duramente a los manifestantes basándose en las maravillas del Plan Bolonia. Así están justificando que sean los expertos los que decidan por todos, pues parece ser que nuestra profunda estupidez no nos deja ver ni comprender semejatnes maravillas. Pero los ciudadanos, todos, sin excepción, deben saber que no solamente se trata de si la reforma es o no beneficiosa a largo plazo. Lo que exigen los estudiantes trasciende la simple crítica a la reforma, y apunta a que todo el conjunto de la sociedad española esté representado en el proceso de decisión acerca de la reforma universitaria. Y que la información que obtenga sea también de la de los estudiantes contra el Plan. Pero de primera mano, y no a través de quienes se han autoproclamado, en los medios,  sin que nadie se lo haya pedido, portavoces de los estudiantes, diciendo lo que pensamos acerca de las cosas sin que estemos delante para rectificar. Hoy, en un programa de tertulia, se daba la siguiente tesis: "los estudiantes ni siquiera saben qué es eso del Plan Bolonia. No lo entienden. Lo que ocurre es que, como jóvenes que son, se apuntan a todas estas movilizaciones antisistema" Pero no había presente ningún aludido para dar la réplica y demostrar públicamente si estamos o no informados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si las manifestaciones contra Bolonia continúan, si se ha radicalizado el discurso anti-bolonia hasta el extremo de negar la reforma rotundamente, es por la absoluta falta de diálogo democrático. A los estudiantes se les engaña una y otra vez. Se les promete, como sucedió en Murcia con el Rector Cobacho (cuya dimisión inmediata exige la Asamblea por mentiroso), que habrán jornadas de información y que los estudiantes pasarán a formar parte del proceso de elaboración y ejecución del plan, y esto no solamente no es cierto, sino que cada vez se está más lejos de este objetivo. Los ciudadanos que ven las noticias en la televisión oficial deben saber que no se trata solamente de si el Plan tendrá estas o aquéllas repercusiones, ni siquiera se trata de si los estudiantes universitarios estamos o no incluidos, sino que el Plan Bolonia es un proceso elaborado al margen de la sociedad, y es a la sociedad a la que se está apartando para que no estorbe. Nuestros derechos son pisoteados, pero no sólo los de estudiantes, sino los de todos. De hecho, se criminaliza al estudiante antibolonia para que el resto de los ciudadanos se distancien de él, para que no simpaticen con él, pues sólo así pueden llevar adelante la violación del derecho a elegir nuestro futuro, derecho que si es genérico, es porque es de todos, luego con esta estrategia se asguran pisotear a aquellos mismos a quienes convencen para que se aparten del movimiento estudiantil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo ocurrido en Cataluña lo demuestra: existe un proyecto de reforma universitaria. Y los estudiantes, y con ellos el conjunto de la sociedad española, se lo va a tragar tal cual está confeccionado y en las fechas previstas. No se modificará en absoluto. Nadie introducirá una cláusula. Sólo nuestros políticos saben qué nos conviene. Y los españoles, resulta, que, viviendo en democracia, no tenemos derecho a decir nada. Rectifico: tenemos derecho a opinar, siempre y cuando dicha opinión no vaya en contra de los intereses de quienes nos gobiernan y, lógicamente, siempre y cuando la opinión, de ser contraria o sencillamente disonante, no modifique el estado de cosas actual, es decir, no transforme la realidad según el criterio del ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que el ciudadano debe saber: Que la reforma de la Universidad Pública, sea más o menos provechosa a largo plazo, será decisiva. En ese sentido, los afectados por dicha reforma serán: los estudiantes que ahora están en la Universidad; los que saldrán antes de la Reforma, pues vivirán en una sociedad con una cierta clase de profesionales y trabajadores instruidos desde ese mismo Plan; los estudiantes de instituto y colegio, pues un día irán a la Universidad. Y con ellos, sus propias familias, que un día ingresarán a sus hijos en la Universidad y tendrán que afrontar un gasto económico que, de privatizarse la enseñanza, correrá estrictamente de su cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Independientemente de la naturaleza de la Reforma, es toda la sociedad la que, lo quiera o no, está involucrada. Y como tal, tiene derecho a decidir si quiere o no la reforma. Para ello es necesario someter la ley a referendum en todo el territorio. Pero sin trampa, es decir: antes del referendum deben abrirse espacios informativos en los medios de comunicación oficiales (que son los que más difusión tienen) para que las Asambleas de estudiantes, que efectivamente tienen otra visión acerca de la naturaleza del Plan Bolonia, puedan expresarse e incidir así en el resultado final en la misma medida que aquellos interesados en que salga adelante el Plan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que el problema que ha planteado el Plan Bolonia se hace extensible al contexto social en que se enmarca: de un referendum efectivo (no sólo consultivo) con amplia información igualitaria ofrecida por todos los sectores en discordia (no representantes oficiales políticos o sindicales, sino las Asambleas de estudiantes, que son las que propiamente han organizado un discurso unitario y alternativo contra el Plan Bolonia), depende que los ciudadanos en general nos sintamos viviendo no solamente en una democracia teórica, sino efectiva. Es decir, no sólo que nos sintamos viviendo en democracia, sino que nos sepamos viviendo democráticamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, con el lamentable ejemplo que ha dado la policía, y los políticos y los medios de comunicación en general, la fe en el Estado de Derecho, imprescindible para su desenvolvimiento, corre serio peligro de disolverse. Un sistema social no se sustenta mediante la violencia, ni porque los ciudadanos tengan más o menos dinero, o más o menos trabajo. Un sistema se sustenta en su propia legitimidad, la cual, y esto es un hecho demostrado por sociólogos importantes, viene siempre sancionada por la población en general. Hasta las tiranías más insoportables aguantan si la gente tiene fe en su necesidad. Pero si esta fe se pierde, entonces se recurre a la violencia, como la que hemos visto estos días. La violencia no es la esencia del Estado, sino su último recurso. De hecho, la violencia aparece cuando se abren brechas en la existencia del Estado, en su legitimidad. SE puede decir que la violencia, no contra el delincuente común, sino contra aquellos que quieren formar parte del proceso de decisión, no es la naturaleza de un ordenamiento, sino que, muy al contrario, anuncia su posible defunción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señores poderosos, tomen nota de lo que ha sucedido en Grecia. En una sociedad que dice ser democrática, un déficit democrático tan clamoroso socava los mismos cimientos de la sociedad, es decir, su misma legitimidad. O lo que es lo mismo: si los poderes están ahí para que exista democracia, y ésta brilla por su ausencia e incluso son los mismos poderes los que la ponen en peligro, el ciudadano se plantea la siguiente pregunta: ¿para qué queremos, entonces, a los poderes? Y acaba respondiéndose: Los poderes deben ser eliminados para que se cumpla lo que ellos mismos prometen, pues lo impiden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la parafernalia de la democracia, el juego de recrear la ilusión televisiva de que existe un contexto de diálogo ciudadano regido por un moderador, no va a durar para siempre. Las mentiras, tarde o temprano, dejan de funcionar, y entonces la gente se encoleriza doblemente: por los males que sufre, y por haber sido engañada para que los aguante como si no tuvieran solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Video Sobre la represión policial contra los antibolonia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-df536d11372adaab" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v8.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3Ddf536d11372adaab%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330226724%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D155C6B1D0895229182BB561674C2C20846A94D4A.492A4E962DD789F87307DB9EEB0D2E0FC4A20ABC%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Ddf536d11372adaab%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DvVTplxoFsAMRmaYl8QXaP4VglTc&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v8.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3Ddf536d11372adaab%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330226724%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D155C6B1D0895229182BB561674C2C20846A94D4A.492A4E962DD789F87307DB9EEB0D2E0FC4A20ABC%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Ddf536d11372adaab%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DvVTplxoFsAMRmaYl8QXaP4VglTc&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-2508001028620409467?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=df536d11372adaab&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/2508001028620409467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/el-plan-bolonia-debe-someterse.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2508001028620409467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/2508001028620409467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/el-plan-bolonia-debe-someterse.html' title='El Plan Bolonia debe someterse a referendum. Todos los ciudadanos deben saber lo que aquí se juegan.'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-5123824077186832342</id><published>2009-03-25T13:18:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T01:21:06.433-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Corrupción total'/><title type='text'>Sobre el PP valenciano, la corrupción política y económica, un sastre, pantalones, camisas y chaquetas</title><content type='html'>Los numerosos casos de corrupción en España arraigan tanto en una aristocracia política de origen franquista, como en las estructuras psicológicas que generó aquel sistema para naturalizar el abuso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Popular aglutina en sus filas a los políticos más corruptos del Reino de su Majestad. Eso, aunque no lo demuestren los jueces, lo sabemos todos. Realmente, más que como partido, debería definirse formalmente como: grupo mafioso, o mafiocracia, al que acceden los niños pijos de un linaje especial de españoles selectos con vistas a ejercer un poder sobre el resto del país y, de paso, enriquecerse. Yo intento elaborar un artículo sobre la corrupción urbanística y política en Murcia -decir urbanístico, corrupción y política en este país es decir lo mismo-, el mayor feudo del PP en España, y he tenido que dividir los casos en varios artículos especiales (robo de agua, urbanismo...) porque uno sólo con todos los casos actualmente investigados sería demasiado largo. Aburriría. Y esto teniendo en cuesta que se trata de una información a la que cualquiera puede acceder a través de Internet. A estos habrá que añadir los casos que ni se conocen, ni se conocerán jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos preguntarnos de una vez por todas cómo es posible que semejantes políticos no solamente tengan cabida en España, sino que además se reproduzcan como por esporas y que nunca caigan en manos de la Justicia. Se podría responder que la justicia es un órgano no independiente de la política. Si se examina el sistema de elección de altos cargos de CGPJ se verá que no sólo no hay una clara división, sino que la justicia está literalmente en manos de los intereses políticos. Pero esto es otro tema del que por cierto ya hablé en otro artículo con relación a Garzón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, creo que existe otro factor de peso: Los españoles en general tienen como un cierto aguante para los casos de corrupción política. De hecho, para una gran parte de la población no son tan escandalosos como para la otra. Alegan que “ellos también lo harían, de estar en su lugar”, y esto porque asumen naturalmente que el acceso a la política no tiene su sentido en un auténtico interés por los asuntos sociales. Muchos ciudadanos vinculan a priori, ya digo que de forma natural, política y dinero fácil. Se ha asumido que esto es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una explicación de este insólito fenómeno puede ser la vida en el régimen de Franco durante nada menos que 40 años. De hecho, yo personalmente considero que cuando se habla de franquismo la palabra “ilegal” pierde el significado específico que tendría en un auténtico ordenamiento jurídico y político. ¿Se puede hablar de corrupción política o económica durante este oscuro periodo de la triste historia de España? En realidad, no. Y esto es así porque se trata de un régimen golpista. Su desenvolvimiento está ligado a la ilegalidad. Da igual a qué leyes decimonónicas o a qué principios naturales apelaran en su día las tropas rebeldes para justificar su posicionamiento en contra de la República. Lo cierto es que quebrantaron la ley. El problema es que, una vez quebrantada, este acto se habría mantenido como ilegal si el golpe hubiera fracaso. Al tener éxito, se implantó en España una forma de gobierno -forma, por llamarla de algún modo- que ni siquiera contaba con un programa político, ideológico, identificable. Por eso la crítica al franquismo es tan ambigua. Por eso, mientras en otros lugares se habla de dictadura socialista, comunista, nacionalsocialista, fascista, en España debemos referirnos a la forma de gobierno con el mismo nombre que designa al gobernante, ya que no existen categorías políticas puras que puedan relativizar la función del régimen y hacer objetivos los casos de abuso de poder. Estuvo caracterizado por la Santa Voluntad de unos señores que, por la fuerza, hicieron suyo el país y luego lo utilizaron para enriquecerse, para consolidarse como clase dominante sobre otros españoles que corrieron peor suerte al defender la legalidad. Clase dominante que, de una forma u otra, llega hasta nuestros días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España durante el franquismo fue el país del chanchullo. No sólo a nivel político. Las condiciones de vida fueron tan duras hasta bien entrados los años 50's (para algunos esta situación  se prolongó durante muchos más años) que la gente corriente, los obreros, tenían que recurrir a toda suerte de artimañas para sobrevivir. Esta nueva picaresca, en el fondo, tenía su correlato en la clase dominante, en sus tejemanejes. Recordemos, por ejemplo, que en España, durante muchos años, no hubo política fiscal, y que la utilización de la peseta durante este tiempo era una simple cuestión de fe. De cara a las relaciones internacionales de comercio, se tenía que recurrir al trueque porque la peseta adquiría o perdía valor en función no de un mercado de valores, sino del favoritismo de algún Ministro con un empresario que había decidido dar el pelotazo con productos prohibidos por ley. Tener una amistad significaba tener riqueza. Ni siquiera se cobraban impuestos. En realidad, el imperio de la ley brilló por su ausencia. En un sistema legal se puede sobornar a un juez para que altere su veredicto, o a un funcionario de prisiones para que deje libre a un preso. Estos son casos de corrupción. En la España de Franco, sin embargo, estos casos constituían la norma. Todo era arbitrario. Los únicos valores eternos fueron los exigidos a la población sometida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La diferencia esencial estriba en que los españoles corrientes lo hacían por necesidad, para subsistir nada más y a duras penas, mientras que los otros lo hacían para enriquecerse y vivir entre los más fastuosos lujos a la vez que pregonaban el ayuno, la abstinencia y la humildad cristianas. Se instaló en España, hasta la llegada de un sistema político (mejor o peor, pero sistema a fin de cuentas), una forma marrullera de hacer política y de vivir cotidiano que a veces se confundían. El asalariado de hoy día, al tener una nómina, posee ahora pocas oportunidades de estafar al sistema. Sin embargo, lo que ha quedado de todos esos años no es ya su habilidad para sobrevivir, su picaresca, sino la increíble tolerancia a los casos de corrupción que vemos en este país. De momento, ya tenemos una tesis: la corrupción de los políticos, esto es, el usar la política como vía directa al enriquecimiento, así como el beneplácito que dan a esta corrupción muchos ciudadanos (sin el cual no podría desenvolverse) tiene su origen quizá antes del franquismo, pero sin duda fueron esos 40 años los que por fin institucionalizaron la corrupción hasta disolverla tanto en la forma de actuación política en particular como en la mentalidad del español en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue, pues, una enfermedad endémica del franquismo, que comenzó el día del levantamiento contra un Gobierno legítimo. Y fue este mismo sistema de golpistas quien naturalizó la corrupción hasta convertirla en la norma. Incluso los socialistas de Felipe Gonzalez, que se presentaron como serios estadistas después de años de chanchullos, cayeron finalmente en la trama interminable de la corrupción. No obstante, es injusto que la derecha (desde el diario El Mundo) elaborara un discurso gracias al cual la palabra “pelotazo” y la corrupción política de esta clase iba a pasar a la historia ligada irremediablemente a los socialistas de entonces y a la época que va de finales de los 80's hasta que perdieron las elecciones, pasando por la Exposición Universal de Sevilla del 92. Es injusto, digo, porque la derecha mejor que nadie sabe que esta forma de corrupción viene de muy atrás, concretamente de las mismas filas de donde ellos han salido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podríamos todavía preguntarnos qué otros elementos contribuyen a la normalización de la corrupción. Estoy seguro de que son muchos los ciudadanos que se sentirían indignados si llegaran a conocer la ingente cantidad de casos que están siendo investigados con relación a la trama de corrupción que atañe sobre todo al Partido Popular (lo que no significa que no alcance también al PSOE, pero eso es otra historia). Los ciudadanos continúan fiándose de las noticias que difunden los medios de comunicación de masas. Aún distinguen entre la seriedad y veracidad que rodea un espacio de tertulia política y el carácter informal de otros espacios, como los del corazón. Sin embargo, lo que se está difundiendo en estos espacios de supuesta tertulia política con relación a la corrupción política y económica del Partido Popular es para sospechar. De hecho, por más que cada día machaquen al telespectador con numerosos casos del PP valenciano, uno llega a preguntarse si la función de los medios no estará siendo, realmente, la de desinformar sobre la naturaleza de la corrupción política en el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo dos ejemplos: en Alicante al alcalde popular, Luis Díaz Alperi, y dos concejales, han sido imputaos por el juez por delitos de prevaricación, tráfico de influencias y adjudicaciones irregulares. El alcalde ha sido acusado por el partido de la oposición por aprobar en 2003 la revisión de un plan parcial en una zona en expansión para favorece un centro privado mediante una concesión administrativa encubierta en un solar reservado para un colegio público. El alcalde Pedro Hernández, del PP, estuvo imputado por la venta millonaria de un solar de su propiedad. Además de las acusaciones contra el alcalde hay otros dos imputados, dos concejales del consistorio municipal, Pascual Ortiz y José Antonio Sánchez, acusados de prevaricación. Pero sus casos fueron archivados. Solicitaban créditos para financiar obras y servicios no presupuestados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se pude continuar. Los casos son infinitos y se extienden hasta Murcia, conectados con la trama Marbellí que se llevó por delante, solamente, a Julián Muñóz, el chivo expiatorio, la cabeza cortada, sangrante y exhibida por televisión, de poderes que jamás nos estará permitido identificar, y cuyos nombres, quizá, nos tropezamos cada día en la calle en la forma de los más respetables logotipos, carteles e incluso anuncios de televisión. Recordemos el caso Zaplana de Terra Mítica y las facturas falsas. En todos estos casos se manejan cifras multimillonarias (300 millones de euros, 400 millones) Un vistazo rápido por internet podrá sacar a cualquiera de dudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con todo este trasfondo, que por cierto todos los españoles conocemos perfectamente, y que probablemente será más escandaloso de lo que la justicia, y nuestra propia imaginación, reconocerá jamás, hoy, en la cadena de televisión privada Cuatro, en la tertulia política de sobremesa, hablaban de unos trajes del señor Francisco Camps. No se cuántos pantalones y camisas y chaquetas. PANTALONES, CAMISAS Y CHAQUETAS. Repito, por si no se ha captado la gravedad, no del delito de Camps, sino del de los medios de comunicación en su tertulia política: hoy, el debate político trataba sobre cuántos PANTALONES, CAMISAS Y CHAQUETAS le han regalado a Camps. Federico Trillo también tiene algo que ver en todo esto, y la trama gira en torno a un sastre maléfico. No en torno a banqueros multimillonarios, multinacionales del ladrillo, alcaldes y demás miembros electos de la santa institución pública española, constructores, inmobiliarias, empresarios... NO, sino que giraba en torno a un SASTRE. y sus pantalones, camisas y chaquetas ¿De verdad piensan que nos vamos a tragar ese camelo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvemos al principio de este artículo. ¿Es el Partido Popular el partido más corrupto del país? Con independencia de lo que digan los medios, es voz popular que los casos de corrupción urbanística en España son vergonzosos. Hablamos de una forma de enriquecimiento que, a diferencia de la corrupción del PSOE de González, va a cambiar, a la larga, la fisionomía del país, las relaciones políticas y, sobre todo, sociales. La corrupción ha sido la norma y amparada por el negocio del ladrillo de ella ha surgido una elite económica tan poderosa que va a ser difícil liberarse de su gobierno en las sombras, y más difícil va a ser todavía que no notemos las consecuencias durante muchos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oscurecimiento de la vida que poco apoco vivimos, y que por ahora muchos no saben aún calificar, pero que sí sienten, se debe a este extraño proceso de cambio hacia formas de gobierno que de vez en cuando trascenderán el conservadurismo para mostrarse plenamente fascistas. Otras formas de explotación de la clase obrera, otras formas de represión y otras formas de vigilancia propias de un Estado sin libertad, están llamando a las puertas. De hecho, las tenemos ya dentro, configurando nuestro entorno, pero todavía son muchos los que se niegan a verlo porque  la clase media aún no ha protestado en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que la crisis es global, en España su naturaleza responde sobre todo al modelo de crecimiento económico de los últimos años, ese que ha vuelto a generar pobreza para algunos, riqueza para otros, injusticia, endeudamiento de las familias y una diferencia  intolerable entre las clases sociales, entre las que ahora hay que destacar a las muy pobres. Si experimentamos alguna clase de libertad parcial durante la década inmediatamente posterior a la transición, aquello se acabó, señores. Y el fondo de todo esto son los millonarios surgidos al amparo de la corrupción política y financiera del país. Y Cuatro hablando de la trama en torno a un sastre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-5123824077186832342?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/5123824077186832342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/sobre-el-pp-valenciano-la-corrupcion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/5123824077186832342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/5123824077186832342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/sobre-el-pp-valenciano-la-corrupcion.html' title='Sobre el PP valenciano, la corrupción política y económica, un sastre, pantalones, camisas y chaquetas'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-6164454956629583039</id><published>2009-03-25T13:16:00.000-07:00</published><updated>2009-03-25T15:53:09.770-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artículos políticos y sociales'/><title type='text'>El caso del Juez Garzón pone al descubierto el absoluto déficit democrático del Reino</title><content type='html'>El caso del juez Garzón pone en evidencia los estrechos vínculos entre política y justicia, sancionados por ley fundamental en 1978, y unas intrigas palaciegas del Reino de España que atrapan a Todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de entrar en las polémicas de corral o de la gran parafernalia de la democracia representada por las tertulias políticas de las principales cadenas de Televisión (sobre todo Cuatro, donde están presentes los Partidos mayoritarios a través de sus periodistas, que se hacen pasar por objetivos), hay que analizar quién y por qué los hilos de la justicia se mueven al son de un calculado ritmo marcado por los tejemanejes políticos, y luego se difunde por los medios con milimétrica precisión para lograr los efectos necesarios de la opinión pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es, saber qué relación existe entre justicia y política. Ya sabemos de sobra la que hay entre política y mass media, y entre política y economía. Con respecto a la justicia, alguna relación parece que hay, pues las coincidencias son de tal calibre que deben hacer sospechar a cualquiera con dos dedos de frente. Hablo de las siempre oportunas (para algunos) ilegalizaciones masivas de partidos políticos en Euskadi en vísperas de elecciones. Hablo de la sospecha que se cierne sobre el juez Garzón -anteriormente elevado a héroe nacional cuando  los partidos del reino estaban de acuerdo con sus procedimientos y ninguno dudaba de su catadura moral- justo cuando dicho juez decide arremeter contra casos de corrupción que, llevados hasta el extremo, sin duda podrían desmantelar un grupo político tan bien armado como el PP, pues en él parece que la corrupción es norma y, si dijeran de tirar de la manta, no se libraría ni el Tato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que vamos a ilustrarnos: Según Ley Orgánica del Poder Judicial, reformada en 2005, para elegir a los magistrados del Supremo y a los presidentes del Tribunal Superior de Justicia (TS y TSJ, respectivamente), es necesaria una mayoría de los tres quintos de los 20 vocales del pleno del Consejo General del Poder Judicial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cargos más importantes de la justicia en el Estado dependen de este órgano: CGPJ. Él promueve y sanciona a los que componen las más dignas y altas filas del Reino de España. Así que, ahora, lo importante es ver qué se ha hecho en dicho Reino para asegurar esa independencia de los poderes. Independencia necesaria, por otro lado, para que el ciudadano confíe en que los políticos son tan iguales, tan ciudadanos, como el resto de los ciudadanos de a pie, esos que no se mueven en las altas esferas ni tienen contactos importantes ni chanchullos de tal relevancia que deban ser sacados adelante a golpe de Ley. Independencia para que, en caso de abuso, los ciudadanos tengan un poder, al menos uno, al que puedan apelar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos, pues, cómo se ha asegurado esta independencia del CGPJ, órgano clave. Podría, como en otros países, haberse practicado una efectiva división de poderes. Sin embargo, aquí el modelo fue típicamente Ibérico. Recordemos que todos estos sistemas se desarrollaron al amparo de la sobrevalorada (hipersobrevalorada) Transición Española, esa que nos conducía hacia el reino de la libertad, la igualdad y el desarrollo. O, al menos, hacia el Reino, a secas. Este fin último, desde luego, nadie podrá decir que no se cumplió a rajatabla. Todos los implicados en el proceso de la Transición, a parte de la Corona, que se aseguró su lugar privilegiado como garante del Estado Español, de su gloriosa Unidad -ideal para que los españoles no nos metiéramos de pleno en eso de la libertad, sino poco a poco, con mesura, dirigidos, tutelados por el sucesor electo del golpista Franco- fueron partidos políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Da igual ahora de qué color. Todos -a excepción de los que o no estaban legalizados o mostraron su desacuerdo- se lanzaron a por su parte del pastel. Todos decidieron ser pragmáticos y sancionar el invento ese de la Monarquía Parlamentaria con tal de estar ahí -bueno, los republicanos no estaban legalizados todavía, oh gran casualidad- Todos los que pactaron en Moncloa fueron partidos políticos, y crearon una España a su medida, -más a medida de la Corona a partir del ¿fallido? Golpe del 23 F-, medida que, a algunos, con el tiempo y por minoritarios, les ha salido rana. Recordemos en este punto que en la mayoría de ocasiones, por no decir en todas, estos partidos no contaban, en el momento de su legalización, con el apoyo directo de las bases sociales, sino que tal apoyo fue creado a posteriori de su legalización en un contexto democrático a fuerza de propaganda electoral. Los partidos, en este sentido, tuvieron antes el apoyo de las potencias internacionales que el de los mismos españoles, apoyo que, después, les serviría para ganarse al electorado con panfleto, promesa y slogan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí va: Para que tal órgano funcionase con independencia, se estableció, en 1978, que aquellos vocales designados por las Cortes (8 o 20 en función de los distintos sistemas que se han sucedido en el tiempo) tuvieran el apoyo de tres quintos de los diputados y tres quintos de los senadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué encubre esto? En vez de buscar una independencia verdadera, sólo se lograba que el CGPJ no estuviera influido por un sólo partido político, o dos. Veamos. Esto sería independencia si existiera la garantía de que todos los partidos políticos tienen una representación igual. Esto es imposible, primero porque aquí, en la zona Ibérica, se practica como un deporte eso de la ilegalización. Por otra parte, en un país donde estar o no representado y el nivel de representación, en su caso, depende de los votos, iría directamente en contra de este principio de la democracia representativa (tan problemática como real y efectiva es la directa). O sea, que para que todos los partidos -bajo el supuesto hipotético de que ninguno fuera ilegalizado en el transcurso del tiempo infinito, pues la adscripción al modelo monárquico implica tragarnos a generaciones sucesivas- tuvieran incidencia sobre dicho órgano, partidos en principio sin apoyo popular tendrían que estar ocupando sillones de influencia en el mismo número que los partidos con apoyo. Un disparate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Si ya de por sí el sistema es pobre y limitado, pues no garantiza la independencia de la política, sino sólo que la influencia asumida y declarada se reparta entre los políticos -esto es, no sólo no mantiene la independencia de la política sino que pone la justicia en sus manos según Carta Magna (claro, ellos la redactaron)- mucho más trágico resulta el desenlace cuando el espacio político es ocupado totalmente por dos fuerzas mayoritarias. Este y no otro peligro esconden los “Pactos de Estado”, que los comentaristas aclaman como una virtud pero que supone un auténtico cáncer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quedan vinculados los jueces a un partido en concreto, sino a la política en general, política que, a la larga, se concentra en manos de dos grandes partidos: PSOE y PP. Estas pasadas elecciones vimos cómo la derecha, con el lobo del comunismo y la crisis, aumentaba su representación tirando de los sectores más extremos, a la vez que el PSOE, con el lobo del franquismo y la ultraderecha, conservaba la suya. Gracias a los lobos de una parte y de otra, inundaban la estadística de azul y rojo. Desde entonces, hemos visto desacuerdos que han paralizado literalmente los órdenes más supuestamente independientes de la Justicia del Reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, en el patio de porteras de la cadena de Televisión Cuatro, en su apartado de política (jajaja) un representante del grupo VOCENTO al que le interesa la mancillada imagen del juez, decía: ¿Van ustedes a poner en duda la imparcialidad del Poder Judicial en España? Y todos contestamos: por supuesto que no. No porque exista un sistema legal que garantice tal independencia, sino porque en España seguimos siendo católicos y tenemos fe en la buena voluntad de los jueces. Es decir, que pudiendo politizarse el sistema judicial de hecho y de derecho, confiamos, ciegamente, en que no lo haga. Igual que confiamos en nuestro Rey, quien sólo entra en la Carta Maga para que quede claro que ni a él ni a su familia lo atrapa ley alguna (contradicciones de toda Constitución con Soberano). Aquí todo es cuestión de que, quienes nos gobiernan, sean benévolos y tengan misericordia de nosotros. Otra vez, podemos ser considerados españolitos a la vieja usanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este desaguisado, hoy leíamos en los periódicos que el CGPJ abría una investigación al Juez Garzón por ingresos en New York a través del Banco Santander, por unas conferencias que, desde luego, pagan bien. Sucedió entre el 2005 y el 2006, por 203.000 dólares (un huevo de euros y no digamos de pesetas) Parece ser que no avisó de tales ingresos, así que siguió cobrando su sueldo. El ex-ministro de la Gerra Federico Trillo, aquel cuya catadura moral nadie pone en duda (cuestión de fe, no de justicia) y que iba diciendo aquello de que le dieran un euro por pregunta sobre la Guerra de Irak, soltaba hoy otra perla: que el juez, lo que debe hacer, es desaparecer. Desde luego, se dice, sus 203.000 dólares no pueden compararse con los modestos regalos que le hicieron al de Valencia (aunque, entre nosotros, seguro que fue algo más que unos trajes, pues yo sí dudo, y mucho, de la catadura moral de TODOS los que nos gobiernan. En fin, no tengo FE, soy un ateo, no creo en la benevolencia de esa pluralidad de dioses que nos vigilan y gobiernan según sus caprichos e intereses de casa de Gobierno, del Olimpo. No quiero fe, sino certidumbre)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué debemos pensar los vasallos del Reino? ¿Que Garzón está corrupto? ¿Que lo está el PP? ¿Que sólo es otra de las sucias campañas de imagen llevadas adelante por el PP a través de sus medios y que tan buenos resultados les ha dado en las autonómicas? ¿Que Garzón es bueno cuando ilegaliza partidos de izquierdas en Euskadi, pero no cuando arremete contra el PP? ¿Que arremete contra el PP instado por el PSOE? ¿Que lo hace por un elevado sentido de la justicia? ¿Que PSOE y PP están intentando hundir a Garzón porque el PP ha salido ganando la partida al PSOE y tiene a éste cogido por los huevos? ¿Que todos están corruptos hasta las entrañas? ¿Que la culpa la tiene Bermejo? ¿Que no la tiene nadie? ¿Que los noticiarios no son más que un correlato de los intereses de partido que, además, manipulan la opinión pública desde el aparato de televisión? ¿Que en la casa de las dagas voladoras las ostias pueden venirte de cualquier parte, e incluso de todas a la vez, y que no te libras ni siendo Garzón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Todas las anteriores opciones a la vez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ninguna?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Si?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A veces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hagan sus apuestas y añadan alguna que otra posibilidad más. La que se les ocurra, sin miedo, no tiene por qué estar fundada, y les diré por qué:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque: La política en España es tan antidemocrática, la división de poderes tan ficticia, tan sectaria, la basura alcanza a tantos políticos, a tantos jueces, a tantos empresarios y banqueros forrados, el déficit democrático es tan evidente, el Estado de Derecho ha reservado eso del Derecho tan para sus propios líos turbios de clase, es todo tan sumamente chabacano, tan escandaloso, tan bananero, que los españoles sólo podemos especular, hacer cábalas sobre qué pasará en las sombras de los pasillos del Castillo de España, en sus rincones a oscuras, qué tramas se estarán urdiendo entre bisbiseos, a qué príncipe apuñalarán el siguiente para ocupar su cargo, quién será la víctima de la codicia del próximo trepador. Y todo esto tutelado por nuestro magnífico Rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cábala puede ser un disparate, pero no por ello puede usted ser tachado de incompetente. En Sombras y Tinieblas, a Woody Allen le dicen que forma parte de un plan, pero no le cuentan nunca en qué consiste. Él, claro, lo va haciendo todo mal, pues desconoce el famoso plan. Cuando le reprochan ser un incompetente, él contesta: “no tengo la información necesaria para ser un incompetente”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es política y además de la buena, de la secreta, así que todo vale. Es política con dos caras, una para afuera, sonriente y amable, limpia, casta y santa, que en todas las materias nos pide fe y confianza (judicial, económica, laboral), y otra para adentro, sórdida y llena de traidores. Sólo podemos hacer cábalas porque sólo hay intriga palaciega. Eso, con el siguiente peligro: que al hacer cábalas con los datos de que disponemos, y siendo estos datos difundidos por los mismos poderes que nos gobiernan, quizá, sin saberlo, estemos posicionándonos a favor de algún poder, sin saberlo, es decir, dejando que los dioses del Olimpo se expresen a través de nosotros para poner sus ideas en circulación a través de nuestra ingenua boca, sin permiso, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad, a mí, a estas alturas, me da igual que Garzón sea o no honrado. No quiero decir nada ni defender a nadie, no vaya a ser que esté haciéndole el juego sucio a un poder que ni conozco, ni deseo conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, llegados a este punto, sólo creo que en la realidad de millones de parados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-6164454956629583039?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/6164454956629583039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/el-caso-del-juez-garzon-pone-al.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/6164454956629583039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/6164454956629583039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/el-caso-del-juez-garzon-pone-al.html' title='El caso del Juez Garzón pone al descubierto el absoluto déficit democrático del Reino'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-8609882006616320743</id><published>2009-03-25T13:12:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T01:21:48.884-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crisis del capitalismo'/><title type='text'>Refundación del sistema capitalista o sobre el gran saqueo de las arcas públicas</title><content type='html'>Cuando la estructura del sistema adopta la forma del timo piramidal a escala global elevado a norma económica encubierta, la Refundación no puede ser sino el último gran saqueo de los bienes públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El burdo análisis de los economistas oficiales encorsetados en las viejas categorías jamás tendrá una incidencia positiva sobre la desastrosa realidad, porque dichas categorías, además de anticuadas y descontextualizadas, han sido puestas en circulación en complicidad con los mass media por un discurso político y económico interesado, los nuevos tiranos de la sociedad, los nuevos líderes totales a la cabeza de un capitalismo monopolístico que aglutina, hoy como ayer, la riqueza en unas pocas manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han sido los poderes fácticos quienes, frente a la crisis, han hecho aparecer la opción ilusoria entre socialismo (a lo soviético) o liberalismo a ultranza asociado en el imaginario colectivo a una sociedad de bienestar que, es cierto, dio sus buenos frutos, pero que el mismo capitalismo desenfrenado que engendró se ha encargado de desmantelar desde hace ya treinta años. Estas categorías no son sino una estrategia que justifica la progresiva absorción de lo público por lo privado, el último gran expolio de la sociedad pública que comenzó con la privatización de las empresas privadas y la deslocalizacón de las grandes empresas multinacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es meter miedo a la gente con el lobo del autoritarismo para seguir dejando la política sin poder alguno sobre la economía real. Hoy por hoy vivimos tiempos extraños donde el pensamiento lucha por buscar asiento sobre una realidad firmemente consolidada en conceptos eficaces, que brillan ahora por su ausencia. El keynesianismo se basaba en una conjunción de socialismo y economía liberal, y debe mucho más al modelo soviético de lo que le gustaría reconocer. Socialismo, para proteger al ciudadano de los desmanes del capitalismo y generar un contexto de progreso sostenido sobre la base de un plan largoplacista (racional, capitalismo productivo) que pusiera fin a los procesos de crisis y las guerras intestinas como producto de las revoluciones proletarias que, en el caso de Alemania e Italia, los líderes absolutos se encargaron de transformar al nacionalsocialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta economía según el modelo de keynes estaba ligada fuertemente a la ley que prometía retenerla dentro de los límites de un contexto internacional entre países con leyes sobre derechos humanos, laborales, civiles y mercantiles homologables. Ese y no otro fue el principio fundamental del Plan Marshall, cuyo objetivo principal era reflotar a la Alemania vencida, pulmón de la economía mundial, y no volver así a caer en el gran error del Tratado de Versalles. Con Alemania reflotada, se impedía que Europa cayera bajo la influencia del comunismo a la vez que se extendían las posibilidades del mercado norteamericano de exportar sus excedentes de producción. El Plan Marshall era dinero a fondo perdido para levantar una Europa a imagen y semejanza de Estados Unidos, la nueva potencia mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ahora ese socialismo es la herramienta del mismo poder económico para organizar a la población a través de leyes autoritarias y así salvar lo que se ha bautizado como capitalismo, no ya internacional, sino transnacional. Este autoritarismo de Estado se refleja en la nueva alianza que los partidarios de la democracia liberal (también aquí entra la socialdemocracia) están haciendo con el pensamiento fascista y de ultraderecha, la gran fuerza de contención del movimiento obrero revolucionario, el cual asoma con cada crisis reclamando lo que es suyo. Esto ya sucedió una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí viene el segundo problema. Transnacional y multinacional son la misma cosa. La globalización no es sólo que las grandes empresas multinacionales hayan colonizado el mundo, ni tampoco es sólo que dentro del marco internacional de países capitalistas la economía se haya desregularizado. Transnacional significa que las multinacionales se han descentralizado, implantando sus sedes en paraísos fiscales previo acuerdo directo -sino consenso social, pues en estos países se ha promovido desde Occidente la soberanía, pero no la democracia real- con pequeños estados soberanos independientes que suplantaron después de la II Guerra Mundial el modelo colonial del imperialismo, moviendo fronteras -lo cual ha provocado genocidios en África- según la planificación occidental y sus intereses económicos, y que la multinacional necesita sobre todas las cosas para que los dictadores de dichos estados, equipados con armas, repriman a su población y así someterla a la explotación extranjera, a cambio de fortunas personales y la permanencia en el poder asegurada mediante los ejércitos de Occidente. Son países donde no se tiene ningún acuerdo jurídico para regular el sistema de derechos humanos y laborales. Estos países a menudo acaban siendo productores de materias que se venden en un mercado global, acabando con cualquier forma de producción autóctona de subsistencia. Esto genera hambre, miseria, movimientos migratorios, persecución y derramamiento de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo nadie -pues como indocumentado no tiene existencia a efectos jurídicos- que llama a las puertas de Europa, y que los poderes, frente a la crisis, quieren deportar como mano de obra excedente bajo la excusa de la delincuencia universal, no es sino el resultado de las políticas imperialistas, que han ido convirtiendo poco a poco a esa gran población mundial en un nuevo lumpen proletariado sin fronteras. La multinacional es un neo-colonialismo bajo la forma que ha moldeado en su frenético desenvolvimiento el capitalismo sin fronteras. Esta descentralización de sus sedes nacionales lleva a casos como los de General Motors, empresas que ahora exigen dinero público para evitar paro masivo en los países con los que se identifican, pero cuyo reflote económico con fondos del Estado no repercute positivamente en los ciudadanos americanos porque realmente es allí donde menos mano de obra contrata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto ha generado un flujo de dinero negro, libre de impuestos, que se ha movido en paraísos fiscales, en lagunas legales, y sobre el cual, a su vez, el nuevo capitalismo financiero ha estado especulando (ganando dinero sobre dinero libre de todo control). El imparable desarrollo de las nuevas tecnologías informáticas debe su suerte a este acontecimiento de la especulación sin fronteras, pues permite, en cuestión de minutos, mover dinero digital de una punta del planeta a otra, especular de forma frenética para engrosar las cuentas personales de los inversores. De no ser por este impulso, dichas tecnologías jamás habrían encontrado la inversión de recursos económicos necesarios para desplegarse en tan poco tiempo. Las redes informáticas son al nuevo Imperio financiero lo que las líneas ferroviarias al viejo Imperio Británico colonial, que encontró la técnica perfecta para desplegarse como potencia mundial antes de su decadencia. El final de este modelo de explotación fue sonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, con relación a los planes de refundación del capitalismo, que se basan en fuertes inyecciones de dinero público a lo privado, cabría preguntarse: ¿Existe realmente un sistema que salvar? Y de ser así... ¿qué significa salvar el sistema?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este capitalismo transnacional es el que hace imposible hablar ya de sistema. Durante más de veinte años el sistema se desintegraba. Sistema era el keynesianismo: una estructura visible, con una identidad identificable gracias a su permanencia en el tiempo restringida a un espacio determinado, identidad basada en un plan racional a largo plazo sobre la base de una economía productiva regularizada. Pero el capitalismo especulativo, que ha surgido al amparo de ese proteccionismo de Estado, sólo genera grandes riquezas privadas. No hace productores, sino poseedores. Es dinero generándose a sí mismo, una ficción que quedó perfectamente reflejada en la película Wall Street de Oliver Stone, en la figura estrella de los años 80's, el broker de la bolsa. Sin esta figura emblemática y su mentalidad no se puede comprender esta crisis financiera global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, la psicología del broker ha calado entre sus productos, filtrándose y configurando incluso la conciencia de una clase media asalariada que ha cerrado los ojos a la especulación porque se ha hecho de ella, no la excepción, sino la norma. Una clase media que, a su manera, estos últimos años, se ha permitido a sí misma especular. El ahora ex-presidente Bill Clinton es alabado por los economistas, pues, según cuentan, logró las condiciones óptimas para que el ciudadano medio asalariado pudiera invertir-jugar en bolsa. El correlato español de esta clase media, adaptado a la forma de especulación ibérica, ha sido ese obrero que decía comprar una vivienda como inversión, donde inversión ya no significa “inversión de futuro” con vistas a una estabilidad vital, sino inversión económica pura y dura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este capitalismo especulativo ha ido campando cada vez más a sus anchas, haciendo negocios totalmente oportunistas, liberado de las exigencias sociales y engullendo con su enorme poder el sistema público que debía hacerle frente. Por eso no se puede hablar de fallo en el sistema. El capitalismo aventurero no es ningún sistema porque carece de planificación consciente, racional, lo cual desmiente, a su vez, la teoría del automatismo. Es decir, sólo hay sistema cuando hay permanencia, y sólo hay permanencia cuando hay una acción consciente sobre la realidad que la organice y planifique.  De hecho, estaba tan bien planificada que fue capaz de funcionar por inercia (como cuando alguien empuja un cuerpo). Pero esta inercia hizo aparecer la ilusión de que el sistema funcionaba por sí sólo. La acción consciente -la izquierda oficial que pactó con estos poderes- se durmió el los laureles durante los años dorados y, claro, la bola que fue echada a rodar se está deteniendo por su roce necesario contra una superficie rugosa, que no es otra sino su propia contradicción interna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un caos que sólo dura mientras sus efectos no se hacen notar gravemente, mientras se vive de la simple dinámica de una organización racional de la sociedad que ese mismo capitalismo aventurero va desestructurando hasta, ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capitalismo, por otra parte, nunca ha superado sus crisis. Quienes han superado las crisis han sido lo capitalistas con ayuda de todos los recursos, que a pesar de los grandes conflictos mundiales por culpa de la crisis del 29 (que se prolongó durante los 30, y en cuyo centro también estuvo la especulación financiera) se las ingeniaron para perpetuar el modelo: persecución de las izquierdas, lavado de cerebro sobre todo mediante la publicidad, sociedad de consumo, préstamos hipotecarios, disolución progresiva de la conciencia obrera... De hecho, el final anunciado del keynesianismo se consumó en los ochenta con Reagan y Thatcher, quienes contribuyeron a extender a nivel mundial la influencia de un nuevo conservadurismo material e ideológico. Comenzó una segunda guerra ideológica contra el comunismo. Pero callan que la URSS fue durante toda la guerra fría una alternativa para algunos y una realidad de donde extraer ideas prácticas para otros, pues evidenció, hasta sus crisis internas, que el sistema socialista podía generar unas condiciones de vida favorables para tanta población como la de aquella parte del muro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que dicen que el sistema capitalista funciona sólo, deben reconocer que no habría subsistido después del empuje del socialismo si no hubiera sido gracias a una serie de medidas políticas: la represión policial, las guerras y una producción racional en un Estado de Derecho y una sociedad de bienestar que disolvía todo instinto revolucionario (menos el de mayo del 68, pero fueron las izquierdas oficiales y pragmáticas las que dejaron en la estacada a los jóvenes, y todo ello porque veían en la sociedad de bienestar un modelo de desarrollo viable, ahora que había desaparecido el proletariado, o al menos este se transformaba en ciudadano de clase media con acceso a artículos de consumo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los economistas que defienden el capitalismo como sistema automático beben mucho más de Marx y Engels de lo que les gustaría reconocer. Pero lo han tergiversado. El capitalismo, en efecto, provoca ciclos de crisis. Pero el fallo en el supuesto sistema no es ni más ni menos que la propia motivación del capitalismo. Enfrentemos a Engels con Adam Smith. El segundo decía que el interés egoísta repercutía positivamente en el todo social mediante un serie de mecanismos psicológicos innatos. El primero decía que el interés egoísta, inherente a la dinámica del capitalismo, genera un estado social monopolístico  (lo cual es evidente, pues la ideología científica que sirve de base piensa y actúa en las coordenadas delimitadas por la teoría de Darwin de la selección natural en la competencia por la supervivencia: vive el más fuerte, el que lo tiene todo, así que el fin justifica los medios) y masas de mano de obra que, convertida en dependiente del sistema industrial, al quedar desempleadas quedan igualmente desposeídas (de ahí que Marx, en su dialéctica histórica, afirmara que el capitalismo genera sin querer a la clase que ha de darle sepultura).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nacionalismo y el capitalismo son contradictorios. Se ayudan durante un tiempo, pero acaban entrando en tensiones. Como supone un crecimiento infinito de capital, necesita ampliar sus fronteras para proveerse de recursos y más mano de obra con ayuda de la acción política que tiene su sede en la nación, pero cuando llega la crisis el sistema no puede desenvolverse dentro de los límites del proteccionismo de Estado sin generar sangrientas guerras. La teoría de los economistas, con cuyo modelo pretender salvar ahora la sociedad, es reduccionista y pone al descubierto que la crisis que atraviesa el mundo no puede ser resuelta mediante ninguna refundacióin de modelos que no solo son obsoletos, sino que no tienen ya correlato alguno en la realidad global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta crisis (la crisis del estado de bienestar) comenzó en el 73 con la nacionalización de los hidrocarburos por la OPEP. Desde entonces, Occidente es el yonky de las dictaduras fundamentalistas que han basado su riqueza en el petróleo. Hasta ese momento, Occidente sacaba estos recursos naturales como Pedro por su casa. La energía, pilar de la sociedad de consumo, dejó de ser barata. Subió el precio de los artículos de consumo y la clase media comenzó a acceder a ellos a través del crédito, lo cual motivó la creación de un capitalismo especulativo y un desajuste importante entre precios, salarios, excedente de productos y capacidad productiva: llega la inflación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso de España es quizá el más trágico en toda esta trama: entró en la modernidad al ingresar oficialmente en un mercado internacional basado ya no el crecimiento real de los salarios -como sus primeros veinte años, a los que no llegamos a tiempo-, sino en el famoso “compre hoy, y pague mañana”. Esta fue la ceguera de la optimista socialdemocracia del primer tiempo y sus planes de reconversión económica, pagados con el dinero del trabajador español metido a emigrante durante los años duros del franquismo o trabajando intensivamente en el sector servicios para los primeros turistas que pisaban el paraíso ibérico. El corto periodo de relativa libertad que se abrió con la Transición tuvo su correlato más oscuro en el endeudamiento progresivo de una clase social asalariada que a la vez que disolvía su conciencia de clase obrera y perdía potencia para la lucha, engrosaba cada año las cuentas de un poder financiero que creció al amparo del franquismo, cuya política fiscal -si es que la hubo- estuvo marcada por el más obtuso y descarado amiguismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos al contexto mundial. Se instaló un capitalismo especulativo que ha sobrevivido con sucesivas crisis a partir del 73: en los 80's (1987) y los 90's (1992), y la última en el 2000 con las .com. Se iba salvando la situación pero ya economistas de prestigio avisaban desde los 90's de que un sistema así acabaría por quebrarse, pues sólo se salva en último término poniendo parches que aumentan a su vez el problema del capital ficticio, y que cuando lo hiciera, cuando quebrara, iba a ser sonado. Lo que se ha estado haciendo desde los 70's ha sido buscar continuamente nuevos mercados donde especular para salvarse de la quema. El último fue el del ladrillo, pero este ha generado no sólo especulación, sino corrupción total (ejemplo de las grandes firmas financieras norteamericanas). Estos casos (las grandes firmas financieras) aparecen como casos puntuales de corrupción, pero son las multinacionales de la financiación que han estado determinando la estructura de la sociedad (o más bien desestructurándola) extendiendo su influencia a través de filiales que han extendido valores ficticios por todo el mundo, como un virus cuyo estallido pone en peligro incluso a países enteros que habían invertido en dichos valores. Es decir, el negocio piramidal sobre valores irreales puede que sea un timo, pero, entonces, es que los últimos 20 o 30 años el sistema de producción (no material, sino de producción de dinero sobre dinero) ha sido piramidal y por tanto, no ha habido sistema racional, sino timo elevado a forma de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aumento del nivel de vida de los asalariados europeos era tan ficticio (pues no se basaba en un aumento real de su sueldo sino en su capacidad de endeudamiento) como los valores bursátiles sobre los que se ha estado especulando continuamente. El dinero mundial es hoy más que nunca dinero digital por una parte, pues no es canjeable por productos reales -antes bien, genera una deuda que los trabajadores tendrán que convertir en dinero real durante los próximos 20 o 30 años-, y dinero sólido bien aparcado en paraísos fiscales. Por eso no hay dinero, porque el que hay es privado y sus poseedores no dejan que se mueva, que sea flujo, oportunidad para otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AHORA LLEGA LA APOTEÓSIS final: estos sistemas han generado grandes fortunas privadas y dinero ficticio. En anteriores crisis el problema del dinero ficticio podía solucionarse temporalmente buscando nuevos mercados de inversión y especulación a nivel mundial, avalado por sanguinarias guerras, pero ahora, no es que no hayan mercados, es que no hay confianza entre los mismos inversores, pues la crisis ha puesto todas las cartas boca arriba: el espacio del dinero es ahora el de poseedores que se miran desconfiados entre sí y ponen cara de póker. Pero todos los jugadores del juego se conocen entre sí. Saben que son de la misma ralea. El jugador tramposo sabe que el de enfrente es tan tramposo como él. Los grandes especuladores han tomado conciencia de vivir en la casa de las dagas voladoras, y nadie quiere exponer su dinero en estas circunstancias, en el espacio del timo, el engaño y el salvese quien pueda elevado a norma del juego. El juego del monopoli, famoso en países de mentalidad capitalista que prepara a las criaturas para el mundo que les espera -que gane el jugador individualista más astuto-, es inocente comparado con este nuevo juego de la mafiocracia. AQUÍ NO HAY REGLAS, POR MÍNIMAS QUE SEAN. O digamos que la única regla es que no hay regla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el oscuro y sucio juego de la inversión, cuyos personajes constituyen la mafiocracia mundial, (secretas redes de intereses transnacionales que mueven los hilos de la política y configuran la opinión pública), nadie se fía de nadie porque se conocen entre si, y se saben un rebaño de timadores y hasta asesinos, llegados el caso. En la web Iarnoticias pueden leerse artículos geniales donde se vincula el terrorismo internacional con estas mafias capitalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De dónde sacarán el dinero que supla esa carencia, que sustituya los inútiles valores inmobiliarios y demás dislates financieros que no valen ni una décima parte del capital que supuestamente han creado? Adivina: Ha comenzado el saqueo de los Estados. Es la última fase de la privatización, que a través del Plan Bolonia se extiende también a las Universidades, pues el afán de poder absoluto no tiene límites. Dinerito fresco que hará cuadrar las cuentas entre el debe y el haber. Este es el último empuje del sistema de especulación mundial. Cuando también sea dilapidado en grandes orgías de multimillonarios a lo monarca absoluto, se acabó lo que se daba. Toda la riqueza producida por una clase obrera mundial a lo largo de casi un siglo de producción disparatada que incluso está poniendo en jaque la estabilidad biológica del planeta, estará en manos de unos pocos ineptos. Los mismos que no dudarán en enfrentarnos entre nosotros, creando facciones, ideologías, miedo y terror, con tal de salvar su posición de poseedores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-8609882006616320743?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/8609882006616320743/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/refundacion-del-sistema-capitalista-o.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/8609882006616320743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/8609882006616320743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/refundacion-del-sistema-capitalista-o.html' title='Refundación del sistema capitalista o sobre el gran saqueo de las arcas públicas'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-6453440353708274876</id><published>2009-03-25T07:04:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T01:22:25.008-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórico-políticos'/><title type='text'>Reflexiones para una III República</title><content type='html'>La praxis revolucionaria de la Guerra Civil convirtió al pueblo español en sujeto políticamente activo y abrió la necesidad de una III República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es difícil recordar ahora lo que significaba España para los liberales y para los hombres de izquierda de los años treinta, aunque para muchos de los que hemos sobrevivido es la única causa política que, incluso retrospectivamente, nos parece tan pura y convincente como en 1936. Ahora, incluso en España, parece un episodio de la prehistoria, pero en aquel momento, a quienes luchaban contra el fascismo les parecía el frente central de su batalla, porque era el único en que la acción no se interrumpió durante dos años y medio, el único en el que podían participar como individuos, si no como soldados, recaudando dinero, ayudando a los refugiados y realizando interminables campañas para presionar a nuestros cobardes gobiernos. Al mismo tiempo, el avance gradual, pero aparentemente, irresistible, del bando nacionalista hacía mas desesperadamente urgente la necesidad de forjar una unión contra el fascismo mundial” (página 165. Historia del Siglo XX, de Eric Hobsbawn)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a los revisionistas y negacionistas de medio pelo, tipo Pío Moa o César Vidal, este fragmento de texto se impone. Es de Eric Hobsbawn, alguien cuya profesionalidad, en el ámbito académico, nadie pone en tela de juicio hoy día. Ha sufrido críticas por esta Historia Universal del siglo XX, pero siempre con relación a aspectos metodológicos, y jamás por tergiversar una verdad, cuya objetividad, parece ser, sólo se pone en duda dentro de España por los sectores más reaccionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con motivo del aniversario de la II República, debemos iniciar una reflexión original. La crítica interna a la estructura de este sistema político ha sido efectuada y no sin rigor. Crítica que, a diferencia de los negacionistas, jamás ha aspirado a justificar el fascismo, sino, muy al contrario y precisamente por considerar el sistema republicano como el más deseable, que se ha movido en el ámbito de la crítica constructiva, positiva, siempre preguntándose “¿por qué no fue posible?” para hacer posible, en el futuro, una III República sin cometer los errores internos de pasado y, desde luego, con vistas a conocernos un poco mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con motivo de este aniversario, y animado por la idea necesaria de una III República, quiero aportar una serie de reflexiones sobre este hecho decisivo de la trágica Historia de España, de la Historia del eterno paternalismo y la unidad por la violencia de Estado a la que estamos siempre sometidos.  Pero hay un punto de inflexión en la historia, un punto donde los elementos, aunque finalmente no fueron favorables, parecieron al principio confabularse para acabar con este triste destino que, muy a nuestro pesar, continua hasta hoy día. Sin embargo, mi reflexión va encaminada a demostrar, o al menos a intentarlo, cómo ese acontecimiento decisivo, históricamente, no ha pasado en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, ni yo, ni el tipo de crítico constructivo, hemos puesto en tela de juicio, jamás, la legitimidad de la II República. No hace falta ser de derechas ni de izquierdas, sino que basta con analizar el momento aplicando la teoría tradicional del Estado, sus elementos más básicos sobre la legitimidad de un ordenamiento jurídico cualquiera (a este respecto, leer Para una crítica de la violencia, de Walter Benjamin). Quien no lo hace así, genera ilusiones, como eso de las dos españas. Ilusiones por las que se puede igualar muertos y hablar de bandos, cuando en realidad, atendiendo a este esquema básico y sencillo, lo que aparecen son: arrestos, ejecuciones, acciones legales o ilegales (según el sistema, que da el criterio objetivo para diferenciar desde sí), resistencia, ejército y legitimidad, por el lado de República, y por otro (el de los rebeldes): delito, asesinato, ilegitimidad, golpe de estado, crimen... es decir, lo que está más allá de la ley, revelado contra ella y, por tanto, contenido en ella de forma negativa.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto al fascismo, el nacionalsocialismo nazi siempre ha generado algunas dudas, por ejemplo, el hecho de que impusiera una dictadura totalitaria desde dentro, desde los mecanismos de la República de Waimar, y que lo hiciera con el consentimiento, y apoyo, de las masas (este dato es relativo, y para comprobarlo recomiendo el libro de Klaus Hildebrand El Tercer Reich). De lo que no cabe duda es que su desenvolvimiento fue posible por una coalición conservadora con los elementos que, debiendo defender la legalidad vigente, contribuyeron a suprimirla mediante leyes para aniquilar el poder del Parlamento. Sin embargo, y aunque el golpe de estado en España estuvo siempre apoyado por elementos conservadores en el interior, éste fue realizado totalmente desde fuera, destruyendo violentamente la legalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un régimen golpista, y esto no genera ninguna duda, ya no digo para un historiador con dos dedos de frente, sino para cualquiera que entienda un poco de Derecho. Por otra parte, mientras que la revolución social, en la Alemania nazi, vino de manos de las masas fascistas organizadas desde la cúpula del Estado, en España la revolución social -y motivo por el cual las potencias no hicieron nada por remediarlo, incluidas Inglaterra y Francia- podía llegar del pueblo obrero, y al final, por culpa del golpe de Estado, fue una lucha de milicias que se organizaron mediante asambleas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto que tanto el régimen de Franco como el de Hitler pueden caracterizarse por haber elevado a rango legal constitutivo un continuo estado de excepción de esta ley. Pero esto sucede porque, en último término, no contaban con legitimación alguna, ni legal, ni popular, ni histórica, y ni tan siquiera dinástica. Fue el invento histórico de un puñado de usurpadores asesinos y golpistas sin respeto alguno por la ley ni por la vida humana, cuyos Estados quedaron finalmente confeccionados en la misma forma en que debieron desenvolverse, mediante la violencia, el terror y el engaño. Es decir, al final, y esto va por España, normalizaron esta situación de continua excepción y de levantamiento contra el traidor, primero en la forma de la guerra, y luego, durante 40 años, de forma selectiva y organizada con vistas a la supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día, en España, tenemos un sistema más consolidado. De hecho, un gran sector de la población lo considera legítimo. En tanto que sistema legal -no es el lugar de reflexionar el motivo, pero adelanto que, en sentido estricto, la España de Franco no puede ser considerado sistema político- él mismo aporta los criterios objetivos gracias a los cuales podemos determinar si una acción de un gobierno electo se ajusta a lo legal. La dependencia de la justicia de la política hace imposible que tales actos sean reconocidos como tales jurídicamente y que los responsables políticos sean llevados frente al juez. Pero, qué duda cabe, desde la Transición hemos dispuesto, al menos para organizar protestas basadas en las propias leyes generales que poseemos, de un sistema estable. Por otra parte, es innegable que hemos disfrutado de un régimen más amplio de libertades civiles y políticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y aquí va mi aportación, el problema de fondo que existe en España actualmente, a pesar de estos progresos, es la contradicción entre un sistema basado en la seguridad nacional y la unidad del Estado, y otro basado en la democracia real y la soberanía del pueblo. Durante el franquismo fue más evidente que lo primero primaba sobre lo segundo. De hecho, lo segundo brilló por su ausencia. Esto no se ha corregido en el sistema actual, la Monarquía Parlamentaria. Tenemos una serie de derechos civiles y políticos, pero estos no son propios, no son del pueblo, sino que “han sido dados al pueblo”. El derecho, en España, es, el último término, un don, es decir, la gracia de un monarca (por eso el relato mítico fundacional de la España libre es el del rey posibilitando la libertad, y la pésima película del 23 F lo demuestra), y el peligro que esto entraña es que, toda gracia, todo don divino, igual que es dado, puede ser usurpado sin que exista posibilidad de protestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero decir con esto que los españoles que lucharon durante la Transición democrática por una España libre -incluso más allá del simple franquismo, es decir, libre de verdad- no fueran un elemento decisivo para la obtención de estos derechos. Pero, aunque fueron exigidos por este amplio sector de la población, al final y gracias a la astucia de los de dentro (franquistas metidos a políticos, partidos en el exilio, el rey...) y la presión y el intervencionismo de los de fuera (las potencias que organizaban en España una transición pacífica hacia formas pseudo-democráticas, todo para no perder la influencia que tuvieron durante el franquismo), los derechos quedaron recogidos en una Constitución que incluye, y esto es un dato objetivo, un Soberano. Un soberano, en cuanto tal, sólo puede ser incluido en un ordenamiento de forma paradójica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un soberano es aquel que está incluido en un ordenamiento sólo en la forma de su exclusión, es decir, que se incluye en el ordenamiento para que legalmente no pueda alcanzarlo ninguna ley, situación esta paradójica que se ampara en la necesidad de un mando único, total, para casos de extrema necesidad, es decir, de excepción. Por eso, si se excepcionaran en España todos los derechos civiles y políticos -y esta posibilidad está recogida en la Constitución- la monarquía aparecería como lo que es: soberana incondicional de España. Esto sucedía con Franco y sucede ahora, porque el problema de fondo es siempre el mismo: la absoluta incompatibilidad del poder soberano de uno sólo, con el poder del pueblo como poder de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el poder del pueblo no es efectivo, sino representado, y además representado en la figura del Soberano, del monarca, todo se convierte en una gran patraña política. Es decir, en España, hora mismo, potencialmente, prima la seguridad nacional sobre la libertad del individuo. Esta libertad, al ser un don, una gracia, un regalo, puede ser arrebatada, con lo cual, sin querer desmerecer las conquistas del periodo de monarquía parlamentaria, a efectos políticos es evidente que democracia y monarquía siempre serán elementos incompatibles, e incluso antitéticos. Esto no significa, sin embargo, que desde dentro de la legalidad establecida en 1978 no se pueda avanzar hacia un Estado Republicano, desde luego, pero, entonces, deberíamos de interpretar la Transición como un hecho no consumado aún. Y esta transición, inevitablemente, debería estar encaminada a restaurar en España el estado de cosas legítimo (el único verdaderamente legítimo de toda nuestra Historia) que fue destruido violentamente por un golpe militar. Pero veremos a continuación si es posible esta evolución desde dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La III República debe entenderse siempre como la fase siguiente, y final, de la II República. ¿Por qué? Porque su legitimación vino de dos frentes: El primero, gracias a las elecciones democráticas que trajeron la República en 1931, y segundo, por un hecho que también en la historia de España resulta insólito, aunque ésta esté poblada de insurrecciones a las que la historia -siempre mediatizada por intereses políticos concretos que han devaluado nuestro devenir comunitario para apropiarse su sentido- no ha hecho todavía la suficiente justicia. Este hecho es de la defensa del sistema, a partir de 1936, por parte del pueblo, pero no un pueblo entendido como abstracción jurídica, sino un pueblo real, sangrante, oprimido, que se lanzó a las barricadas para impedir el paso del fascismo. Este heroísmo es cantado desde todos los lugares del mundo por quienes aman la libertad. Y resulta increíble que sea en España, lugar de mitos, de antepasados, donde más dificultades encuentra siempre ese canto al heroísmo real del pueblo español. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay antecedentes de un pueblo español que se subleva contra el opresor, pero jamás fue tan claro ni llevado a la práctica de forma tan general. De hecho, el siglo XIX estuvo plagado de pronunciamientos. El ejército imponía su ley destituyendo los poderes de turno e imponiendo otros. Si estos pronunciamientos jamás fueron sanguinarios, como la Guerra Civil de 1936, fue porque el pueblo se mantenía al margen, y, si lo hacía, era porque no consideraba que existiese nada suyo, propio, que defender. La política era una cosa de aritócratas. Cuando las tropas de Franco avanzaron, encontraron más resistencia en algunos sitios, en otros muy poca. Que no obtuvieran resistencia no significa, sin embargo, que tuvieran apoyo del pueblo, el cual sólo vino por parte de elites políticas internas de carácter conservador, e intereses internacionales (que van más allá del apoyo de Alemania o Italia) Por eso, no es cierto que hubiera una guerra entre dos españas. Militares y milicianos eran españoles, es cierto, pero fue una guerra entre un ejército bien armado y provisto continuamente por la Alemania nazi (esto es lógico, pues la Segunda Guerra Mundial comenzó en España, tanto a nivel ideológico como estratégico, pues era esencial a Hitler para sus planes de conquistar la Unión Soviética que el Frente Popular en España no saliera adelante para tener, con Franco, cubierta la retaguardia) y el pueblo, convertido ahora en el único sistema legítimo a través de la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por terrible que fuera el fascismo en Europa con relación al franquismo, en ningún lugar como éste se hizo más evidente que dicho fascismo consistía en que el ejército, impunemente, aplastaba y masacraba a su propio pueblo. Lo que hubo en España durante 40 años de dictadura militar no fue sino la normalización de este estado de cosas. Fue una sociedad que se regía militarmente, tal como comenzó la Guerra Civil. Pero, si fue en España donde más descarnada se mostró esta relación del fascismo con el pueblo oprimido -tendente por las circunstancias económicas al movimiento obrero revolucionario- fue también aquí, y esto lo corrobora el historiador Eric Hobsbawn, donde se le plantó cara al fascismo más allá de toda maquinación política. Lógicamente, hubieron maquinaciones políticas, pero estas no empañan en modo alguno la actuación del pueblo. Incluso esta actuación estuvo más allá de todas las expectativas, siendo ejemplar para los elementos institucionales del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la República reaccionó tarde y mal, fue el pueblo, los milicianos, los que en nombre de la libertad -que ahora identificaban con una II República en la que habían triunfado una coalición de izquierdas, el Frente Popular- se lanzaron a la defensa de la legalidad, en la que por primera vez vieron la posibilidad de la libertad efectiva. Que los españoles se hayan lanzado a la defensa de la legalidad es un hecho tan insólito como cierto, y esto sólo puede deberse a que existió un periodo de tiempo donde tal legalidad fue considerada como propia, como digna de ser defendida aun a riesgo de perder la vida. Posiblemente, pocos o ningún español hoy día estarían dispuesto a dar su vida por la monarquía, por bien que pudiéramos vivir al amparo de tal sistema. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este choque entre un ejército que representa y condensa las fuerzas represoras desprovistas de su máscara ideológica, y un pueblo que ha sabido identificar cuáles son sus intereses, este coche de fuerza puras, descarnadas, que comienza con las elecciones democráticas que trajeron la II República, es lo que culmina el proceso por el cual España pudo -sólo pudo, pues no llegó cuajar- constituirse como un Estado soberano de todos los españoles, pero de verdad, y no en la teoría. Es decir, la Guerra Civil, además de ser un escenario sangriento, es el acontecimiento por el cual identificamos el momento en que se frustró la posibilidad de que España llegara a ser una comunidad política real de ciudadanos iguales, pues fue, no teoría, sino auténtica práxis de la libertad y, por efecto de las milicias independientes y las asambleas, una praxis de libertad que incluía el proceso democrático en su estado más puro y la igualdad reconocida y practicada, incluso entre hombres y mujeres. Los avances de hoy día en materia de igualdad entre sexo están aún lejos de la praxis igualitaria entre hombres y mujeres surgida de la necesidad. De hecho, incluso esta igualdad hoy día debe ser impuesta por ley, mientras que, durante los años de la guerra civil y gracias al periodo de libertad abierto desde 1931, la igualdad entre géneros era una realidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los españoles, desde entonces, siempre han sido iguales en teoría, teoría que ha venido impuesta por la violencia de sucesivos ordenamientos unitarios que han tutelado las libertades civiles, pero sólo en aquel instante fueron verdaderamente iguales, pues surgió de la praxis revolucionaria y democrática, formada en torno al combate contra el movimiento que de forma más condensada a representado la opresión, esto es, el fascismo. La libertad, la igualdad y fraternidad, lejos de ser una proclama, fue en España una practica real que pudo cuajar en instituciones democráticas, de haberse ganado la guerra. La prueba de que el franquismo no logró nada de esto, y de que España es un pueblo rebelde por naturaleza, es que, a pesar de disponer de 40 años para lograr la plena integración del Estado, en cuanto murió Franco los primeros pasos que se dieron hacia la libertad consistieron en reabrir el debate autonómico. Esto significa que, a la fuerza, puede existir una unidad aparente, pero nunca real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto no cayó en saco roto. Teóricos e Historiadores deberían hoy día hacerse la siguiente pregunta: ¿por qué en ningún otro régimen anterior fue el pueblo tan sumamente masacrado, perseguido, vejado y oprimido como durante los 40 años del régimen de franco? El régimen se reveló contra cualquier elemento que pudiera poner en peligro su autoridad. Hay dos clases de delitos, los comunes y los políticos. Anterior al régimen de Franco, el primer tipo de delitos era, casi siempre, achacado al pueblo, existiendo una legislación para estos asuntos. Y el segundo, a elites políticas que ocupando posiciones de poder se revelaban contra una formación política dada. Esta duplicidad, que implica la exclusividad de la acción política para una elite, es lo que explica que los pronunciamientos no desembocaran en cruentas guerras civiles. Pero esto cambió con la II República. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque ya había sucedido con anterioridad, es a lo largo del régimen de franco cuando las cárceles se llenan de delincuentes que, siendo elementos del pueblo, es decir, no formando parte de una aristocracia política, ya no son propiamente delincuentes comunes, sino delincuentes políticos. Algunas veces son designados como delincuentes comunes, pero para ocultar a la opinión pública su filiación con ideas políticas subversivas. Y así son tratados. Esto significa, y la explicación es correlativa a lo ya dicho sobre la naturaleza de la guerra de 1936-39, que fue en la II República y durante su defensa cuando el pueblo entró activamente (y ya para siempre) a formar parte de la vida política de España. Fue el actual rey quien, durante la Transición, comprendió que o permitía al pueblo obtener más derechos que los simplemente referidos a garantías civiles, es decir, derechos políticos, o jamás podría reinar, dado que el pueblo español ya era un sujeto políticamente activo -aunque silenciado, y precisamente por eso silenciado-, motivo por el cual sufrió el aplastamiento en la guerra y la persecución durante 40 interminables años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este análisis, además, es extensible a las guerras mundiales, donde quedaba definitivamente claro que, en adelante, el gran masacrado del poder sería el mismo pueblo. Sería interesante analizar este periodo según este marco conceptual, para ver hasta qué punto es posible explicar desde ahí las aberraciones sufridas en toda Europa contra la población civil. De hecho, la democratización real, más allá del plano utópico o ideal, quizá haya consistido en la inclusión del pueblo, primero, en la vida económica, de la que antes de ser proletariado estaba parcialmente excluido, y luego en la vida política. Una tesis parecida es la que sostiene Hannah Arendt con relación al sindicato político y el revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo esto no estoy diciendo, lógicamente, que los españoles debamos repetir la experiencia de una guerra civil para traer una III República. Ni yo ni nadie en su sano juicio la querría, además de ser imposible. Un conflicto civil, de hecho, es un retroceso. Imposible porque eso fue lo que sucedió entonces, y no volverá a ocurrir. Pero quizá todos estos elementos, así interpretados, puedan abrir un espacio de reflexión para organizar el proceso moderado hacia una III República. Siendo crítico con mi propio artículo y mi propia interpretación, que el pueblo se haya convertido en sujeto político durante la Guerra Civil, entraña el peligro de que, ahora, se haya transformado en Cortesano del Reino. Esto depende de la nomenclatura del pueblo con relación al sistema en que vive. Además, depende también de cómo interpretemos históricamente las revoluciones sociales, si como un proceso inacabado hacia la libertad, o como un proceso de integración en el sistema, cualquiera que sea este. Para este segundo enigma no tengo respuestas, ya que la historia está abierta y todo depende de cómo nos manejemos, de lo que queramos ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo pienso que mientras exista una Constitución según la cual todo derecho civil y político es una Gracia del poder del monarca -además, como he querido demostrar, concedida estratégicamente para afianzarse en el trono-, donde la seguridad de la Nación está representada en la figura simbólica de un sólo hombre que, por ley, está más allá de la ley, y donde dicha seguridad, en tanto que posibilita la excepción de los derechos civiles y políticos, está por encima, relativiza e incluso neutraliza la libertad y el derecho, mientras suceda todo esto, el estado de cosas frustradas a causa de la Guerra Civil siempre representará un proceso inacabado, donde esa inclusión del pueblo en la vida política que realizó libremente al defender con su vida un sistema con el cual identificaba sus propios intereses, no significa sino el paso previo a una III República que llegará, pero... ¿pacíficamente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá sí pueda llegar de forma más o menos pacífica, porque, bien pensado, los 30 años de monarquía parlamentaria pueden ser interpretados como sigue: tanto Franco como el actual Rey identificaron en el pueblo la figura de un sujeto político, figura que se generó durante la Guerra Civil. El proceder del franquismo fue el natural de un régimen negativo, que se afianza en el poder reprimiendo jurídica y físicamente los logros en el derecho obtenidos de hecho durante la praxis revolucionaria y defensiva. Pero el desarrollo de estos 40 años y la situación de España con relación a un contexto internacional, representan el paso en el que este derecho político entendido negativamente, pasa a ser comprendido positivamente. Tanto Franco como el monarca tienen la misma intención, afianzarse en el poder a partir de la comprensión de España como sujeto político, pero mientras un poder es militar, represor y negativo con este derecho político del pueblo, el segundo, por depender del momento histórico, ha de ser civil (de ahí su nomenclatura, Monarquía Parlamentaria), generoso (en su forma de liberador del franquismo, luego el rey reconocía la ilegitimidad de Franco, y por eso se sancionó a sí mismo en las elecciones de 1978) y positivo, esto es, instituyendo una serie de derechos civiles y políticos que intentaran hacer justicia en el plano del derecho abstracto a lo que los españoles había logrado en el plano del derecho real y activo durante la Guerra, su libertad política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey, como he dicho, sabía que, sin estos derechos (entre los que se incluía la legalización de partidos de izquierda como símbolo de su voluntad democrática y social) los españoles entenderían, en su mayoría, la llegada de la monarquía como una mutación más del régimen (una de tantas, la cuarta concretamente). Así pues, la estrategia que, otorgándolos, anulaba la efectividad de los derechos políticos del pueblo en una situación de excepción, es la misma que ahora pone al descubierto la realidad histórica -históricamente lograda- del derecho de los españoles a la autodeterminación con respecto a su sistema político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esta autodeterminación sólo puede derivar en una República, pues esta no es ni más ni menos que la expresión conceptual en el plano de la abstracción de la acción autolegisladora que se emprende. Es decir, autodeterminarse es ya ser republicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hay que ser muy optimista con respecto a la posibilidad de un cambio de sistema operado desde dentro. Durante la Transición, existía, por parte de la Corona la voluntad de legitimarse traicionando los principios franquistas que había jurado. Ahora no existen elementos internos, o al menos no con suficiente peso, provistos de una voluntad de cambio. Antes bien, si los derechos políticos amparados en la Constitución de 1978 ponen de manifiesto la clara conciencia que tenían los poderes fácticos de que el pueblo era un sujeto político al que había que darle un papel activo -o de lo contrario el proceso relativamente pacífico habría terminado en violencia-, fue esta misma conciencia la que, por otro lado, blindó desde dentro cualquier procedimiento renovador. Cualquiera que lea detenidamente la Carta Magna advertirá enseguida que quienes la redactaron y aprobaron para que fuera luego sancionada -legitimada- hicieron todo lo posible por sostener, a través de la misma, el poder de forma indefinida. De hecho, la división de poderes que debería haberse efectuado entre las Cortes y el Poder Judicial es sólo un espejismo. Antes bien, la justicia está literalmente en manos de los políticos, y tal posesión está amparada por la Constitución, que se refiere a la forma de elección de los miembros del CGPJ. Sobre esto escribí un artículo en kaosenlared relacionado con el juez Garzón, donde creo que lo demuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra dificultad añadida del cambio desde dentro es que, aunque pudiera operarse... ¿no sucedería que los elementos anti-republicanos y anti-demócratas se disfrazarían de republicanismo para poder sobrevivir durante algún tiempo en estado embrionario, hasta ver la oportunidad, la coyuntura social, gracias a la cual poder destruir todas las reformas democráticas? Esto es lo que siempre ha pasado. Los historiadores han pintado a la CEDA como una coalición de demócrata cristianos, pero en realidad, según el mismo Santiago Carrillo, eran una clara avanzadilla política del fascismo. Lo mismo sucede ahora que los elementos de la ultraderecha franquista han sobrevivido a la Transición al amparo de agrupaciones políticas como el PP que se dicen democráticas. Ésta concretamente fue fundada por Fraga, quien, en su día, intentó por todos los medios impedir una Constitución que legalizara el sufragio universal. Su proyecto era el de una democracia orgánica. En España, y esto es un hecho, la tibieza de las izquierdas siempre ha favorecido a los sectores de la ultraderecha, pues jamás han sabido identificar qué elementos serían más perjudiciales, en el futuro, para la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, si los españoles son, desde la Guerra Civil, un sujeto políticamente activo, y si tal estatus está avalado tanto por la represión franquista como por los derechos políticos vigentes desde 1978, sin una movilización impulsada además por graves dificultades sociales en la que el pueblo, otra vez, exija aquel protagonismo que le fue usurpado, no parece posible un cambio de sistema que implique el final de la monarquía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, según un análisis marxista, es la propia praxis histórica la que abre a posibilidad de una III República. ¿Cómo si no se explica que yo, con 29 años y fiel creyente, hasta hace relativamente poco, de vivir en una auténtica democracia, esté ahora planteando teóricamente la posibilidad de una III República como democracia real y efectivo gobierno del pueblo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hay argumentos suficientes, relacionados con la interpretación de la Guerra Civil que acabo de exponer, para demostrar que la Monarquía Parlamentaria es la cuarta mutación del régimen franquista, y que por tanto aún estamos pendientes del único referendum legítimo, aquel que decida entre monarquía o república. Esta es la deuda histórica. Pero esto habrá de quedar para otro artículo y, por supuesto, siempre abierto a debate gracias al sistema de comentarios de kaosenlared, por cierto, otra praxis democrática en medio de este océano de autoritarismo y falsedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viva la República.&lt;br /&gt;A por la III.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salud.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-6453440353708274876?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/6453440353708274876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/por-la-iii-republica.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/6453440353708274876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/6453440353708274876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/por-la-iii-republica.html' title='Reflexiones para una III República'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-6525488223212646259</id><published>2009-03-20T09:07:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T01:22:44.328-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Inmigración'/><title type='text'>Multas de hasta 10.000 euros por acoger a un sin papeles</title><content type='html'>&lt;h4&gt;Multas de hasta 10.000 euros por acoger a un sin papeles.&lt;/h4&gt;&lt;h5&gt;La Gran Crisis económica provocada por un capitalismo internacional sin control, hace del más débil su chivo expiatorio y nos encamina hacia la eclosión de un fascismo latente.&lt;/h5&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Es&lt;/strong&gt; difícil decir en qué consiste un proceso de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;fascistización&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; de la realidad. No se debe sólo a la elite política, económica y mediática que pone en circulación una ideología de naturaleza fascista, la cual encubre su verdadero carácter y además está justificada incluso en valores democráticos. Es, además de lo dicho, o quizá provocado por ello, un enrarecimiento en el ambiente, la creación de una atmósfera asfixiante, una especie de virus (hablando en terminología médica) que invade todos los espíritus de una sociedad y los predispone para cometer crímenes alegremente. Una movilización masiva de los peores instintos humanos que comienza con leves movimientos apenas imperceptibles. Eso y no otra cosa significa “Movimiento fascista”: movilizar a toda la población bajo un objetivo-idea única, total, sin posibilidad de espacios objetivos desde la cual pensarla. Una idea que lo devora todo y en cuyo movimiento irracional ella misma queda justificada plenamente. Una idea mortal que, identificando la racionalidad con sus propios contenidos, impide que sus aberrantes productos sean discutidos. Esto es, impide la crítica. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Es como si una mano invisible sacara lo peor de las entrañas del ser humano para sumergirnos en una orgía de sangre, una auténtica borrachera donde se pierde la racionalidad y los valores objetivos de justicia, tolerancia, humanitarismo, que lleva implícitos. Que es como una especie de borrachera lo demuestra la reflexión posterior. Cuando el fascismo pasa, queda un sentimiento de vergüenza colectiva, un llevarse las manos a la cabeza para preguntarse: ¿Pero qué hemos hecho? ¿Cómo hemos sido capaces? ¿Cómo puede ser que, en aquel instante, esta barbarie nos pareciera, no sólo viable, sino plenamente justificada en la razón, en valores tan elevados como la democracia? La reflexión es la resaca del alcohol. La humanidad trata de comprenderse a sí misma en sus acciones aberrantes. Por eso no es sólo una enfermedad. Por eso existe un juicio que, nublado por estas ideas interesadas puestas en marcha en un discurso social intensivo, siente luego la vergüenza de haberse escondido miserablemente, por miedo. El fascismo es, sobre todo, la prostitución de los ideales, cuando, en una sociedad absolutamente instrumental, donde prima lo económico sobre lo humano, estos ideales pueden ponerse al servicio de cualquier interés particular. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Así y con todo, aunque sea una especie de atmósfera asfixiante, es creada desde las elites (o lo que es lo mismo, la estructura social, determinada en sus relaciones por los intereses de la clase dominante), así que puede advertirse cuál es la estrategia que consigue este efecto en la sociedad. Los medios de comunicación en Italia, claramente identificados, no sólo en lo ideológico, sino en lo material, vinculados estrechamente por intereses económicos, con la política, han puesto en marcha un discurso racista sobre delitos comunes de violación y robo que está justificando la movilización de la ultraderecha a favor de la &lt;em&gt;&lt;strong&gt;expulsión de todos los inmigrantes&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.  &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Este ha sido el poder del concepto “inmigrante”. Una vez que cayó en las redes de los medios (que fue mediatizado por un sólo pensamiento), su significado fue constituido por una serie de intereses particulares. Puestos en marcha, predisponen a la acción fatal, a la Solución Final: la expulsión de todos los extranjeros. Empleado el concepto, hecha la trampa. Inmigrante, en sí mismo, no significa nada. Tan intensivo ha sido el lavado de cerebro que, en Italia, la delincuencia ha generado la necesidad de una vigilancia nocturna, trabajadores-vecinos adicionales que no emplean armas, sino radios para poner a la policía alerta, no sobre delitos, sino sobre la presencia de inmigrantes que, quizá, son indocumentados y por tanto potenciales criminales. Es la caza sistemática del inmigrante, y lo que está detrás, una vez más, es una crisis económica colosal (probablemente estructural, sistémica, con toda la desgracia humana que tal expresión lleva aparejada, por más que los medios la hayan empleado a la ligera) que ha convertido una mano de obra barata de la que se han beneficiado unos pocos en un excedente de fuerza de trabajo sobrante del que hay que deshacerse lo más rápido posible. (Otra vez la razón instrumental prima sobre todas las cosas) &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Todo ilegal es ilegal, y lo es a los ojos de la ley. Con la ley en la mano, se consuma la atrocidad. Ni tan siquiera los procedimientos cuentan, pues lo importante es salvar el sistema. Sin embargo, esta contradicción entre la ley y la moral (es a todas luces inmoral por injusto) está sacando a la luz las contradicciones de una sociedad que sólo podrá perpetuar la injusticia basándose en la única ideología posible que le sirve de fundamento: el fascismo, el neo-fascismo. Una contradicción que lleva la ley en su propio seno, pues nos dijeron que ella misma fue instaurada con vistas a que tales hecatombes humanas no se practicaran jamás (con el recuerdo del Holocausto y la Segunda Guerra Mundial en la cabeza)&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Pero el caso de Italia no es el único. Nuestros propios medios acusan a Italia a la vez que hacen, por contraste, aparecer nuestra sociedad como humanitaria, inmaculada. Este sistema de vigilancia, este sistema de ojos de la autoridad que además implican al ciudadano en la cruel injusticia, se implantó en España hace ya más de dos años. Concretamente, en Murcia, justo cuando la crisis económica comenzaba a aparecer. Mucho antes de que los políticos utilizaran la palabra maldita, durante aquel tiempo en que empleaban ridículos eufemismos que constataban la visión que el político tiene del ciudadano (lo mira como un idiota crédulo) las autoridades regionales ya sabían que iba a sobrar ingente mano de obra, la misma que había generado inmensas fortunas privadas basadas en la irracional especulación en torno al ladrillo. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Desde que apareció la figura del “sereno” so pretexto de la delincuencia que el “inmigrante” en paro (potencial criminal), por la noche, de las 23:00 en adelante ya no se ve un alma. Los extranjeros han desaparecido por miedo a ser deportados, además en condiciones inhumanas y vete a saber hacia qué incierto destino, y los nativos se refugian en sus casas por miedo a la imagen del inmigrante loco, asesino. Este movimiento orientado desde el poder divide a los vecinos, que ya no se miran como tales (Vecinos significa gentes que conviven como iguales en un espacio común), sino como &lt;strong&gt;enemigos, &lt;/strong&gt;a la vez que va reflotando el viejo nacionalismo sobre la distinción entre: yo, el español, y el inmigrante, que constituye, no ya el enemigo de otro país, sino el extraño viajero sin nombre, el &lt;strong&gt;nadie&lt;/strong&gt;. Y el nacionalismo, como reacción romántica, irracional, fue la base de las dictaduras fascistas, las autarquías cuyo sentido último hay que encontrar en la Gran Depresión económica. Curioso que sea una burguesía ultraliberal la que, otra vez, se alía con la irracionalidad reaccionaria del fascismo. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Se ha inferido que el inmigrante, si no trabaja, delinque. Si no está empleado, es capaz de los actos más bellacos. Y este discurso ha sido difundido por boca de políticos a través de los mass media. Recordar las palabras de Rajoy, según el cual, los inmigrantes, para quedarse en España, debían adaptarse a &lt;em&gt;&lt;strong&gt;nuestra cultura&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Lo cual era lo mismo que decir: los que vienen son incivilizados por definición. Están todavía por evangelizar-civilizar. Curioso en una sociedad tan bárbara como plantearse semejante deportación masiva. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; El inhumano proceso llega aún más lejos. Publicado por el diario &lt;em&gt;&lt;strong&gt;20 Minutos&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; con fecha de Jueves 26 del año 2009 (para que quede constancia de esta injusticia): &lt;strong&gt;“Hasta 10.000 Euros de multa por acoger a un sin papeles” &lt;/strong&gt;, según el anteproyecto de reforma de la Ley de Extranjería aprobado ya por el Consejo de Ministros. Que sea la cuarta reforma de la ley en ocho años demuestra que ésta, lejos de ofrecer un sistema de normas que hagan la convivencia estable y nos protejan de los abusos, están totalmente al servicio de las circunstancias, contingentes, eventuales y provocadas por los intereses creados y enfrentados. La ley en manos del poder. Las multas pueden ser: muy graves, 100.000 euros, graves: 10.000 o leves: 500 euros. Además, pueden afectar sobre todo a ONG's que trabajan con inmigrantes en situación irregular para su colocación laboral.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Así que ya sabe. Si tiene por vecinos a una familia inmigrante no olvide que no solamente pueden atracarle, violarle, asesinarle, despedazarle y comerle crudo en un ritual canibalesco, sino que, si perseguidos por la policía para la deportación, usted decide darles cobijo (como esos héroes anónimos que resistieron al fascismo alemán e italiano y escondieron a seres humanos estigmatizados por los intereses políticos, por el frío cálculo instrumental) irán directamente donde más le duele: a su bolsillo. Pero claro, estos son otros tiempos. Esto no es la misma aberración nazi fascista, esto es necesario y está justificado en... ¿qué? &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Estas noticias, estos proyectos de ley, las reacciones creadas desde el poder para convertir a todos los ciudadanos a la ultraderecha y así que den el beneplácito a las injusticias de sus gobernantes, todos estas objetividades, desnudas de la falsa ideología que las justifica, del ideal prostituido, son los árboles gracias a los cuales advertimos la presencia del extraño, misterioso, inhumano y asfixiante bosque del neofascismo. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt; Fascismo=autoridad, tergiversación de la verdad, irracionalidad, creación de un discurso del miedo, crimen, aberración, injusticia, criminalización de toda forma de izquierda bajo conceptos creados desde el poder (terroristas, anarquistas en su acepción peyorativa o negativa), orgía de sangre, odio, rabia, violencia, visceralidad incontrolada, thanathos campando a sus anchas (recuérdesde que el sacrificio necesita que &lt;em&gt;&lt;strong&gt;todos&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; seamos siniestros &lt;strong&gt;novios de la muerte)&lt;/strong&gt;, dictadura, pensamiento único, ausencia total de crítica, anulación de la individualidad, censura, persecución, totalitarismo, militarismo (bajo la forma policial) y, sobre todo, chivo expiatorio, caza al inocente, al más desamparado, al último de la sociedad, al lumpen, al que menos culpa tiene, aquel de quien se han estado aprovechando muchos años: &lt;strong&gt;¿adivinan quién será el nuevo estigmatizado? &lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-6525488223212646259?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/6525488223212646259/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/multas-de-hasta-10000-euros-por-acoger.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/6525488223212646259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/6525488223212646259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2009/03/multas-de-hasta-10000-euros-por-acoger.html' title='Multas de hasta 10.000 euros por acoger a un sin papeles'/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-4860688713793905235</id><published>2008-10-31T06:39:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T01:23:10.222-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórico-filosóficos'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Zonas de indistinción entre teoría y práxis cognitivista II. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;La "crisis" en el sistema. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;EN&lt;/span&gt; el anterior artículo he intentado demostrar cuál es el sentido del tiempo que es preciso crear y monopolizar según la dinámica interna del "sistema", en cuyo seno encontramos dos categorías que le son imprescindibles: "función" y "subsistencia". Desde ahí, descubríamos que en la "acción exitosa", repetida no en una cadena casual lineal, sino en una red de relaciones sociales, infinitamente, el ser social se jugaba su propio ser, reactualizándose a cada instante con vistas a una subsistencia que ya no se sitúa en un futuro próximo, sino que se liga, siendo intrínseca más bien, al éxito de dicha accción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La potencia del sistema: el holismo de las acciónes, la disolución de su significado intrínseco y con él el del sujeto que las realiza -y con éĺ toda responsabilidad-  estribaba, decíamos, en su impersonalidad y en el hecho de estar filtrado, no ubicado, no centrlaizado. La globalzación del sistema capitalista (o neocapitalismo) como resulta de la caída de la Unión Soviética explica explica esta progresiva descentralización e invasión del sistema, donde ya es casi imposible encontrar un afuera en el que situarse para poder juzgarlo. Ese Dios omnipresente al que hacía alusión en el anterior artículo. Por otra parte, y quizá hasta más significativo que la propia expansión de las formas de producción capitalista, pero realmente interno a la misma, es la cada vez más intensa burocratización de la sociedad. Sólo al amparo de este invento necesario para el despligue del capital pueden entenderse las teorías filosóficas que han hecho del holismo del significado el centro de su doctrina. Que se le hiciera notar con anterioridad a las mismas no desmiente esta tesis, igual que Sócrates, Aristóteles y Descartes, hablaban del lenguaje y no por ello nos privamos de fijar con concreción, un giro lingüístico en la filosofía contemporánea Pero la descentralización progresiva del capital (lo cual está generando crisis de carácter global) quizá encuentra su máxima expresión filosófica en las teorías del sentido que elaboran autores como Deleuze. Éste llega a comparar el flujo de cuántos con el flujo-dinero de la sociedad capitaista, nueva reinversión y crecimiento que lo convierte en eterno neocapitalismo. Pero lo más importante es su concepción de un sentido dado en una trama de relaciones no lineales, sino difuminadas en una red, no ya como símbolos fijos cuya marca material se identificara con el sentido y remitiera a otro sentido distinto de aquel, sino como un eterno desplazamiento del sentido entendido como fuerza. Holismo y descentralización -iniciada ya con Wittgenstein o Slick en su ejemplo del Diccionario, que también retoma Derrida, pero llevado hora hasta sus últimas consecuencias en el intento de hacer saltar por los aires la "estructura" en pro del movimiento azaroso- que encuentra su máxima representación social en la nueva burocracia informatizada y en el neoliberalismo económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la imposibilidad de hablar de disfunción o función por la subsistencia exitosa de facto, se deducía que toda acción -incluso revolucionaria- estaba abocada a la perpetuidad del sistema. Ante semejante Dios -no demiúrgico- el ser humano siente la plena impoencia. Pero esto ya lo había visto Max Weber al hablar, precisamente, del proceso de burocratización de las sociedades capitalistas, proceso, decía, también inherente y por tanto necesario a su expansión. Ya antes de Max Weber, Kafka había hecho notar, a través de Josef K. en la novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El proceso&lt;/span&gt;, cómo se sentía un sujeto encerrado en el ciego mecanismo de la burocracia, remitido de un lugar a otro, sin hallar jamás el principio ni el final, pues no existen o se sitúan, como hizo ver Orson Welles en su película &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Trial&lt;/span&gt;, a extramuros de la ciudad, donde el personaje de Josef K. puede ser muerto de cualquier modo al situarse fuera de toda jurisdicción. Milan Kundera nos habla, en un artículo dedicado al problema de la burocracia, de cómo ésta nos puede introducir, a través del error, en aventuras que, en realidad, no son tal cosa, pues fuerzan al individuo a un movimiento eterno que él no desea, por el que es empujado ciegamente, tropezándose siempre con funcionarios no entendidos ya como grises trabajadores del Estado moderno, sino como epleados de empresas privadas que realizan tareas burocráticas, parciales, según la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ética de la convicción&lt;/span&gt; weberiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero había una impotencia del sistema, y estaba presupuesta en la imposibilidad de determinar una graduación en la subsistencia, en no poder establecer jerarquías entre el ser y el no ser. Hablar de potencia de ser, decíamos, quedaba para la supervivencia tal y como la había definido Elias Canetti, pero en modo alguno podía derivarse una escala de la noción de subsistencia, en tanto que aquello opuesto al ser y su simple subsistencia, es, directamente, lo que no es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es de extrañar que, estando estas nociones directamente relacionadas por la progresiva expansión del neocapitalismo a nivel global, lo que se esconda detrás sea una concepción utilitaria del bien. El ser, que es el bien sumo, lo que el sistema persigue como su máxima realización continua, su perpetua actualización partiendo siempre del no ser, de la posibilidad de no ser ya, es subsistencia. Lo que está destrás, pues, es el utilitarismo y la sociedad de consumo tal como la vio Hannah Arendt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el tiempo posiblemente apocalíptico, un perpetuo estado de inestabilidad, un tiempo que es, en realidad: "acontecimiento" de ser, y que presupone, en su despligue continuo hacia sí mismo no como crecimiento sino como subsistencia, el no ser como su condición de posibilidad. Hasta aquí, esta inaudita mezcla de lo analítico con lo continental, el pragmatismo y utilitarismo donde el ser como acontecimiento de ser -subistencia, emergencia de lo mismo biológico, eterna repetición de lo mismo- se nutre de una concepción metafísica del tiempo que ha intentado romper, y oponerse, a la tradición anglosajona. La diferencia estriba en que para el postestructuralismo francés la repetición, como producción, no es la vuelta de lo mismo (idéntico a sí mismo) sino la vuelta de la diferencia entendida como producción, esto es, no subsistencia sino crecimiento. No obstante, independientemente de que la vuelta de la diferencia no implique quizá el crecimiento -esto quedaría para otra reflexión-, en cualquier caso se trata de algo que borra el pasado y hasta el futuro, algo que emerge, que acontece, un tiempo posible, una vuelta continua de ese tiempo caracterizado por ser acontecimiento de sí y por presuponer, a su base y como condición de su ser, el no ser, el nihil, la nada o, no ya la muerte del sujeto, sino de todo el sistema social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es casualidad, por tanto, que en las sociedades industriales finalmente la forma de "obligar" al sistema haya sido la Huelga General, que la política -supuestamente mediadora- inclinada siempre al incremento de capital, intenta administrar y monopolizar a toda costa. Una Huelga de este tipo no es disfunción, sino no-función. Esto demuestra el carácter positivo que la disfunción ejerce con relación, no a una porción, sino al conjunto. La Huelga no es disfuncional porque no hay acciones de ningún tipo, produciendo, por tanto, la suspensión total del sistema, su suspenso o puesta entre paréntesis, y la Huelga, este paréntesis (sólo concibiéndola como paréntesis sobrevive el sistema, pues implica una posterior continuidad), viene motivada por una exigencia de justicia. Para líneas más abajo, quedémonos con cómo la sociedad sistémica y funcional de tiempo apocalíptico no puede integrar la Huelga General -no por mucho tiempo- precisamente por su carácter de suspensión temporal del sistema, y cómo sólo la integra, por otro lado, como suspensión transitoria. Y quedémonos, también, con que la Huelga explicita una exigencia de justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La "crisis" interna del sistema muestra a las claras cuál es su punto débil y, a la vez, su punto fuerte, pues es cierto que la impotencia juega siempre a su favor -entendida ésta como el sometimiento resignado a sus directrices anónimas e irresistibles-, pero su debilidad en el tiempo apocalíptico juega, ahora de forma estratégicamente dirigida, también en pro de su desenvolvimiento. El problema con el que se enfrenta una crisis profunda es el posible colapso del sistema. Colapso quiere decir que, a diferencia de la Huelga transitoria -que puede prolongarse más o menos, pero que presupone su acabamiento y a veces incluso en circunstancias más favorables para el sistema que las anteriores, pues reabsorbe, a la larga, los logros en contra del sistema para convertirlos a su favor- el sistema se hunde. En la posibilidad de su hundimiento definitivo, se rompe por momentos la ilusión de la impersonalidad de los engranajes del sistema. Estos cobran forma humana y por tanto surge un dirigismo consciente de acciones que, ahora sí, hay que entender como externas al sistema, como aquéllas manos concretas, visibles, conscientes, que han de volver a dirigirlo. Ahora bien, si en este instante se descubre la ilusión de la impersonalidad, tal ilusión no es fácil de ver precisamente por el peligro de la disolución del sistema, con el cual todos nos sentimos identificados en tanto que subsistentes. Una vez que mi vida se ha puesto en relación con el sistema, y el sistema se ha definido como subsistencia, mi vida, mi ser, se pone en juego con el ser del sistema. La posibilidad abierta en la "crisis" como acontecimiento, esta vez no del ser, sino del no-ser, como emergencia súbita de lo que antes sólo estaba presupuesto y era condición de posibilidad, es la posibilidad abierta de que nadie sea ya, de que todos seamos tragados por ella. El terror que esto suscita no deja ver a las claras cuáles son las trampas del discurso político -ahora dirigista- ni cómo funcionan. El terror a no ser hace incluso que la izquierda más respetable, aunque con ciertas condiciones, se incline a favor de la subsistencia, del ser del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis financiera global emerge cuando el sistema capitalista se colapsa, pero vemos cómo, en realidad, este tiempo apocalíptico, esta irrupción del nihil, no es en realidad algo ajeno a su despliegue normal, cotidiano. Lo único que se hace posible es lo que estaba implícito en cada acción exitosa -la posibilidad del fracaso- en cada emergencia del tiempo triunfante capaz de hacer subsistir al sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apocalipsis, realmente, no significa final absoluto. En los textos bíblicos implica la segunda venida de Jesucristo, esto es, el final de una era y el principio de otra. Una inteligencia natural en el ser humano, y su propia experiencia histórica, le han enseñado que un final definitivo nunca es realizable, que se trata solamente de un final estructural, el final de los tiempos, en tanto que, como ya hemos visto, es la estructura misma, su dinámica interna, la forma de su despligue, la que define la forma temporal. Y un final estructural marca siempre el inicio de otra cosa, por lo cual se convierte en el acontecimiento decisivo donde los historiadores de todas las épocas sitúan el corte, esto es, el lugar de interrupción -metódica- del tiempo. El historiador, como juez que es, irrumpe en el tiempo igual que la justicia, como veremos líneas abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que hace aparecer la "crisis" como apocalipsis del tiempo en sentido absoluto, es la identificación de sistema y subsistencia. Lo que se extermina es la vida, y la vida, aquí, se entiende como soporte de toda accón, como base de todo lo humano. Y en una sociedad antropocéntrica, el final de lo humano es el final de la Historia, de la Tierra y hasta del Universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tiempo apocalíptico absoluto explica que debamos, en último término, dejarnos arrastrar por su dinámica. Cuando un socorrista saca un cuerpo ahogado de la playa, no es tiempo, ¡no hay tiempo!, para iniciar un debate ético acerca de su reanimación. Quizá éste venga después, cuando el sujeto o a muerto o ha logrado sobrevivir, pero, en el momento, lo que cuenta antes que toda consideración es reanimarlo, sacarlo de su estado de posible inexistencia para traerlo de nuevo a la vida segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política de M. Foucault, H. Arendt o G. Agamben han ilustrado las causas que han hecho evolucionar a la sociedad hacia una biopolítica. Bien porque desaparece la figura del soberano -dador de vida y de muerte- bien por la irrupción del animal laborans en el espacio público, bien por la fractura entre derechos del hombre y del ciudadano, todas coinciden en situar la "vida" -orgánica- como justificación y objeto del poder existente. De ahí que la política, en una situación de crisis, se convierta en el experto médico que, intencionalmente, actúa sobre el sistema como sobre el ahogado de la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La justicia es lo opuesto a esa dinámica. El debate social de trasfondo ético con relación a las medidas adoptadas por la política para la reanimación del sistema trae explícito una exigencia de justicia. No se trata de discutir su utilidad técnica, sino su viabilidad ética con relación, entonces, no ya a unos instrumentos u otros, sino a unas valores y principios universalmente reconocidos y revalidados de facto en tanto que suscitan tal debate. Pero toda exigencia de justicia abierta por semejante debate implicaría un veredicto final. Y para que éste se produjera han de darse varias circunstancias contrarias a la reanimación del posible cadáver. Pero no se trata de la elección de esos principios universales, pues, como ya he dicho, están decididos justo en el instante en que surge la propia exigencia de justicia, es decir, es inherente a ella, pues no hay "justica" en general sin que la promueva una exigencia de justicia concreta sobre los hechos concretos, es decir, no hay valoración universal del tipo "esto no está bien" sin un "esto" efectivo, concreto, capaz de universalizarse en una proposición ética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es la elección de los principios, repito. Se trata de aquello que precisamente caracteriza a la justicia como virtuosa: la prudencia y la imparcialidad. Prudencia a la hora de examinar los hechos y las circunstancias en las que están envueltos con relación a las leyes, que son puestas, a su vez, a la luz de esos principios éticos basados precisamente en la estrucutra orignaria del sistema, e imparcialidad como lo opuesto a una política que se inclina a favorecer a los elementos del sistema que además de poner en peligro la propia subsistencia, con ello, pueden incurrir en una injusticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que encontramos aquí son dos concepciones opuestas del tiempo. El sistema requiere la decisión y la acción exitosa, absolutamente instrumentales, que se aplican a la urgente subsistencia, y la justicia es ese paréntesis tan similiar al que realiza el historiador en tanto que ha de partir, dividir, diseccionar para discernir con claridad las partes en litigio. Necesita, pues, un tiempo que no es ni lento ni rápido, sino inherente a la investigación, necesario con relación a un veredicto justo. Es, en realidad, una suspensión del tiempo social -no se sabe si transitorio para el sistema herido de muerte, pues el veredicto podría terminar de sentenciarlo- generado por la propia estructura del sistema, contrapuesto a la estructura del sistema justicia, que organiza su tiempo con relación a los fines que persigue. En definitiva -esto lo ha visto Levinás mejor que nadie, pero también autores como Walter Benjamin- la justicia es la irrupción en el tiempo de los hombres -el del sistema- la detención del progreso, de la sociedad, de absolutamente todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí se deduce, pues, que en momentos de máxima alerta, de crisis, de apocalipsis absoluto, de muerte, de posibilidad de no ser, la justicia sobre los métodos a emplear -que no los instrumentos técnicos- y aún sobre las causas de ese colapso sistémico, sea algo totalmente aplazable. Y de ahí, también, que la elección sólo sea de instrumentos técnicos y recaiga exclusivamente sobre una política volcada, no a la justicia, sino a aquéllo que caracteriza en este caso el sistema, el capital. Sea cual sea la solución, el debate sobre la justicia se dejará para después, para cuando, el enfermo, por fin, sane, para cuando salga de la crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quiere esto decir que, en tiempos de crisis del sistema, el discurso sobre la justicia brilla por su ausencia? En realidad no. Más bien diríamos que brilla por su debilidad e impotencia. La dicotomía entre la que se mueve el pensamiento de izquierdas (imparcialidad de la justicia-utilidad social) da cuenta, a su vez, de este sentimiento de impotencia ante el sistema inducido por su identificación con la subsistencia.y su discurso correlativo de apocalipsis absoluto. En realidad se reconoce abiertamente que las acciones instrumentales emprendidas no son justas, pero, de otra parte, el pensador, preso del pragmatismo que lleva en su base el sistema, educado en dicho pragmatismo, adopta una aptitud racional y se inclina a favor de la reanimación del cuerpo social. En este sentido, se confunde la racionalidad con la utilidad. A su vez, este discurso pragmatista es el aceptado en una sociedad de pensamiento monolítico, uniforme, por lo que dicho pensador no reúne el valor suficiente como para posicionarse en contra de dicho discurso al exigir justicia, pues esto supone posicionarse en contra de toda la sociedad, de unas doctrinas absolutamente dogmáticas que arraigan en el interés exclusivamente privado del neocapitalismo y el sistema financiero global que lo respalda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-4860688713793905235?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/4860688713793905235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2008/10/zonas-de-indistincin-entre-teora-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/4860688713793905235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/4860688713793905235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2008/10/zonas-de-indistincin-entre-teora-y.html' title=''/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-8491877735469170448</id><published>2008-10-25T19:38:00.001-07:00</published><updated>2009-03-27T01:24:29.401-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórico-filosóficos'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: center; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Zonas de indistinción en la relación entre teoría y praxis cognitivista&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Como respuesta y continuación a los problemas planteados en la "Presentación" del blog: www.themyla.blogspot.com; de María García Pérez&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Creo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; que he entendido tu manifiesto: ni angustia como nota existencial ligada a la elección humana (posibilidad), ni reacción ante un peligro ficticio que hubiera que corregir. Además, tampoco se entiende por qué ni cómo el ser humano reacciona &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;ante un peligro&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; (de hecho, pues sólo él explica la reacción) que luego &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;no es tal&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; (por derecho. Nota: este es el problema del legislador, que expondré en otro artículo) &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Entonces, la angustia se plantea como potencia de libertad inscrita en la naturaleza humana y la imposibilidad de llevarla a efecto. ¿Es posible que se genere ante la idea de una &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;libertad de derecho &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;(reconocida por las sociedades democráticas contemporáneas)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; que no tiene su correlato en el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;hecho&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; (en la vida cotidiana del individuo en sociedad)? &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Es decir, su dinámica quizá sea: la de ser conscientes de ser libres por derecho y a la vez en la imposibilidad de localizar una ausencia de facto de esa precisa libertad &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Pienso, además, que la realidad que nos toca vivir es ineludible. Una mentira sobre la misma no la evita, sólo la encubre, aplazando la verdad y desviando los efectos. La ausencia de libertad real que sentimos hoy día, y nos precipita, por esa misma dinámica, a la angustia (ignorancia en el fondo de la situación propia, imposibilidad de localizar el cáncer que corroe la vida, que la inhabilita para la felicidad), se encubre. Pero no así el efecto, que es la angustia. Tal efecto, como producto de la mentira implícita en el discurso social, es desviado hacia la patología, hacia lo disfuncional, de manera que la propia sociedad que lo genera está en condiciones de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;administrarlo&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;, proyectando una coacción directa en este mismo proceso de curación y haciendo que juegue, por tanto, a su favor. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Esto es, sólo cuando el individuo en sociedad es incapaz de asumir la situación anómala de ausencia de libertad y rompe en estados de angustia y ansiedad, la misma sociedad, a través de sus "clínicos", lo interviene ya directamente para su reconducción, para volverlo a convertir en un término funcional de un sistema (el sueño de control de las acciones por remodelación de las pulsiones que se baraja en la película de Kubrich: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;La naranja mecánica&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;) &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; En este sentido, no estaría mal revisar la terapia cognitiva a través de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;"La historia de la locura"&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; de Michel Foucault. La relación se establecería así: si cada sociedad genera y produce su espectro, si la "locura" depende de las formas sociales en curso, históricas, concretas y contingentes, tal y como la definía el filósofo en su obra, eso explicaría por qué la patología actual apunta a la disfuncionalidad. Y por qué, también según Foucault, esta patología está basada en una teoría que se abstrae de la realidad de la que emerge, evitando explicarse a sí misma como concreción dominante de aquélla. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Pensemos que según el modelo social vigente la participación del ciudadano en la cosa pública es "indirecta", esto es, no basada en una elección consciente sobre la forma de lo social (lo propio en una democracia ideal), sino en la contribución indirecta que hace el individuo a la sociedad a través de sus impuestos, su trabajo, su voto (para legitimar una u otra clase política y contribuir al desarrollo de la democracia -la obligatoriedad de votar-). &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; La figura límite de la integración, como ya pensamos en Lisboa, es la del inmigrante. Nosotros estamos dentro -más bien, atravesados, constituidos- y no podemos objetivar nuestro proceso de inserción social, pero el inmigrante, como el que se presenta desde un "afuera" exigiendo ser "asimilado" por el "organismo social", es aquel sobre cuya persona se ejecutan los procesos de integración, es decir, es aquel supuesto gracias al cual podemos hacer inteligible nuestro propio modo de inserción social. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; En este sentido, los programas políticos de integración del inmigrante tienen como objetivo primordial integrarlo dentro del mundo laboral. El estado de "activo" en situación "regularizada" es condición &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;sine qua non&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; para que un inmigrante, aun sin perder este estatuto, pueda ser reconocido como integrado socialmente. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Esta idea tiene implícita la de una sociedad entendida, no como conjunto de individuos, sino, también como a sabido ver Foucault al describir las características de la biopolítica, como organismo vivo sobre el cual hay que intervenir quirúrjicamente para su continua reconducción. Aquí, lo que está detrás es una sociedad entendida como "cuerpo vivo" en la que cada uno de sus términos sólo tiene sentido si es referido al organismo -sistema- a cuyo funcionamiento contribuye. Este esquema holista es en el fondo "total" -Hegeliano- pues ningún holismo disuelve la realidad ontológica de los términos si antes no los ha integrado en un conjunto que puede ser entendido como la Unidad, Unidad esta que no actúa desde "más allá" del sistema para corregirlo (como un Demiurgo contra el cual aún cabe la rebelión), sino se confunde aquí con el sistema mismo -el único individuo real, el único actor. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Así, se crea un proceso de inmanentización de toda acción en el interior del sistema que genera, no ya rebelión, sino pura impotencia, pues el "sistema" al cual nos referimos, además de impersonal (No Demiurgo, Acéfalo), es una máquina implacable a la que le satisfacen -por esa inmanentización- todos las acciones, todos los movimientos, todas las iniciativas. La acción y la reacción son asimilados en este organismo como partes de un mismo proceso constitutivo de la esencia inobjetivable -pues es sólo movimiento general- de dicho sistema, el cual, pues, no puede jamás estar saciado. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Pero esta inmanencia de los términos in-significantes por sí mismos sólo es posible gracias al concepto de "funcional", que esconde, a su vez, el viejo prejuicio de la finalidad externa de las cosas. Es la vida en la exterioridad no entendida como lo hacen Deleuze o Derrida, que en efecto pretenden disolver al sujeto a la vez que la Unidad -el golpe se asesta al unísono- sino la disolución del sujeto manteniendo la Unidad como sistema. Así, ha resultado que el reduccionismo, aun poniendo toda su esperanza en el hecho, en el dato empírico, demostrable, cuantificable, en ese afán por reducir todo lo cualitativo por considerarlo parte del viejo prejuicio continental de las idealizaciones -res cógitans, res extensa-, aún así, no solamente no ha sabido llegar hasta sus últimas consecuencias, sino que ha "idealizado" la realidad hasta límites insospechados, pues esa unidad sistémica sustentada en la funcionalidad, en tanto que impersonal, ya ni tan siquiera es localizable. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Es real según este discurso -una herramienta fundamental para poder llevarse a efecto- pero está filtrada en la acción misma del agente, en el concepto de "acción", en la interacción del agente con su afuera. No se ve, pero se produce. El sistema no es, sino que se sostiene, sobrevive, a cada instante. Y, por tanto, a cada instante está en peligro de muerte, a cada instante podría acabarse. Cada crisis podría ser la última crisis del sistema -lo que explicaría, aún en un sistema subsistente, la intervención quirúrjica del político (experto en la “materia” social)- &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Cierto que el éxito del sistema es evidente, pues destinado a la mera subsistencia, tal éxito se verifica -según los axiomas de este ciencia, el p. verificacionista- en el simple acto de preguntarse por su éxito, pues si este no hubiera acontecido no existiría nada ni nadie que pudiera interrogarse sobre él. Habría perecido. Ahora bien, este problema se resolvería si se recurre a grados de subsistencia, a estados óptimos, pero entonces la idealización sobre la realidad sería doble, pues habría que recurrir a una norma o tipo ideal cuya realidad empírica ya no sería verificable, pues, de serlo, dejaría de ser el tipo ideal para convertirse en el caso contingente que ha de ser medido. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Con respecto a la sobrevivencia del sistema, a esa posibilidad continua de perecer, habría que descubrir otro prejuicio: una cierta concepción del tiempo como tiempo pasado efectivo, realizado en la acción exitosa, tiempo futuro incierto y cuasi-apocalíptico, en tanto que en él se inscribe la posibilidad, siempre actualizada en las acciones exitosas pasadas y presentes, de no ser, y un tiempo presente paradójico donde el ser y el no ser cohabitan en un conflicto que se resuelve a favor del ser de la realidad dado en la misma acción exitosa. Así, en el presente, en cada presente, nos jugamos el futuro de la humanidad. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; La acción del hombre ha de funcionar por fuerza. Es necesario que funcione la acción para que funcione el sistema, pues el final definitivo del mismo depende de la funcionalidad de las acciones con relación a él. Él lo es todo. Él domina, pues, incluso el tiempo, pues la ruptura del tiempo, la posibilidad de su no-continuidad, pone al sistema en apuros, es su debilidad y por tanto ha de dominarlo a través de la acción exitosa de los agentes in-significantes. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Se descubren imposibilidades lógicas de la teoría cognitivista con relación a la praxis que se asegura en el mundo. La praxis la entiendo como terapia cognitiva, y de ahí nos vamos a Leibniz. Nos movemos, a pesar de la pretensión positivista de ser antimetafísicos, en el plano de la monadología, por eso es lógico que se perciba esa idealización, ese Dios-sistema que, como filtrado en toda la realidad, está en todas partes a la vez y es a la vez es ilocalizable, no concretable, no objetivable. Es la máxima de la divinidad cristiana: No estar en ninguna parte y en todas a la vez, en tanto que Él lo es Todo y no un Demiurgo que gobierna la parte que nosotros, finitos, entendemos como el Todo. Pues si no podemos resistirnos al sistema, en tanto que el éxito de éste es su supervivencia, y dicha supervivencia es verificable en el simple gesto que predispone a su verificación, no se entiende, en el plano de la praxis, cómo ciertos comportamientos pueden ser disfuncionales, esto es, cómo pueden contribuir al fracaso del sistema del cual dependen. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; De ahí la grandeza del Sistema y su propia debilidad, de ahí que la noción de "disfuncionalidad" no tenga cabida o la tenga sólo de forma parcial, si entendemos que ésta es así sólo por la naturaleza parcial del hombre, por su razonamiento perspectivísitico, incapaz de discernir el Conjunto en su totalidad -cualidad sólo del Ojo infinito que todo lo ve-. El éxito global del sistema implica que una acción no exitosa tiene, no obstante, que serlo a la fuerza. Quizá no es funcional para el propio agente o aquélla materia en la cual se aplica, pero debe serlo en general, pues lo que cuenta es el resultado final, el conjunto de acciones que hacen sobrevivir al sistema. Las mónadas, en su interrelación, actualizan el Todo del cual forman parte. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; La diferencia entre la monadología de Leibniz y la teoría cognitivista es que mientras aquélla no puede verificar la existencia del Todo-Dios, siendo su plan siempre aplazable al futuro -final de los Tiempos, donde las interrelación de las mónadas cobran sentido y hasta los aparentes males se revelan como hechos positivos y necesarios para la constitución de este mundo; ésta puede verificar su Todo-organismo en el hecho incuestionable de su supervivencia. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Pero en tanto que superviviente, cualquier acción individual, por aparentemente frustrada o disfuncional que parezca ser para el sistema, actualiza el “mejor de los mundos posibles”. Lo cual significa que toda acción, se quiera o no, está destinada de antemano, en tanto que acción posible y después efectiva, a la perpetuidad del sistema. Veamos las dificultades de la noción “disfuncionalidad”. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Esto significa que el cognitivismo no ha sabido estructurar correctamente la teoría y la práctica. Según la primera, la segunda es imposible. Y esto es así porque teóricamente mantiene una actitud acrítica con relación a la sociedad en la que vive el individuo. Si "él" es "disfuncional" con relación a la realidad, si ésta es el patrón-ideal que mide la calidad de las acciones y de los pensamientos, entonces el sujeto se autoproduce su propia patología como fracaso en el procesamiento de los datos. Ahora bien, si esto es así, si existe relación entre individuo-sociedad sólo al nivel referencial, comparativo y explicativo de la teoría, pero no a nivel patológico que la praxis presupone, entonces el individuo patológico se opone tanto a la sociedad que su naturaleza ha de ser entendida necesariamente como absolutamente diferente. Individuo, sociedad y patología no son conmensurables en un esquema teórico, no existe relación sustancial entre ellos. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Pero hay más dificultades, pues si entendemos que la sociedad sí produce o contribuye a la producción de la patología, estaríamos ante una realidad orgánica (el Individuo Total) que, o bien produce aquello que está destinado a exterminarla, o asumimos que ella, la realidad perfecta, ideal y modélica, ya no puede ser tenida como tal, en tanto que produce errores. Pero... ¿errores con respecto a qué? Según su propio método, la noción de error, al volverse consubstancial al individuo y a la sociedad, únicos polos de esta relación sistémica criticada ampliamente por Levinás en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Totalidad e Infinito&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; por sus implicaciones éticas, ya no tiene sentido, se disuelve por sí misma. Acabaríamos en un panteísmo de las acciones, imposibles de cualificar moralmente -funcional/disfuncional- al que nos conduce la misma teoría según la finalidad de subsistencia: todo tiene cabida, todo es positivo. O sencillamente, todo es todo, una tautología sobre la que ya no podemos pronunciarnos, a la que no podemos dar ningún contenido. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Si el propio sistema produce la patología, esto sólo se sostiene recurriendo a una idea que nos conecta directamente con la teoría darwiminista de la selección de las especies. El propio sistema introduciría el error para corregirse a sí mismo, para fortalecerse al corregir sus imperfecciones en un continuo proceso retroalimentativo, o según Nietzsche: "lo que no te mata, te hace más fuerte". Pero esto nos lleva directamente a la problemática del bien y del mal cristianos: Por qué el Bien habría de crear el mal. ¿Qué necesidad tiene? ¿Es el sistema inteligente? El único error que puede conocer el sistema es aquel que él mismo introduce, así que su afán de perfección sólo se entendería como corrección de las imperfecciones autoproducidas. Absurdo. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Así y con todo, un sistema cuyo éxito está basado en la subsistencia, no puede introducir el error, y esto porque entre la vida y la muerte, entre el ser y el no ser, entre el subsistir y el no subsistir, no caben mediaciones, no caben grados. Se puede subsistir más confortablemente o menos, pero esto es subjetivo, pues está asociado a lo que cada cual entiende por su propio bien, su felicidad, de modo que la felicidad no puede establecer un criterio cierto, ni ético ni epistemológico (Kant) ni orgánico, para medir un grado de subsistencia. Además, aquí hay implícita una trampa que se descubre analizando las proposiciones: "subsistir más confortablemente" y "subsistir menos confortablemente", vemos que no implican grados de subsistencia, sino modos o formas, ya que en ambos casos está presupuesto el éxito de la subsistencia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Existe diferencia entre la subsistencia y la supervivencia y ha sido caracterizada por Elias Canetti en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Masa y Poder. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;La segunda implica la potencia, la intensidad, y quizá si entendería de grados (de menos a más intensidad de ser-, pero la primera es simple y llana permanencia -este autor lo caracteriza con la imagen de una vaca rumiando, una vida vegetativa que consume para vivir y vive para consumir, lo propio del &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;animal laborans&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; de la sociedad de consumo caracterizado por Hannah Arendt en su &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Condición humana&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;) Entonces, la introducción de un error, de una acción disfuncional por simple que ésta fuera, sería su ruina. Una ruina que además ya no sería constatable, verificable. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; Si bien las acciones parecen todas destinadas a su sostenimiento hasta con independencia de la intencionalidad de las mismas, como he hecho ver, el problema de la imposibilidad del error (que de hecho no se da, pues subsiste, repito) conecta con la idea de una organización del tiempo presente como potencialmente apocalíptico, como tiempo que puede acabarse. Como eterno estado de crisis en el sistema. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt;Su naturaleza o sustrato es ser destinal, a la vez que su horizonte permanente es la posibilidad de su ruptura, de su excepción. El caos -estado de naturaleza, guerra de todos contra todos, oscuridad prehistórica, violencia y muerte-, su posibilidad real y permanente organiza a cada instante el orden real del sistema, orden que es inmanente a la movilidad (entendida como acciones funcionales) ya indiferente a cualquier ordenación teleológica, consciente, externa, pues ya hemos demostrado que ni hay Demiurgo ni la teoría sistémica deja hablar en términos de funcionalidad/disfuncionalidad. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; Pero, al carecer ya de criterio para operar cualquier distinción binaria, este orden sistémico no puede ya diferenciarse en modo alguno del desorden o caos que presupone el su desenvolvimiento. Las fronteras entre el caos y el cosmos, así como entre lo funcional y lo disfuncional, se vuelven difusas sin permitir una coimplicación, pues ésta también produciría esta zona de indistinción que cualquier teoría, en tanto que basada en conceptos, debe evitar a toda costa. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-8491877735469170448?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/8491877735469170448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2008/10/zonas-de-indistincin-en-la-relacin.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/8491877735469170448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/8491877735469170448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2008/10/zonas-de-indistincin-en-la-relacin.html' title=''/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2364633807845783347.post-975026257224181507</id><published>2008-10-21T08:39:00.000-07:00</published><updated>2009-03-27T01:24:49.757-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones en torno a películas'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScrOm8YlxII/AAAAAAAAACE/0fuOd3hGnAc/s1600-h/SolosenlamadrugadaII.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 285px; height: 230px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScrOm8YlxII/AAAAAAAAACE/0fuOd3hGnAc/s400/SolosenlamadrugadaII.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317289478503908482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: normal; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Solos en la madrugada, de Jose Luís Garci&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;EXISTE&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; una película dirigida por Jose Luís Garci llamada &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Solos en la madrugada&lt;/span&gt;, del año 1978, protagonizada por José Sacristán, Fiorella Faltoyano, Emma Cohen, Germán Cobos...  y escrita por Jose Luís Garci y José María González Sinde (director éste último de la película &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Viva la clase media&lt;/span&gt;, 1980)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se analiza el argumento de esta película se verá que la fecha de su producción no es casualidad. En apariencia una historia íntima, sentimental, pierde este estatuto cuando es vista a la luz de los acontecimientos políticos y sociales de la época. Estoy hablando del proceso Constituyente que intentaba romper definitivamente con los lazos legales que ataban a los españoles a la dictudura militar de Franco. Mi opinión es que tal objetivo no fue logrado en su totalidad, y este artículo se propone, a través del análisis de los aspectos fundamentales de esta película, si bien no ofrecer una respuesta, almenos sí lanzar las preguntas oportunas acerca de por qué no  fue posible la totalidad de la libertad democrática que el momento exigía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la citada película un personaje interpretado por José Sacristán se muestra en una disyuntiva continua acerca del salto mortal que los españolitos de clase media, pequeño burgueses educados  en los valores del tardofranquismo caracterizados por una moral tradicional y casi provinciana, deben realizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el dilema del protagonista: de una parte sólo será posible romper con estos lazos a partir de la transformación consciente y voluntaria de la subjetividad, que ha de autocomprenderse como lo suficientemente moderna como para emprender una vida basdada en la libertad. La libertad, en esta película, no es simplemente jurídica, sino que su completa realización implica un cambio radical de mentalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, existe una posibilidad que en modo alguno tiene que ver con la restitución de esa rancia moralina que no les ha dejado ser libres. No es una restitución por dos motivos: primero, esos años son mirados, en realidad, con cierto desdén, pues se sobreentiende que la ausencia de libertad es siempre despreciable. De otra parte, el tiempo ha pasado, la sociedad ha cambiado y la realidad, por tanto, exige un cambio que ha de realizarse por fuerza. Existe una posibilidad no reconstitutiva frente a la que el personaje se siente continuamente tentado. Reaccionar contra la acción de la evidente modernidad no apunta aquí a una transformación de la sociedad que implique un paso atrás, ni a la edificación de una sociedad nueva que rehuya el compromiso de la postmodernidad, sino que se trata a un nivel absolutamente personal, subjetivo. La posibilidad que tienta es la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nostalgia&lt;/span&gt;, un encierro individual y sentimental en el mundo del pasado motivado por un conflicto de identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La añoranza, tal como ha analizado críticamente Milan Kundera en su libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La ignorancia&lt;/span&gt;, presupone la idealización de un lugar al que no se puede regresar. El imposible implicado en este sentimiento es lo que en último término pinta de los más hermosos colores el lugar al que no nos es dado regresar. Máxime si, esa añoranza, se produce ya no solamente sobre un lugar, sino sobre un tiempo. De una forma políticamente correcta, se puede sacrificar la individualidad para partir hacia la patria y diluirse así en la comunidad a través de la exaltación de un sentimiento compartido, pero regresar al pasado, replegarse, reaccionar frente a la acción reformista, es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de hecho&lt;/span&gt; imposible, en tanto que supone luchar contra las simples leyes de la física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, este romanticismo, según la película, no llega al nivel productivo del romanticismo decimonónico, en tanto que se trata de una estrechez de miras, de una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cursilería&lt;/span&gt;. Lo que añora este personaje es cursi, y el significado social, político e histórico de esta palabra para describir la mentalidad española durante el régimen de Franco está brillantemente expuesto en la novela de Francisco Umbral &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Leyenda del César Visionario&lt;/span&gt;. A ella remito para entender la plena significación de este concepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aunque esta añoranza sea tratada por Garci como un refugio personal y subjetivo frente a la obligación de acción que impone la posmodernidad, el director es perfectamente consciente de que asumir esta posibilidad tiene repercusiones a nivel social, máxime cuando se trata de una nueva clase media, ya firmemente consolidada, dominante de realidad nacional. Avisa Garci del peligro: si esta clase pequeño burguesa no pasa a la acción, no será el pasado lo que regrese, sino la más simple y pura inactividad, la inacción y la impotencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los engranajes de la nostalgia imponen de esta forma su mentira, amenazando con representar un mundo pasado idealizado que se caracteriza por la ausencia absoluta de todo lo malo y perverso que se escondía en él, de todos sus defectos, mentiras e hipocresías. Se trata, en efecto, de poner en marcha la propia dinámica del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;kitchs&lt;/span&gt;, de fabricar un mundo ilusiorio de controlados sentimientos donde la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mierda&lt;/span&gt; deba ser escondida para que no enturbie la pulcritud de los ideales añorados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jose Luís Garci sabe descubrir, a través de los sentimientos disyuntos del personaje que interpreta José Sacristán, cuál es la gran mentira de la nostalgia. Ésta no mira hacia un mundo imposible, remoto, porque sus características sean la belleza y la perfección del ideal, pues lo que esconde en último término es el miedo de este español a asumir las libertades adquiridas. La libertad, reconoce Garcia, es quizá fácil para los franceses o los ingleses, pero no para estos españolitos, y en vez de adoptar una actitud hostil y de reproche hacia estos españoles, les lanza, a través de su cine, una invitación a vivir en un mundo mejor en el que desaparecen las madres, en el que desaparece, en definitiva, esa necesidad de asumir los dictados de un padre, esto es, de romper con el paternalismo que estaba a la base del Estado franquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconoce, es cierto, la comodidad de dejarse hacer por este paternalismo. No solamente es cómodo no elegir, no asumir la responsabilidad de las acciones que se emprendan, sino que, como contrapartida, también es cómodo achacar los males propios a un mal gobierno. Cuando Alexis de Tocqueville, en su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Democracia en América&lt;/span&gt;, comparaba a los americanos con los europeos, nos decía que los segundos, acostumbrados no a la libertad sino a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;igualdad&lt;/span&gt;, a la homogeneización de las tareas administrativas dirigidas desde el Estado, no era difícil verlos criticar al gobierno de turno para luego no adoptar ninguna actitud positiva y constructiva. Se sobreentiende que sólo la reconocida libertad está en condiciones de configurar una subjetividad de responsabilidad ante las propias acciones que a su vez adopte una actitud crítica frente a las acciones de un gobierno. Y esta característica la cumple punto por punto el personaje de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Solos en la madrugada&lt;/span&gt;, lanzando continuamente quejas pero sumido en la más absoluta inactividad, incapaz de construir mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, Garci, identifica a la perfección esta clase de nostalgia con lo que, según Kundera, constituye su esencia: pura y dura impotencia. Si la añoranza es la idealización por la imposibilidad del regreso (a un tiempo o un lugar, o ambas cosas a las vez), si su potencia subjetiva toma su fuerza precisamente de esta impotencia objetiva, no es extraño que el personaje de Sacristán, negando la realidad por miedo, se vea arrastrado a la impotencia, a la simple e improductiva negación de la vida, a un nihil negativo tal y como lo entendieron Nietzsche o Deleuze: nihil que es incapaz de comprender el vacío temporal del tránsito  reformador para quitarse el lastre de lo pasado y crear lo nuevo.  Al no saber identificar esta cualidad pasajera del vacío, lo que es sólo un mero tránsito histórico se atemporaliza hasta convertirse en lo substancial de la realidad. Se hace de un vacío concreto, histórico, enfermizo, el subsuelo suprahistórico desde el cual representarnos el mundo y nuestra relación con él. La consecuencia más nefasta es la perpetuación de la impotencia, del vacío, la institucionalización de la vida enferma. Precisamente, esa era la crítica que Nietzsche hacía a Schopenhauer como educador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nihil negativo es la opción de este personaje, la mirada hacia la nada, hacia el sinsentido de una existencia que ha perdido su valor, su soporte mundano.Y lo exterioriza a través de la ironía, que siempre desdeña cuanto sucede a su alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, se ven claramente las implicaciones políticas de la película. España, año 1978. En las manos de los españoles de clase media está la posibilidad de asumir la libertad con alegría o dejarse arrastrar por la impotencia. De hecho, si bien reconoce que nosotros "no somos franceses", insta al poder de la imaginación, a que, por una vez, "nos creamos franceses", nos imaginemos como ellos para poder llegar a serlo. Este es el sentido de la incomparable escena  de cama en que José Sacristán parodia al Marlon Brando de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El último tango en París&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría que reflexionar sobre el mensaje de Jose Luís Garcia para analizar críticamente la realidad y ver hasta qué punto estos ideales de libertad y responsabilidad se han cumplido. La tesis del libro de José Ribas, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los setenta a destajo. Ajoblanco y libertad&lt;/span&gt;, es que unos de los grandes fracasos de la Transición española es haber arrastrado el paternalismo franquista, esta necesidad de ser gobernados, de que nos dirigan. No sólo se trata de elementos concretos y objetivos del franquismo desplazados a la democracia (políticos de falange, empresarios enriquecidos bajo la protección del régimen, medios de comunicación, Cuerpos de Policía y Guardia Civil) sino de una mentalidad con la que, según este crítico, no hemos sabido romper.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, el discurso final de José Sacristán en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Solos en la madrugada&lt;/span&gt;, cuando rompe con el formato sentimentaloide, cursi y reaccionario del programa de radio para instar a la libertad individual, no habría tenido ningún efecto sobre la realidad española. O solamente habría tenido, a la larga, un efecto parcial más basada en el egocentrismo irresponsable y pueril al que empujan las imágenes de la publicidad en la sociedad de consumo, que en la construcción de una mentalidad verdaderamente libre, adulta y responsable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de aquí nos desplazaríamos a dos concepciones muy diferentes del tiempo que se deberían analizar más extensamente en otro artículo, y son: la basada en la racionalidad, en la capacidad reflexiva de un sujeto autónomo, que apunta al sacrificio eventual del instante inmediato para proyectarse a largo plazo; y la basada en la satisfacción del placer inmediato, en el sacrificio de todo proceso racional en pro de lo instantáneo, donde la única justificación posible a las acciones que de ahí se derivan es un egocentrismo ajeno absolutamente a la ineludible naturaleza social del hombre. Egocentrismo este, a su vez, justificado en un vitalismo adulterado (manido y adaptado a la situación de cada cual) que se mira a sí mismo como causa suficiente para llevar adelante sus proyectos de satisfacción. No se trata de un individualismo filosófico, racional, como pudiera exponerlo Woody Allen, sino de una tergiversación del mismo encaminada a la satisfacción del ego que tendría a la base el mensaje publicitario de la sociedad de consumo. Y sobre todo, la sistemática (y patológica) negación de una identidad adulta que biológicamente es inexorable. Una identidad negada y suplantada por un regreso continuo a la adolescencia en la que nuevas generaciones efectivamente adolescentes no pueden mirarse para objetivar su proceso de maduración. Aquí, lo que prima y relaciona esta crisis de identidad, tergiversando el discurso de la libertad democrática, con la sociedad de consumo, es otra vez la imagen publicitarias, pero en concreto la exaltación de una juventud que se entiende ya como condición indispensable de toda interacción social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto es ya otra historia y pertenece a otro artículo de reflexiones.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2364633807845783347-975026257224181507?l=javieralarcos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://javieralarcos.blogspot.com/feeds/975026257224181507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2008/10/generacin-disyunta.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/975026257224181507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2364633807845783347/posts/default/975026257224181507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://javieralarcos.blogspot.com/2008/10/generacin-disyunta.html' title=''/><author><name>Javier Alarcos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13241664126964351382</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_Vo5jSkscP5k/SBipbtlM23I/AAAAAAAAAAM/A-cG3DtQf90/S220/y1p3nr6UZpljhYnJ2JgUuGo9g5kDscngb8x1aTOs8QJRuicN_Z1Gb1M6U8t8OHT8T4BRpmSnM8WJOs%5B1%5D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Vo5jSkscP5k/ScrOm8YlxII/AAAAAAAAACE/0fuOd3hGnAc/s72-c/SolosenlamadrugadaII.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
